El juicio a Artur Mas, referente editorial de la prensa española

EL JUICIO A MAS ILUSTRA EL FRACASO DE LA POLÍTICA

“Los más superfluo entre la parafernalia generada” por el juicio a Artur Mas y a dos exconsejeras “fueron casi todas las declaraciones, de niveles manifiestamente mejorables. Este juicio no es ‘una muestra más’ de que ‘funciona el Estado de derecho’, como adujo un miembro del Gobierno”. “Tampoco fue una demostración de la presunta inquina del Estado ‘contra Cataluña’, como reiteraban distintos líderes independentistas”. No asistimos a “un juicio de entidad menor ni a un atentado contra Cataluña. Asistimos a un acto judicial cuya celebración plasma e ilustra el fracaso de la política y de los políticos involucrados. De todos ellos, sobre todo de los dirigentes de los dos Gobiernos, central y autónomo. Si el de Mariano Rajoy hubiera tratado de encauzar la protesta que se le presentó en vez de rehuirla y dirigirla hacia el poder judicial, y si Artur Mas hubiese cumplido dignamente con sus obligaciones legales y políticas de president, no asistiríamos a este proceso. Simplemente, no se hubiese desencadenado”. “Resulta comprensible que a un reo corriente se le caliente la boca. Pero lo es menos (…), la frecuencia con que le ocurre a Mas”. “Los líderes democráticos ponderados prodigan el respeto a las instituciones en toda circunstancia: tanto si creen que le serán favorables como si temen que les resulten adversas. Entre otros motivos para evitar el ridículo”.

EL PAÍS 12. Editorial

MAS ACAUDILLA UN ESPERPENTO PARA COACCIONAR A LA JUSTICIA

“El independentismo convirtió ayer el inicio del juicio contra Artur Mas, Joana Ortega e Irene Rigau en un alegato secesionista y en un espectáculo esperpéntico cuyo fin no es otro que el de condicionar la acción de la Justicia”. “Y siendo extraordinariamente grave la maniobra del nacionalismo para coaccionar a los jueces, lo es aún más teniendo en cuenta que Puigdemont y Forcadell se sumaron a tal despropósito”. “La formaciones soberanistas alardean de voluntad democrática, pero nada hay más antidemocrático que no respetar la legalidad”. Mas “parece cómodo en su papel de protagonista de un martirologio exacerbado a mayor gloria de la causa separatista. Y ello con un doble objetivo. Por un lado, alimentar la posibilidad de su eventual regreso a la primera línea. Y, por otro, seguir desviando la atención sobre la montaña de corrupción que anega a la extinta Convergència”. “El ex president situó el deber de respetar la votación del Parlament que exhortaba a celebrar una consulta por encima de la obligación de acatar las resoluciones de la Justicia. Es la base ilegal y disparatada estrategia de desobediencia con la que el independentismo conduce a Cataluña a un callejón sin salida. Sólo desde el respeto a la ley, la firmeza democrática y la actitud política responsable se está aún a tiempo de evitar un choque institucional cuyas consecuencias son ahora mismo imprevisibles”.

EL MUNDO 3. Editorial

NACIONALISMO COBARDE

“El acoso al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña durante la declaración del expresidente de la Generalitat Artur Mas es la foto fija de la quiebra en la que se encuentra el respeto a la democracia constitucional en esa comunidad autónoma. Anegada por casos de corrupción de partidos y personas que han sido y son santo y seña del nacionalismo, la sociedad que se moviliza en la calle guarda silencio frente a los corruptos y apoya sin rubor a tres acusados de prevaricar y desobedecer al Tribunal Constitucional”. “El Estado tiene que ser mucho más explícito y efectivo en sus reacciones, empezando por una reforma penal que castigue como delito contra la independencia judicial manifestaciones ante tribunales mientras ejercen su función. Ayer se echaron de menos declaraciones -salvo la honrosa del ministro de Justicia- de apoyo a los tres magistrados del tribunal. O se toma en serio el nivel que ha adquirido la ofensiva secesionista, o irá a más la insolencia del separatismo”.

ABC 4. Editorial

ÉPICA EN LA CALLE, MODERACIÓN EN EL JUICIO

“El Estado considera que este juicio le brinda una oportunidad para poner coto legal al proceso soberanista. Y los acusados lo afrontan tratando de transformarlo en una ocasión para reivindicarse y ensanchar la, hasta la fecha, insuficiente base independentista”. “La estrategia de Mas y los suyos presentó ayer una doble faz, según se desarrollara en la calle” o en el interior del Tribunal. “En la calle el soberanismo trató de escenificar un apoyo masivo”, mientras que ante el tribunal, “el tono de Artur Mas fue más comedido”. “Abogábamos en nuestro editorial del domingo por el diálogo. Decíamos que para hacerlo posible son necesarias dos premisas: el respeto a la legalidad y que ningún dirigente político catalán quede irreversiblemente excluido de la vida pública. Eso es lo que seguimos pensando”.

LA VANGUARDIA 28. Editorial

UNA DINÁMICA INSOSTENIBLE

La manifestación de ayer de apoyo al expresident Mas y a las exconselleres Ortega y Rigau “para presionar a un tribunal amparado en el Estado de derecho pretende ser la espoleta de una movilización del independentismo que una parte de la mayoría parlamentaria que sustenta al Govern quisiera que fuera permanente hasta la hipotética celebración de un referéndum”. Sin embargo, no parece que “la estrategia sea sostenible en el tiempo”. “Como tampoco parece que sea sostenible la retórica de la desobediencia que alimenta este tramo del órdago soberanista y que contrasta con los argumentos que utilizó el propio Mas en su estrategia de defensa ante el tribunal”. “La distancia, pues, entre las proclamas en público y los comportamientos individuales de los dirigentes independentistas se agrandó un poco más ayer. Y se convierte en la clave de lectura de lo que podemos esperar en los próximos meses”. “Cumplir y hacer cumplir la ley es una actitud necesaria pero no suficiente ante el desafío del independentismo. La alternativa no es ceder a sus demandas sino atender a esa parte de la sociedad catalana que ni quiere la independencia ni quiere quedarse como está”.

EL PERIÓDICO 8. Editorial

EL JUICIO DE MAS INHABILITA A PUIGDEMONT

“La jornada política de ayer en Barcelona -histórica para los anales nacionalistas y un desastre para la democracia- ofreció muchas estampas pintorescas y algunos mensajes políticos alarmantes”. La presencia de Puigdemont en la manifestación “es muy grave”, al actuar “como si no fuera el representante de todos los catalanes, sino sólo el de aquéllos que quieren la independencia, que siguen sin ser la mayoría. Desde este punto de vista, Carles Puigdemont está inhabilitado para estar al frente de la Generalitat: demostró una gran irresponsabilidad por seguir forzando la fractura entre los catalanes y es un verdadero riesgo para la convivencia. Éste es, en definitiva, el legado que, de momento, está dejando el ‘proceso’ independentista. Ayer se produjo una representación exacta, caricaturesca, de lo que está pasando en Cataluña. En primer lugar, un desprecio absoluto al Estado de Derecho”. “En segundo lugar, el uso abusivo de los medios públicos para la propaganda nacionalista”. “Lo de ayer sobrepasa lo admisible como maniobra de manipulación política, que sólo puede digerirse desde el género del esperpento”.

LA RAZÓN 3. Editorial

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