Galicia plantea un crecimiento económico sostenible

Con el horizonte de conseguir un crecimiento económico sostenible sobre la base del ahorro energético, la Xunta de Galicia ha marcado la pauta en las Directrices Energéticas hasta el final de esta década.

La transición energética tiene que caminar hacia una energía más limpia fundamentada en los cuatro pilares de las Directrices Energéticas de Galicia: en las energías renovables, en medidas que fomenten el ahorro en el consumo, en la eficiencia energética y hacia una movilidad más sostenible que permita la introducción del vehículo eléctrico y el desarrollo de energías vinculadas con el gas, consiguiendo un menor impacto medioambiental.

La Xunta de Galicia está comprometida con el desarrollo de una economía verde en la que las energías renovables vayan ocupando un papel cada vez más destacado y los recursos naturales autóctonos ganen presencia en detrimento de otras fuentes energéticas, consiguiendo que los gallegos sean en el plazo de tres años, cada vez más autosuficientes en materia energética. Esto permitirá contar con nuevas oportunidades económicas y de empleo, contribuyendo a que el tejido empresarial sea más competitivo, a la creación de puestos de trabajo de alta cualificación y a consagrar la ventaja de la Comunidad en la lucha contra el cambio climático.

Esta nueva hoja de ruta gallega permite que la inversión público-privada en el sector, que representa el 4,3% del PIB gallego, supere los 3.000 millones de euros en el próximo trienio con la previsión de crear más de 12.000 puestos de trabajo. Esa evolución supone el triple de la financiación destinada desde el año 2009.

Se insiste así en la senda abierta desde ese año 2009, cuando el Gobierno de Núñez Feijóo logró un incremento de la potencia renovable instalada de 780 megavatios -244 de biomasa- y recaudó un total de 183 millones por el canon eólico, destinado a financiar los proyectos medioambientales de Galicia.

Para la Xunta de Galicia, el desarrollo de las energías renovables en la Comunidad es una de sus prioridades. Así, en las Directrices Energéticas 2018-2020 se fija una inversión de 1.300 millones de euros en energías limpias destinados a la instalación de 1.200 megavatios para la producción de energía eléctrica a través de la eólica (21 nuevos parques con una inversión de 543 millones de euros), hidráulica y fotovoltaica (1.000 mw) y de potencia térmica a partir de biomasa, de solar térmica, geotermia y aerotermia (200 mw).

Las Directrices Energéticas de la Xunta sitúan el objetivo muy por encima de las exigencias de la Unión Europea, que lo fijan en el 20% de cuota en energías renovables para el 2020, encontrándose ya Galicia en el 38%. La meta autonómica, en cualquier caso, es ir a más y conseguir que para entonces casi la mitad de la energía consumida —el 45%— en la Comunidad lleve el sello de renovable.

La reducción del consumo se plantea desde la perspectiva de una actividad económica que sea eficiente durante la producción, para lo que las Directrices Energéticas establecen el objetivo de reducir un 4 % el consumo.

Las directrices también inciden en la merma del consumo y en la sensibilización sobre la eficiencia energética con un objetivo claro: ahorrar 150 millones de euros. Se pretende conseguir que la cultura energética esté presente en el día a día de las empresas y familias.

EcoBarrio de Ourense

Otra de las líneas fundamentales en la apuesta por la eficiencia energética y el aprovechamiento de recursos propios es el desarrollo del proyecto del EcoBarrio de Ourense, que contará con la primera red de geotermia de Europa, de más de 5 kilómetros.

Esta apuesta de la Administración gallega por las energías renovables es un proyecto de “futuro, pionero y estratégico”. Así, el barrio de A Ponte será un EcoBarrio con el aprovechamiento de un recurso local como la geotermia o, lo que es lo mismo, la presencia en un futuro de redes de agua caliente bajo la ciudad, que se utilizará para abastecer de calefacción y agua caliente a medio centenar de edificios del entorno. En concreto, se trata de 31 edificios y locales de uso público, entre los que se encuentran 7 centros educativos y 18 edificios privados.

La iniciativa prevé mejorar la eficiencia energética un 20%, que el 20% de la energía consumida provenga de fuentes renovables y reducir un 30% las emisiones de gases de efecto invernadero.

El proyecto, que se enmarca dentro de las Directrices Energéticas de Galicia 2018-2020, se realizará con una inversión de 20 millones de euros y posibilitará la creación de 300 puestos de trabajo.

Con éstas directrices, se pretende también que el porcentaje de población con acceso a gas natural en Galicia pase del 67% actual al 82%, a los que se sumarán 37 ayuntamientos y 20 polígonos con gasificación; que comience asimismo, el diseño y construcción de las infraestructuras necesarias para el hub de gas natural licuado en Ferrolterra; que se modernicen las equipaciones del suministro eléctrico; y que aumente la competencia en el sector de los hidrocarburos.

Sin duda alguna se logrará mejorar la eficiencia energética a través de la innovación, especialmente en la industria. En el campo de la defensa de los consumidores, las directrices prevén que mejore la información a disposición de los usuarios para elegir su proveedor de energía.

INEGA

Una de las líneas clave de actuación de la Xunta de Galicia en su apuesta por las energías renovables son los planes de ayudas concedidas este año por la Consellería de Economía, Empleo e Industria, a través del Instituto energético de Galicia (Inega), a empresas, entidades sin ánimo de lucro y administraciones locales en materia de renovables y eficiencia energética. Un total de 434 proyectos apoyados por la Xunta este año permitirán un ahorro de 5,5 millones de euros anuales a sus beneficiarios. Además, la Consellería calcula que el importante impacto ambiental, permitirá recortar anualmente la emisión a la atmósfera de 25.700 toneladas de CO2. Más de 200 proyectos son de instalación de equipos de biomasa, aerotermia, solar térmica y geotérmica.

El plan promueve también un total de 232 auditorías, sistemas de gestión energética y proyectos de ahorro y eficiencia con distintas vías de actuación en empresas. Se completa el plan con ayudas a un total de 1.545 familias gallegas destinadas a la implantación de energías renovables en los hogares.

Desde el portal Observatorio de la Biomasa, puesto en marcha en 2016 como parte de la Estrategia de Impulso a la Biomasa 2014-2020 por la Consellería de Economía, Empleo e Industria, fabricantes de pellets (combustible de madera), calderas y quemadores, así como instaladores oficiales pueden entrar en contacto con usuarios interesados en utilizar esta fuente de energía en sus casas o empresas. Una de las funcionalidades más destacadas de la web es la calculadora de viabilidad de la inversión, herramienta que permite conocer el ahorro final que supone el uso de la biomasa, tanto en los casos de cambio de combustible como en las nuevas instalaciones. Cuenta además con información permanentemente actualizada donde consultar los precios de los combustibles, acceder a los datos de nuevos instaladores y fabricantes registrados en el INEGA, así como conocer las líneas de ayudas existentes.

El Estudio sobre las posibilidades de empleo de la biomasa con fines térmicos en el sector agroalimentario de Galicia forma parte también de esta estrategia que tiene la finalidad de poner en valor el monte gallego promoviendo la industria asociada a la utilización energética de la materia orgánica.

Vídeo divulgativo sobre el sector de la biomasa en Galicia:

 

NOTICIAS RELACIONADAS

Formación e impulso para las relaciones económicas internacionales
La biotecnología, sector clave para el crecimiento de la economía gallega
 

 

.

 

Es necesarios estar conectado para escribir un comentario Conectar