Los interrogantes sobre el futuro en los editoriales de la prensa

EL PAIS: EVITAR NUEVAS ELECCIONES

«La segunda votación de investidura no arrojó sorpresas ayer y el candidato socialista salió derrotado al no conseguir ni siquiera la mayoría simple de votos en el Congreso de los Diputados. El esfuerzo realizado por Pedro Sánchez y Albert Rivera no ha dado los frutos deseados, pero sí puede suponer una semilla para un acuerdo más amplio en las ocho semanas que quedan hasta el 2 de mayo». Además, «el intento fallido» «ha retratado a los cuatro grandes partidos y a sus líderes, que se han dividido en dos bloques». «Ha habido dos fuerzas políticas (PSOE y Ciudadanos) que han intentado conseguir una mayoría para formar Gobierno y otras dos (PP y Podemos) que han votado en contra y han bloqueado esa posibilidad, en el caso de Iglesias con una puesta en escena cercana al ridículo». A partir de ahora, se inicia una nueva etapa en la que los partidos tienen la responsabilidad de buscar un acuerdo más amplio o reconocer el fracaso y volver a convocar elecciones. «Esta última es la peor de las opciones», ya que es muy probable que «arrojen unos resultados similares a las últimas». «Los líderes políticos deben hacer un esfuerzo real por conseguir un acuerdo que permita la gobernabilidad en España. Es la hora de abandonar la retórica y centrarse en el diálogo que han elegido los ciudadanos con los resultados de las pasadas elecciones».

EL MUNDO: AÚN ES POSIBLE UN ACUERDO ENTRE PP, PSOE Y CIUDADANOS

«Hoy comienza una nueva etapa con unos horizontes abiertos de negociación. Pero si finalmente persiste el bloqueo y nadie se decide a mover ficha, estamos abocados» a nuevas elecciones. «Ir de nuevo a las urnas ya supondría un fracaso de todos los partidos políticos y algo muy difícil de explicar a los ciudadanos. Pero además existiría una alta posibilidad de que los resultados fueran parecidos y de que nos encontráramos en la misma situación de ingobernabilidad tras las vacaciones de verano. España no puede permitirse estar cinco o seis meses más sin Gobierno. Por tanto, la única alternativa racional es que se produzca un pacto de Estado que asegure la gobernabilidad de este país». La «opción más beneficiosa» para el país sigue siendo un acuerdo PP-PSOE y Ciudadanos. «El bloqueo en el que nos encontramos exige audacia y altura de miras y ello debería traducirse en el inicio de una negociación sin veto alguno». «Todavía es posible un acuerdo entre PP, PSOE y Ciudadanos, en torno a un programa ambicioso de reformas, dejando al margen la cuestión de las personas y el reparto de poder, asuntos que deberían ser resueltos cuando ya esté atado todo lo demás. Éste sí sería el cambio que necesita España».

ABC: RAJOY Y LA HORA DE LA GRAN COALICIÓN

«Tras dos meses de voluntarismos a su mayor gloria personal y de negociaciones infructuosas, la votación de anoche en el Congreso situó al líder del PSOE frente a la tozuda verdad aritmética». El acuerdo PSOE y Ciudadanos «se queda en un brindis al sol ante los cortos apoyos electorales de ambos, que necesitan de manera ineludible al PP, el ganador de las elecciones, para poder llevar a cabo un plan de reformas». La principal aportación de Ciudadanos a la vida pública ha sido su demanda de un proceso de regeneración democrática, pero «han acabado decantándose claramente por el PSOE» y han suscrito con este partido un programa inflado en lo que atañe al gasto social. Además, es «incongruente» cuando habla de reformas constitucionales y al tiempo se desmarca del PP. Mientras Podemos, es el «socio indeseable». Resulta «decepcionante» que Sánchez «haya buscado a toda costa la muleta de una formación antisistema como Podemos, que no ha querido darle el plácet solo por su afán de desbancar al Partido Socialista como fuerza hegemónica de la izquierda».

«La única salida sensata es la gran coalición» que debería estar encabezada por el PP. Pero este partido «necesita cambiar su talante para granjearse los apoyos de Sánchez y Rivera». «Rajoy debe abandonar su mutismo un tanto displicente y buscar abiertamente puntos de encuentro. Ha de iniciar una diplomacia activa y constante, con una oferta generosa y bien pensada y escuchando lo que proponen PSOE y Ciudadanos para tomar en consideración sus ideas válidas». Rajoy «quedará muy cuestionado como líder del PP si toda su gestión ante la lesiva parálisis que sufre España consiste tan sólo en lamentar que Sánchez y Rivera no lo quieren».

LA VANGUARDIA: POR UNA NEGOCIACIÓN FRUCTÍFERA

«Esta no ha sido una experiencia feliz. En primer lugar, porque España sigue sin gobierno. Y, en segundo, porque la rigidez ha presidido la actitud de formaciones como el PP y, sobre todo, Podemos. Resulta algo más comprensible que los conservadores se hayan mantenido en sus trece, dado que fueron los que obtuvieron más votos en las elecciones del 20D, y dado que, para ellos, contribuir al éxito de su rival socialista es algo contra natura. No resulta tan fácil comprender la actitud-ayer jocosa, quizás para compensar la muy desabrida del miércoles- de Podemos, que se postula como paladín del cambio y hasta ahora no ha hecho el menor esfuerzo para acercarse a él». «Es muy deseable que en los dos meses que faltan hasta el 2 de mayo (…) la postura de todos los partidos sea otra o más productiva. Ya han anunciado que así será, que a partir de hoy están dispuestos a dejar atrás los encontronazos de esta semana, sentarse a la mesa de negociaciones y trenzar alianzas. La experiencia de los últimos días no invita a ser particularmente optimistas. Pero queremos creer que será como dicen. España, como hemos señalado ya, no puede permitirse el lujo de seguir sin gobierno mucho tiempo más. La inestabilidad genera desconfianza y la economía nacional se resiente de ello».

EL PERIÓDIOCO: TRÁMITE ANTES DE VOLVER A EMPEZAR

«Algo esencial ha cambiado en relación a los dos meses largos que han pasado desde las elecciones del 20-D: el reloj se ha puesto en marcha y los partidos saben que ahora sí tienen el tiempo tasado para llegar a un acuerdo antes de que el próximo 5 de mayo queden convocadas las elecciones de junio». «Más allá del exabrupto de Rajoy, el tono del debate (salvo algún rifirrafe final) dejó las puertas más abiertas al diálogo. Con todo, queda constatado que Ciudadanos y la izquierda se repelen y que en las próximas semanas, a la espera del movimiento que haga el Rey, Sánchez no lo tendrá nada fácil para sumar. A medida que nos acerquemos al 5 de mayo sin acuerdo para un Gobierno de cambio aumentará la presión sobre los socialistas en favor de la gran coalición como última opción antes de volver a las urnas. Una posibilidad, esta última, que hoy por hoy nadie dice desear».

LA RAZÓN: EL FRACASO DE PEDRO SÁNCHEZ PASA A LA HISTORIA

El «fracaso» de la investidura de Pedro Sánchez «es un duro golpe para el socialismo español porque ha forzado una candidatura que no era real». «Era imposible, pero su intención era otra». El presidente popular «podía haber aceptado el encargo de Don Felipe y fingir con grandes dosis de comedia que tenía al alcance de la mano la gran coalición que este país reclamaba, pero es que Sánchez no tenía otro objetivo que el de fortalecerse como líder en el PSOE. Si de paso conseguía el Gobierno con el apoyo o la abstención de Podemos, miel sobre hojuelas». Estos días se ha hablado de diálogo, pero «hay que hablar desde bases sólidas y creíbles, y todo indica que el PSOE sólo ha hablado desde la necesidad imperiosa de alcanzar La Moncloa, por el bien de Sánchez». Si los socialistas hubiesen mostrado el menor interés en un gobierno de gran coalición, «hubieran encontrado un interlocutor en el PP». Sánchez «ha comprobado que buscar el voto de Podemos ha supuesto una humillación y, como Iglesias exhibió ayer en su patética actuación, la burla. El lunes volverán las negociaciones, pero esperamos que se basen en hechos reales y no en la necesidad de la supervivencia política».

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