Colegios católicos

¿Son elitistas los colegios católicos? ¿Acuden a ellos solo los hijos de las familias ricas? ¿En qué medida acogen a emigrantes? ¿Está la sociedad en contra de los conciertos? Estas son algunas de las cuestiones que aborda la encuesta sobre demandas educativas de los padres en España, promovida por Escuelas Católicas, organización empresarial que representa en torno al 60 por ciento de la privada concertada, y que ha realizado el Instituto Universitario de la Familia de la Universidad Pontificia de Comillas.

Una encuesta llamada a desterrar muchos tópicos y que pone de manifiesto que la escuela católica es reflejo claro de la sociedad: plural, integradora y que trabaja con todo tipo de familias. Revela también el casi unánime apoyo (99,7 por ciento) de los españoles a la libre elección de centro escolar concertado y a que sea el Estado (90,2 por ciento) quien deba financiar dicha opción.
Las respuestas de las 1.400 familias encuestadas reflejan que el perfil de padres que escolarizan a sus hijos en colegios católicos es muy parecido al abanico hoy existente en nuestra sociedad. No obstante, se observa que en ellos hay más hogares con todos sus miembros en paro y que la presencia de familias inmigrantes en muy similar al existente en otros tipos de centros. Y si, por otra parte, en nuestro país hay un 24,3 por ciento de padres con hijos menores de 18 años que conviven en pareja de hecho, ese porcentaje es algo menor, aunque no pequeño, en los centros católicos. Tal vez ello se deba a que las familias más jóvenes tienden a optar hoy día por otras alternativas escolares.

Si se habla de pluralidad ideológica, también se puede decir que los centros católicos son un ejemplo de ella. En contra de lo que se podría pensar, el 41,4 por ciento de los padres vinculados a la enseñanza católica se considera ideológicamente de izquierdas, mientras que dicho porcentaje es algo inferior (39,8 por ciento) entre quienes han preferido otro tipo de centros.
Se observa así mismo una gran diversidad sociolaboral: el 21,4 por ciento de padres gana menos de mil euros mensuales y sólo el 1,7 por ciento supera los 5.000. Curiosamente, a medida que aumentan los ingresos disminuye el porcentaje de familias en colegios católicos.

Los resultados de la encuesta demuestran, en definitiva, que no existe conflicto alguno entre la sociedad y la escuela católica concertada. Donde lo hay es en los dominios de la izquierda política, docente y mediática, que se resiste a admitir algo que hace unos días ha reiterado algún tribunal: que la escuela concertada no es una opción secundaria o subsidiaria, sino una alternativa acorde con la letra y el espíritu de la Constitución. Y, por tanto, no objeto de discriminación.

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