Ni políticos ni sindicalistas

En mi escrito le pedía al ministro Montoro que no nos siga ofendiendo. “Su oferta me parece un chiste de mal gusto…”, le recriminaba. Hoy vuelvo a la carga sobre el mismo tema, pero planteando los lectores unos conceptos y bases distintas.

Tengo que reconocer que me molesta, y mucho, que en nuestras concentraciones y manifestaciones figuren en su seno, con demasiado protagonismo, políticos y sindicalistas en activo. No estoy contra su trabajo diario y generado por medio de la elección o designación. Estoy totalmente en contra de que se quieran sumar al famoso refrán: “A río revuelto…ganancia de pescadores”. Y ellos son los pescadores que pululan por los caladeros de los votos para mover conciencias y conseguir que los ciudadanos que viven de su pensión cambien su inclinación de voto en base a la retahíla de frases hechas y unas promesas que hacen, pero que nunca cumplen. Siguen haciendo los mismo que sus antecesores cuando hablaban del aumento económico de las pensiones y de que estas serían revalorizadas con el IPC. Todo mentira. Lo mismo que ahora cuando abren la boca para hacer declaraciones e inducir al pensionista a un error de conceptos, postulados y propuestas que no se pueden cumplir.

Vuelvo a insistir en que lo que nos han ofrecido del aumento o revalorización de la pensión, un 0,25 por ciento, es una ofensa a nuestra dignidad. Y por tal motivo hemos explotado. Se podría haber buscado otra fórmula que no una maliciosa carta ofensiva que costó más su envío y preparación de lo que nos han subido a los pensionistas.
De todos modos, en ese río revuelto que se está produciendo políticos y sindicalistas hacen promesas que no se van a poder cumplir. Una de ellas es la de la nivelación de las pensiones. Soy consciente de que muchos compañeros pensionistas cobran muy poco dinero. También soy consciente de que ese dinero que perciben se genera en base a lo que aportaron durante su vida laboral. No me vale la maniquea frase: “Yo he cotizado más de 40 años…”. Lo que no dice el cotizante autor de la frase es cuanto aportaba a las arcas públicas a través de su nómina o por el pago como autónomo. Esa es la auténtica realidad. No hay otra. Lo demás es filosofía política y sindicalistas para mover conciencias y hacer promesas que no se pueden cumplir. Muchos de esos políticos que ahora se les llena tanto la boca tuvieron mayorías absolutas para cambiar las normas laborales y no lo hicieron.

A los políticos me gustaría oírles decir que se rebajan sus fabulosos sueldos y sus prebendas por llevar banderas, pancartas o estar sentados en los numerosos parlamentos. Con esos dineros podrían cumplir sus promesas económicas en el tema de las pensiones. No se esfuercen no se lo oirán decir. Viven demasiado bien con el dinero que aportamos todos los españoles… Ellos nos seguirán mintiendo y buscando votos en los caladeros de los pensionistas.

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