Una caravana de 16 kilómetros de coches reclama soluciones para evitar el cierre de Alcoa

Una caravana de coches que llegó a los 16 kilómetros, según el presidente del comité de empresa de Alcoa en San Cibrao, José Antonio Zan, recorrió varias localidades de la comarca de A Mariña y se desplazó hasta Lugo este domingo para reclamar soluciones que eviten el cierre de la planta de aluminio de la compañía.

Dos trabajadores de Alcoa caminan entre los coches durante una marcha de coches en caravana convocada por el comité de Alcoa San Cibrao que ha partido desde diferentes puntos de la comarca de A Mariña hasta Lugo, el 28 de junio de 2020

Los trabajadores de la empresa, que se enfrentan a un expediente de regulación de empleo (ERE) que amenaza 534 puestos y cuyo periodo de negociación ya arrancó, han estado respaldados en la protesta de este domingo por vecinos de la zona, explicó Zan, que manifestó su sorpresa por la participación: «Fue impresionante».

La movilización, dijo, fue «muy segura», puesto que hacerla en coches permitió la distancia social que se requiere para evitar el contagio del coronavirus. Los participantes procuraron ir despacio y agrupados, señaló y expuso que, cuando los primeros vehículos terminaron de rodear la Muralla de Lugo, todavía estaban entrando automóviles en la ciudad. La caravana llegó a los 16 kilómetros, según les trasladó la Dirección General de Tráfico (DGT), resaltó Zan.

El respaldo recibido hoy hace que los trabajadores tengan «más ánimos que nunca» porque ven el apoyo de sus vecinos. «No vamos a dejar de pelear», afirmó y recordó que el próximo miércoles, 1 de julio, tienen convocada una huelga a la que comercios de A Mariña han manifestado que se sumarán también. Además, habrá una concentración en Santiago ese día.

Sobre las medidas del Gobierno central para favorecer los ‘PPA’ (contratos de compra y venta de electricidad a largo plazo), para los que el pasado viernes el Consejo de Ministros aprobó crear un fondo de reserva de garantía para entidades electrointensivas, Zan consideró que no resuelven los problemas de la planta de aluminio de Alcoa en San Cibrao. «Funcionan a dos años vista. No son tan fáciles de plantear», indicó y señaló que «de poco sirven si no vienen una legislación concreta».

LA NEGOCIACIÓN DEL ERE

La multinacional estadounidense lanzó el pasado 28 de mayo un proceso de consulta informal ante el despido colectivo que amenaza a los 534 trabajadores de la planta y el 25 de junio abrió el periodo formal de consultas, que finalizará el 24 de julio.

En estos 30 días naturales, la mesa de negociación se reunirá en al menos cuatro ocasiones –2, 9, 14 y 23 de julio–. Alcoa manifestó, no obstante, su disposición a reunirse «cuantas veces sea necesario» y abogó por aumentar la frecuencias de estas mesas para «profundizar en los asuntos a tratar».

El día que comenzó el periodo oficialmente afirmó que se buscará «el mejor resultado posible para ambas partes» en este proceso de despido colectivo e insistió en que la situación es «insostenible» para la planta de aluminio en San Cibrao, con «pérdidas recurrentes».

Pos su parte, los trabajadores han ido intensificando las protestas para evitar el cierre de una planta que consideran fundamental para el empleo en la comarca. Tras la movilización de este domingo, encaran la próxima semana con más actos en mente y con la huelga del miércoles ya anunciada.


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