Prensa nacional: Comienza la campaña electoral catalana

LOS CONSTITUCIONALISTAS DEBEN SUPERAR SUS DIFERENCIAS

La fragmentación de partidos que concurren a las elecciones del 21-D y las agudas diferencias entre ellos amenazan con imposibilitar la formación de un auténtico Govern, que gobierne y no agite; que restañe las divisiones causadas por el disparatado procés en la sociedad catalana: que rescate a su economía del declive augurado por la fuga de empresas; que restablezca la imagen de seriedad dilapidada en pocos meses, en menoscabo del prestigio interno e internacional de Cataluña. La repetición de un mandato a cargo del bloque secesionista perpetuaría y ahondaría la fractura política, social y económica en la que su irresponsable proceder ha sumido a Cataluña. Por ello conviene que los partidos enlazados por el mínimo común denominador de la defensa de la legalidad y el orden constitucional superen sus diferencias y logren ilusionar a los ciudadanos para que vaya a votar masivamente con la esperanza de lograr un futuro mejor en una Cataluña de y para todos.

EL PAÍS 18 Editorial

EL PSC TIENE QUE RENUNCIAR A REEDITAR EL TRIPARTITO

Los partidos constitucionalistas tienen la ocasión propicia para sumar sus esfuerzos el 21-D, después de que los independentistas se hayan retratado como grandes fabricantes de fracasos y estafas. Sin embargo, el principal riesgo para España, en su conjunto, y para Cataluña en particular, podría no ser una reedición del frente secesionista, que ha acreditado su incompetencia política y está marcado en Europa con el desprecio. El mayor riesgo volvería a ser un deslizamiento del socialismo catalán a fórmulas de coalición falsamente transversales que reediten el tripartito de 2003, origen de la exasperación separatista. El cambio político en Cataluña exige una confrontación abierta con el separatismo, una batalla de ideas en la que los socialistas, el PP y Cs sepan en todo momento quién son sus adversarios.

ABC 4 Editorial

EL CAMBIO EN CATALUÑA EXIGE DE LA PARTICIPACIÓN DEL PSC

Con independencia de los resultados electorales del 21-D, los partidos constitucionalistas tienen la responsabilidad de actuar no tanto en función de sus intereses propios, sino pensando en los de una Cataluña que debe recuperar la cohesión social y la normalidad en sus instituciones. El líder del PSC, Miquel Iceta, debe ser consciente de que la habitual fractura entre derecha e izquierda ha perdido buena parte de su significado cuando lo que está en juego es la esencia misma de nuestro sistema democrático y la defensa de la legitimidad del Estatuto de Cataluña. El resto de las discrepancias, como el modelo de financiación o la quita que propone Iceta de la deuda pública catalana, tendrán sus foros y sus momentos más adecuados para su discusión.

LA RAZÓN 3 Editorial

21-D: UNA OPORTUNIDAD PARA REHACER LA CONVIVENCIA Y LA ECONOMÍA

Las del 21-D no son unas elecciones más. Los ciudadanos esperan que el Parlament surgido de las urnas y el nuevo Govern rehagan la convivencia y la economía de Cataluña, tras el retroceso sufrido en esta legislatura. La coyuntura es tan difícil que casi invita al optimismo. Puede empeorar, sí. Pero el camino de mejoría es tan ancho y largo que no tiene pérdida. Por ello vemos estas elecciones como una clara oportunidad de futuro. Para aprovecharla, habrá que trenzar alianzas transversales, no en pos de anhelos de parte, sino con el objetivo de devolver a los catalanes a la vía de la concordia y a la economía, a la del relanzamiento. Esa es la oportunidad que nos brinda el 21D. No la desperdiciemos.

LA VANGUARDIA 38 Editorial

Iceta y el nuevo arancel catalán (Francisco Rosell EL MUNDO 2) Su proyecto de remediar la financiación de Cataluña con una quita de la deuda, sin que se interprete como privilegio, es una muestra de perspicacia al servicio de un gran engaño.

La tentación soberanista del PSC (Raúl Conde EL MUNDO 14) El PSC trata de huir de la polarización y desmarcarse del PP y Cs acentuando su perfil más catalanista con la propuesta de una hacienda federal.

Junts per Puigdemont (Enric Hernández EL PERIÓDICO 9) El culto al líder autoexiliado mientras su Govern se encaminaba a prisión se antepone a la unidad de los independentistas.

El candidato gamberro (Javier Redondo EL MUNDO 22) Puigdemont cree que su resistencia y tozuda defensa del pocho procésle permitirá mantenerse a la cabeza del independentismo.

Adiós a la escapada bruselense (Puntazos LA RAZÓN 3) Puigdemont es consciente de que su futuro pasa por los tribunales para dar cuenta de su fantasmagórico procés.

¿Junts sin el PDeCat? (Isabel García Pagan LA VANGUARDIA 26) La candidatura de Puigdemont ha dado aire a la batalla hibernada de familias exconvergentes.

Cálculos para después del 21-D (Lola García LA VANGUARDIA 22) ERC tiene claro que gobernará, Puigdemont confía en retornar al cargo, el bloque constitucional sueñan con apartar al soberanismo, y los comunes temen que se les someterá a una gran presión.

Pintan bastos (Alfonso Rojo LA RAZÓN 2) Es justo y necesario que Junqueras y sus compinches sigan en prisión y que el prófugo Puigdemont y su cuadrilla belga se unan a ellos.

El destino del cobarde (Cristina López Schlinchting LA RAZÓN 4) Puigdemont ha sido cobarde y, al abandonar ante los jueces a sus compañeros de causa, se ha colocado la soga al cuello.

Confesiones farisaicas (J. María Carrascal ABC 16) En su delirio, los independentistas han confundido la comparecencia ante un juez con una confesión religiosa.

Mí no comprender (Antonio Burgos ABC 15) No me explico, aunque las leyes lo permitan, que los que están entre rejas o procesados vayan en las listas electorales.

El precinto (Enric Juliana LA VANGUARDIA 36) La derecha española está sorprendida por la facilidad con la que ha podido aplicar el artículo 155.

La molt honarable y sus consellers (Curri Valenzuela ABC 20) Sáenz de Santamaría y sus consellers ejercen poco a pesar de que llevan un mes como responsables del gobierno catalán.

El páramo (Ignacio Camacho ABC 15) La enajenación del procés ha convertido el sistema político catalán en un barbecho de mediocridad.

El miedo está perdido (J. Pablo Colmenarejo ABC 5) El independentismo ha contribuido a quitar complejos a mostrar afecto a la nación, al Estado, a sus instituciones y sus símbolos.

LA CONSTITUCIÓN ES REFORMABLE, PERO SI SE SABE BIEN PARA QUÉ

39 años después de la aprobación de la Constitución, bueno sería que nuestra clase política estuviera a la altura para consensuar algunos cambios imprescindibles para actualizar un texto que, pese a todo, mantiene una indudable vigencia y nos sigue permitiendo disfrutar del periodo más próspero de la historia de España. Pero cualquier modificación de la Carta Magna debe ir precedida de un gran acuerdo sobre qué es lo que se quiere reformar y para qué. De lo contrario, no sólo estaríamos ante un debate estéril, sino que contribuiría a dar alas a quienes ven en la voladura de la Constitución la oportunidad para acabar con este proyecto compartido de ciudadanos libres e iguales que es España. Se equivocan quienes hacen bandera de la reforma constitucional para tratar de amansar el independentismo. El marco de convivencia de todos los españoles no puede ponerse en riesgo para satisfacer a quienes sólo piensan en romper la baraja.

EL MUNDO 3 Editorial

Vuelco al modelo de Estado, la trampa del soberanismo (Manuel Marín ABC 24)Cualquier reforma constitucional que revise el concepto de soberanía nacional sería una concesión al soberanismo que pondría fin al modelo de Estado tal como se diseñó en 1978

Una reforma necesaria, pero limitada (Tomás-Ramón Fernández ABC 24) La reforma de la Constitución debe afrontarse con el propósito de corregir los notorios defectos del Título VIII.

Aquellos siete… 39 años después (Ángel Expósito ABC 9) Me pregunto si hoy se encontrarían siete personas como aquellos siete padres de la Constitución de 1978.

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