Seis comunidades buscan un frente común contra Montoro

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, se puso ayer en contacto con cinco presidentes autonómicos socialistas con la intención de hacer un frente común contra las medidas de ajuste que ha exigido Montoro a doce comunidades autónomas. «Cataluña estará al lado de los ciudadanos de estas comunidades que sufrirán los recortes con los que amenaza Montoro», dijo Puigdemont durante su intervención en el XV congreso de UGT de Cataluña.

Los presidentes con los que ha contactado son los de Andalucía, Susana Díaz; Comunidad Valenciana, Ximo Puig; Aragón, Javier Lambán; Extremadura, Guillermo Fernández Vara; y Baleares, Francina Armengol, a los que propuso colaborar para hacer frente a la «norma injusta» de reducción de déficit de Montoro, al que acusó de tener una actitud «inaceptable» hacia las autonomías. «Las comunidades autónomas, que tienen la responsabilidad de prestar servicios básicos, están hoy irremediablemente asfixiadas», dijo el presidente catalán, quien reiteró: «Todas las medidas de recuperación están en riesgo y esto tiene un nombre, que es el de Montoro».

«No queremos que todo lo que desde el Gobierno catalán podemos hacer por los ciudadanos se ponga en peligro por una actitud inaceptable del representante de un Gobierno y un sistema que, o cambia radicalmente, o no podrá dar respuesta a todo lo que defendemos hoy aquí», dijo, y aprovechó para pedir a UGT que despliegue su «fuerza» en la calle para luchar contra los ajustes que reclama el Gobierno.

Ayer el Govern balear aprobó una declaración institucional contra las «medidas coercitivas» de Montoro y estudia llevar al Ministerio de Hacienda ante la Justicia por un «abuso claro de competencias». Su presidenta, Francina Armengol, tildó de «impresentable» la decisión de Montoro y anunció que es «imposible» que su Gobierno pueda llevar a cabo los recortes exigidos.

El presidente valenciano, Ximo Puig, defendió la respuesta conjunta planteada por Puigdemont porque lo que se aborda «vas más allá de una cuestión meramente coyuntural» y consideró que «el Gobierno no puede seguir actuando como si España fuera un Estado centralista». También Puig, además de con Puigdemont, ha hablado con los presidentes de Cantabria, Baleares, Andalucía, Aragón y Castilla-La Mancha, que la víspera anunciaron que no pueden tomar más medidas de ajuste sin afectar a servicios básicos.

Por su parte, el presidente extremeño, Guillermo Fernández-Vara, respondió a Puigdemont. «A mí el frentismo no me va, preferiría que nos reuniéramos todos los presidentes en el seno de una Conferencia que esté organizada, que se sabe cómo funciona».

La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, subrayó que el incumplimiento del déficit «no es una opción» y la reclamación de controlar el déficit por parte de Bruselas «hay que atenderla», ya que «estamos en el euro y nos obliga a todos los Estados», recordó. También matizó que el Gobierno no exige hacer recortes, sino congelar el nivel de gasto con respecto al de2015. «Si cumplimos la regla del 1,8% de gasto, estamos en la buena senda», apuntó, y aseguró que el Gobierno buscará el «máximo diálogo» con las comunidades afectadas.

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