Iglesias afirma que González «tiene el pasado manchado de cal viva»

 Patxi López_Pabelo Iglesias_confrontación Congreso sobre la cal de Felipe González

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, se estrenó en la tribuna del Congreso con un tono que los diarios definen como «bronco» y un discurso que «rompe los puentes con el PSOE» y «dinamita las vías de negociación» con los socialistas. «Ustedes solos no son de fiar», espetó Iglesias a la bancada socialista, a quienes no obstante insistió en ofrecer una propuesta de Gobierno de coalición. «Si quieren acuerdos, con garantías», apostilló.

Iglesias acusó a Sánchez de «obedecer a los oligarcas» y le invitó a rectificar y negociar con Podemos porque «el tiempo del bipartidismo se acabó». «Cuídese de la naranja mecánica. Si sigue cediendo a la presión naranja, los trabajadores le van a exigir que entregue la S y la O de sus siglas», aconsejó al candidato socialista.

El líder de Podemos recordó que el PSOE fue «el partido del tráfico de influencias, que dio la espalda a los trabajadores» y «el partido del crimen de Estado». «El problema es que le han prohibido pactar con nosotros. Lo dijeron algunos miembros de la vieja guardia de su partido. Lo dijo el señor Felipe González, que tiene el pasado manchado de cal viva. Cuídese de él, señor Sánchez, porque son malos consejeros», espetó a Sánchez, lo que provocó una airada reacción de los socialistas, algunos de los cuales gritaron: «¡Fuera!». «¿Fuera? ¿Están ustedes gritando fuera porque les diga la verdad?», replicó Iglesias.

En la contrarréplica, Pedro Sánchez, instó a Iglesias a explicar «por qué va a votar en contra de un candidato socialista para que siga Rajoy». «Muchos exvotantes socialistas votaron a Podemos porque pensaban que con usted se podía revitalizar la izquierda, que juntos, ustedes y nosotros, podíamos cambiar España. Muchos de ellos no entienden su comportamiento», dijo el líder socialista. «Si usted quiere ir a las elecciones y quiere repetirlas, diga la verdad a la ciudadanía», retó a Iglesias.

Además, Sánchez dijo sentirse «muy orgulloso de Felipe González», echó en cara a Iglesias que llame «presos políticos» a asesinos de ETA y recordó que el PSOE no juega con el terrorismo que ha sufrido en sus propias filas, citando al socialista Isaías Carrasco cinco días antes del aniversario de su asesinato. Iglesias consideró que «utilizar la memoria de las víctimas del terrorismo para atacar a un rival político es una actitud miserable».

Iglesias también atacó a al PP, «el partido que ha hecho de la corrupción y la injusticia una forma de Gobierno». «Algunos de ustedes son hijos del totalitarismo político en este país. El PP fue fundado por siete ministros de la dictadura», subrayó.

Tampoco ahorró sus críticas a Albert Rivera, a quien consideró un político «hábil» y un «triunfador a costa del señor Sánchez» que «representa la peor de las tradiciones políticas españolas, la que no tiene más ideología que la cercanía con el poder». «Usted es de los que mandan, señor Rivera. Marionetas de los poderosos», dijo.

Por su parte, el portavoz de En Comú Podem, Xavier Domènech, justificó su rechazo a la investidura porque el acuerdo de PSOE y C´s que niega la consulta en Cataluña «va en contra del 80% de catalanes y catalanas». La portavoz de En Marea, Alexandra Fernández, dijo que su rechazo es «un no al continuismo, un no para que el cambio real, palpable, tangible para la gente pueda llegar cuanto antes».

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