El presidente del Parlamento de Cataluña pide “un frente unitario”

 

El presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent, suspendió ayer la segunda sesión de investidura del candidato a la presidencia de la Generalitat, Jordi Turull, y la reconvirtió en un pleno en el que se abordó la situación creada tras la decisión del juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena de ordenar el ingreso en prisión de Turull y otros cuatro dirigentes independentistas. Sin traspasar la línea roja marcada por el Gobierno central, que advirtió de la ilegalidad de continuar con la investidura, Torrent aprovecho el pleno del Parlament, y una posterior comparecencia fuera del hemiciclo, para reclamar “un frente unitario en defensa de la democracia” ante la represión del Estado en Cataluña. A su juicio, “el encarcelamiento injusto, indigno e innecesario” de los promotores del 1-O “es propio de un régimen autoritario” al que es necesario “hacer frente” con el fin de conseguir la libertad de “las personas perseguidas”. Constituye, añadió, “un ataque al corazón de la democracia” y “un paso contundente y definitivo en el marco de la represión política y la vulneración de derechos fundamentales de los ciudadanos de este país”. “Os queremos en casa y lo lograremos, no tengáis ninguna duda”, subrayó Torrent, dirigiéndose a los familiares de los encarcelados, en una declaración institucional que fue apoyada por las fuerzas independentistas y el partido En Comú Podem.

Arrimadas pide el fin del procés y la vuelta a la normalidad

En su intervención ante el pleno, la líder de Ciutadans, Inés Arrimadas, recordó que Junts pel Sí y la CUP fueron avisados “de forma reiterada” la pasada legislatura por los tribunales, los servicios jurídicos de la Generalitat y los grupos de la oposición de que el proceso independentista iba a acabar en “una frustración colectiva” y con duras consecuencias legales, sociales y económicas. “Ustedes se pensaban que se enfrentaban a Rajoy y se han enfrentado a un estado democrático de la Unión Europea y a más de media Cataluña a la que han ignorado durante años”, señaló Arrimadas, tras pedir el fin del procés, y el retorno de los independentistas a la “concordia y la legalidad”. La dirigente de Ciudadanos terminó su alocución pidiendo al presidente del Parlament “neutralidad” y “que no siga haciendo desde la Mesa de la cámara discursos de ERC”.

El dirigente del PSC, Miquel Iceta, se pronunció, por su parte, a favor del “diálogo” entre independentistas y constitucionalistas, y reclamando la formación de una “nueva mayoría que sirva para superar la grave crisis política, institucional y social” que vive Cataluña. “Sabemos que es difícil, pero es que el alcance de esta crisis nos ha sobrepasado a todos”, insistió, apelando al sentimiento de todos los catalanes, sea cual sea su ideología. Para ello, Iceta pidió a la mayoría soberanista en el Parlament que propongan y voten a un candidato que pueda ejercer la presidencia de la Generalitat con garantías, no supeditado a procesos judiciales. Un presidente que, en todo caso, debería recordar “que tiene mayoría de escaños, pero no social y que debe respetar la ley”.

JxCat asegura que Turull habría contado con los votos para ser president

El portavoz de Junts per Catalunya, Quim Torra, denunció en su intervención la situación política creada por el encarcelamiento de los diputados Jordi Turull, Josep Rull, Dolors Bassa, Carme Forcadell y Raül Romeva, y aseguró que esta circunstancia ha impedido que Cataluña pueda tener un presidente electo. Convencido de que Turull “hubiera tenido hoy los votos necesarios para ser investido”, Torra arremetió “contra el régimen del 76 y los partidos que apoyaron la aplicación del 155”, señalando que “ya no se puede tapar la regresión democrática española y la regresión de nuestros derechos”. “El estado de excepción es total, nunca normalizaremos una situación en la que más de 900 personas están siendo investigadas o han sido denunciadas por el monstruoso crimen de querer votar y decidir su futuro”, concluyó el dirigente catalán.

En la misma línea, el portavoz de ERC, Sergi Sabrià, pidió a “todos los demócratas del Estado que digan basta”. En su opinión, “no hay espacio posible para la equidistancia ante un Estado que está fuera de control y que ha quebrado”. “Con la prostitución del sistema judicial, el Estado se está destruyendo a sí mismo”, añadió Sabrià, tras insistir en que “la represión no nos hará renunciar a la república y sus valores”.

Domènech pide una gran alianza de gobierno

El líder de Catalunya En Comú, Xavier Domènech, apuntó en su turno de palabra la disposición de su grupo a explorar una gran coalición “mediante una alianza trasversal y progresista”, que sirva para abandonar la dinámica de “vencedores y vencidos”. Un “frente amplio” en defensa de la “democracia y la libertad” que abarque, indicó, “a partidos que vayan desde el PSC a la CUP y a instituciones como Comisiones Obreras y Òmnium cultural”. Domènech, además, se mostró muy crítico con el auto de procesamiento dictado por el juez Llarena, una resolución que, en su opinión, “juzga voluntades e ideas y abre más heridas”.

Por parte de la CUP, la diputada Nàtalia Sànchez llamó a “mantenerse firmes ante la represión de la democracia”. La dirigente anticapitalista afirmó que el Parlament y el país están “bajo estado de excepción”, tras acusar al juez Llarena de haber protagonizado “un auténtico golpe de Estado” y de “prevaricar”, al confundir la democracia con el nacionalismo de Estado. “Continuamos trabajando con las fuerzas republicanas para hacer un amplio frente contra la represión y la regresión de derechos de España”, concluyó Sánchez, tras augurar una respuesta firme “desde la calle”.

El dirigente del PP Xavier García Albiol, finalmente, reprochó al presidente del Parlament, Roger Torrent, “haber hecho un mitin político en vez de haber ejercido como presidente de todos los catalanes”. Los cuatro diputados del PP abandonaron el pleno bajo el argumento de que se estaba produciendo “un fraude de ley”.

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