Las esculturas de Sijena llegan a Aragón tras salir de LLeida entre protestas

 

Las obras de arte del Monasterio de Sijena que se encontraban en el Museo Diocesano de Lleida llegaron a Aragón, en un traslado marcado por las protestas, momentos de tensión entre Mossos y manifestantes y las críticas de los partidos soberanistas. Los técnicos del Gobierno aragonés llegaron a Lleida de madrugada, junto con 70 agentes de la Guardia Civil, para trasladar las obras a Villanueva de Sijena. De las 44 piezas reclamadas por la Justicia faltaba una, un lienzo del siglo XVIII cuyo paradero se desconoce.

Desde primeras horas de la mañana se congregaron frente al museo grupos de independentistas pese al cinturón de seguridad desplegado por los Mossos, que en ciertos momentos cargaron contra los manifestantes. Durante el día llegaron a juntarse 500 personas para protestar por el traslado, entre gritos de “humillación” o “expolio” y ataques al alcalde de Lleida, Ángel Ros, del PSC. Entre ellos, cargos de la CUP o el portavoz de ERC en el Congreso Joan Tardá, quien aseguró que lo ocurrido con el tesoro de Sijena es “un ejemplo de lo que puede ocurrir en Cataluña en el caso de que los partidos políticos que han legitimado y avalado el artículo 155 ganasen las elecciones”. “Intentan arrasarnos”, dijo. La cabeza de lista de la CUP por Lleida, Mireia Boya, dijo que “España” se llevaba “un botín de guerra” y que el “expolio cultural” del museo pretendía “humillar” a los catalanes.

El ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, aseguró que el traslado se había realizado “correctamente y con profesionalidad” y recordó que el Gobierno aceptó defender jurídicamente la posición de la Generalitat e interpuso un recurso de casación para “garantizar los derechos” de la administración catalana.

Los candidatos a la presidencia de la Generalitat también reaccionaron al traslado. La líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, expresó respeto a las decisiones judiciales que, apuntó, “no deben verse afectadas por la realidad política”, al tiempo que afeó a la Generalitat haber buscado el “enfrentamiento en vez del acuerdo”. El candidato del PSC, Miquel Iceta, consideró que se trata de una decisión “precipitada”. El líder del PP catalán, Xavier García Albiol, manifestó abiertamente que hubiese preferido que las obras se quedaran en Lleida. “La decisión no nos gusta, pero la tenemos que aceptar”, admitió. El candidato de Catalunya En Comú, Xavier Domènech, reclamó una “gestión compartida” del conjunto artístico

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