La heráldica histórica de España


Antes de que se inventaran el término, por lo visto, Dante, Mozart, determinadas fiestas populares, sobre todo en Levante y Andalucía, o la heráldica tradicional española eran, por lo visto, “islamófobos”. En este sentido, uno de los objetivos repetidamente señalados por el terrorismo islámico es el sepulcro de Dante. No les gusta el tratamiento que el poeta florentino dio a Mahoma en la ‘Divina Comedia’. Cierto que sitúa a Mahoma en el infierno, y con él otros musulmanes conocidos, como su yerno Ali. Pese a ello es sabido que Dante valoraba a muchos intelectuales árabes y que se han encontrado sorprendentes similitudes entre la su obra y algunas de las leyendas musulmanas más populares.

Entre los objetivos de estos terroristas hay otros muchos señalados: la Casa Blanca, el Big Ben y la Torre Eiffel. Y ahora la Sagrada Familia de Barcelona, según hemos sabido. Pero en este objetivo de exigir que se borren o retiren determinados elementos de la cultura occidental han encontrado en ocasiones colaboradores inesperados. En una fotografía colocada en las redes presenta a la estatua de la Libertad decapitada y la ciudad de Nueva York en llamas. Pero el autor de la Divina Comedia desagrada a gran parte del mundo musulmán por el tratamiento que recibe Mahoma en su obra maestra.
Y aunque sorprenda, la entidad Gherush92, organización italiana de derechos humanos que trabaja como consultora del Consejo Económico y Social de la ONU, pidió en 2002 que la Divina Comedia fuese retirada de los planes de estudios por su contenido “racista, islamófobo y antisemita”.

Pero no sólo se considera a Dante un islamófobo, ni el mismo Mozart se libra de este apelativo: La ópera ‘Idomeneo’, fue retirada antes incluso de que protestasen los seguidores de la Mahoma. En la misma se procedía a cambiar el final de Mozart y hacer una crítica de las religiones en su conjunto mostrando una decapitación de Jesús, Buda, Mahoma y Poseidón. De esta forma el director pretendía mostrar que ninguna religión ha sido capaz de traer la paz al mundo, incluida la cristiana Pero ante el riesgo de que los musulmanes (no los cristianos ni los budistas) se enfadasen el gerente de la Deutsche Oper de Berlín decidió retirarla tras una llamada telefónica de protesta y la posibilidad de algún atentado.

Cíclicamente, las diversas asociaciones de musulmanes que existen en “exigen” que se suspendan las tradicionales Fiestas de Moros y Cristianos que se celebran en Andalucía, Aragón y Comunidad Valenciana por la imagen que se da del pueblo musulmán y que, a su entender “no tienen cabida en la España democrática”. El mayor número de festividades se dan en la Comunidad Valenciana, sobre todo en la provincia de Alicante. En Andalucía, se representan en localidades de Granada, Almería o Jaén. También en la Serranía de Ronda (Málaga) y en Andalucía occidental sólo en la localidad gaditana de Benamahoma, el primer fin de semana de agosto. Algunos pueblos ya han retirado de estas fiestas las alusiones a Mahoma.

Pero hay otras celebraciones que los musulmanes y sus protectores quieren que dejen de celebrarse. Estas son algunas: Cada 22 de diciembre, para conmemorar la entrada oficial de Fernando III el Santo en Sevilla se celebra en la Catedral-Museo, procesión de San Clemente, o de la Espada (de San Fernando que lleva el alcalde de forma ritual). Las ceremonias más controvertidas, en nuestros días, tienen que ver precisamente con la conmemoración de la Reconquista. La Comunidad Valenciana celebra su Día el 9 de Octubre, fecha en que Jaume I el Conquistador derrotaba a los musulmanes y entraba en la capital. También con polémica.

Según el color o la mayoría de la corporación, el aniversario de la toma de Granada por los Reyes Católicos es una cosa o es otra. En unos casos, Isabel y Fernando son unos invasores extranjeros (castellanos) y en otros, los liberadores nacionales. Acusan a la fiesta, sus opositores “de ser apología de la conquista militar (por la presencia del Ejército) y la uniformidad religiosa; una identificación excluyente con una visión conservadora y españolista de la historia de Granada y Andalucía y una exaltación de los Reyes Católicos que, a través del homenaje oficial que reciben, son convertidos en presunto modelo cívico”.

Son numerosas las webs de contenido islámico a través de las cuales se ataca la celebración de fiestas y tradiciones que recuerdan la Reconquista o se revisan hechos históricos tan emblemáticos como la batalla de Lepanto o el mismísimo cautiverio de Cervantes, en Argel, obviamente desde su propia perspectiva interesada.

Aparte de esto, determinadas organizaciones musulmanas pretenden desde hace tiempo que desaparezcan las cabezas de moro del escudo de Aragón y de la heráldica española. Bajo el gobierno del PSOE, el Ministerio de Defensa se plegó y modificó el escudo del Tercio Gran Capitán I de la Legión. Como en otros casos, éstos se califican como pruebas de Islamofobia, que es lo habitual. Es un problema más de la realidad de la aceptación o no por parte de la comunidad musulmana de la historia y las tradiciones socioculturales del país que los acoge.
“Moro” no es un insulto, viene de “Mauri” que era como denominaban los romanos a los habitantes de la Mauritania Tingitana. Es decir, el Norte de África. Desde Machado a los autores más diversos, ha empleado el término moro o mora de modo positivo tanto en la literatura como en la música. Pero desde hace tiempo, con notables éxitos en ese sentido, la comunidad islámica y sus aliados propagadores de lo “políticamente correcto”, tienen un nuevo frente abierto contra la tradición heráldica española. El problema son las cabezas (en unos casos de moro y otros no) que blasonan los escudos de, por lo menos, 112 linajes sólo en Aragón, además de los emblemas de la comunidad autónoma; las provincias de Huesca y Zaragoza; un buen número de municipios de la región entre los que se encuentra alguno tan importante como Jaca; la institución del Justicia de Aragón (una suerte de defensor del pueblo regional), o la Brigada de Cazadores de Montaña Aragón I del Ejército. Fuera de España se encuentran también en los escudos de Córcega y Cerdeña o en los de linajes de familias húngaras que lucharon contra los turcos.

A mediados de octubre de 2004, el presidente del Gobierno regional, Marcelino Iglesias, reconocía que había recibido quejas de la comunidad musulmana y que se proponía la sustitución de las cuatro cabezas de moro cortadas del tercer cuartel del escudo regional. Posteriormente, el vicepresidente, José Angel Viel, matizó que era «muy difícil “porque la tradición es la tradición”. “Me parece muy triste, absurdo, que por motivos de conveniencia política se quiera cambiar un símbolo que forma parte del patrimonio de Aragón desde 1340”, concluyo Valero. Pero la polémica sigue en pie.


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