Mas no lo consigue

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Los 62 votos del Junt pel Si fueron insuficientes para la investidura de Artur Mas por el Parlamento de Cataluña frente a 73 en contra de la oposición: Centristas, PSC, Partido Popular, SiQueEsPot y CUP.

Fue el primer intento, en el que tendría que ser investido por una mayoría cualificada. En la segunda convocatoria, el jueves, el candidato necesitaría mayoría simple. Dados los datos de esta jornada parece imposible que obtenga más votos positivos que negativos, por lo que con toda probabilidad, habrá que acudir a una tercera convocatoria antes de la fecha tope, el 9 de febrero, lo que significa que habrá negociaciones e intercambio de acuerdos para que Mas vuelva a ser presidente de Cataluña, pero ahora una Cataluña que quiere ser una república, al margen de España y de la Unión Europea.

ROMEVA

La jornada comenzó con unas declaraciones del diputado de la CUP Benet Salellas a Catalunya Ràdio en las que sugería el nombre de Raül Romeva como «candidato de consenso» a la investidura. En el mismo sentido, su compañero en la CUP Albert Botran explicó en TV3 que Romeva «podría ser muy buen candidato». Desde su cuenta de Twitter, Romeva se apresuró a responder: «No soy candidato».

Durante el debate de investidura, Mas garantizó a la CUP que, si consigue renovar la presidencia, en el que sería su «último mandato», su liderazgo no sería «personalista». En su intervención, dijo que pese a que la CUP rechazara su investidura en la primera votación sigue viendo «margen para el acuerdo». Además, propuso que se reunieran los 72 diputados independentistas para votar el candidato a la presidencia de la Generalitat, ante lo que Baños, en tono irónico, admitió estar «un poco asustado».

Baños recriminó las políticas llevadas a cabo por CiU desde 2010, y dijo no tener «ninguna seguridad» de que un nuevo Govern presidido por Mas pasaría página del autonomismo para transitar al Estado catalán. Además, reprochó que no hubiera un compromiso para «levantar las alfombras» y destapar la «corrupción estructural» en Cataluña. El diputado de la CUP abogó por «un Govern fuerte y no una sola persona fuerte al frente».

El presidente del grupo parlamentario de Junts pel Sí, Jordi Turull, pidió a la CUP que no ofrezca la «cabeza política» de Artur Mas al Estado y levante el «veto» a su investidura como presidente de la Generalitat. La intervención de Turull se centró en reivindicar la importancia de la figura de Mas para el proceso soberanista, al señalar que reúne «todos los requisitos» y que es el mejor para tomar el mando en una legislatura que vaticinó «breve e histórica».

Al concluir el pleno, los diputados de Junts pel Sí Artur Mas, Raül Romeva, Oriol Junqueras y Josep Rull se reunieron en un despacho del Parlament. Junqueras dijo que habían intentado «encontrar las mejores fórmulas, propuestas y soluciones» para desencallar un pacto de investidura con la CUP. Descartó un candidato que no sea Mas, e insistió en que tiene «mucha confianza» en que todo saldrá bien.

 

CIUDADANOS, PSC, PP

Durante el debate, la líder de Ciudadanos en el Parlament, Inés Arrimadas, pidió a Mas que renuncie a la presidencia y le reprochó no tener credibilidad. Le culpó de ser un mal gestor, de aplicar recortes, de querer incumplir las leyes y de manipular a los independentistas con un proyecto inviable. Además, le preguntó si los procesos judiciales tienen algo que ver en que se hayan convertido en «los más independentistas» de Cataluña.

El líder del PSC, Miquel Iceta, reprochó a Mas que esté «dispuesto a lo que sea para ser presidente», y le advirtió de que «su momento político ha pasado». Iceta acusó a Mas de ser el «responsable directo» de la resolución independentista, que, en su opinión, es «una huida hacia adelante».

El presidente del grupo de Catalunya Sí que es Pot, Lluís Rabell, hizo hincapié en el aspecto social y económico. «Queremos un Govern que quiera rescatar a la ciudadanía, y esto es todo lo contrario de lo que han hecho sus gobiernos», reprochó al actual presidente en funciones. Rabell advirtió de que «no hay margen para una desconexión formal» de Cataluña con el Estado español, y propugnó una «hoja de ruta transitable» que incluya la convocatoria de un referéndum.

Por su parte, el presidente del grupo del PP, Xavier García Albiol, acusó a Mas de «cinismo» y de «deslealtad» hacia el Gobierno y le recordó que gracias a esa «democracia de baja calidad», el Parlament pudo aprobar el lunes la resolución rupturista. Albiol instó a Mas a que «explore» acuerdos institucionales con Ciudadanos, PSC e incluso con su partido para formar Govern y no depender de un partido «antisistema y estrafalario» como la CUP.

Todos los diarios destacan que Mas no consiguió su reelección tras la primera votación de investidura. «Mas no suma», titula EL PERIÓDICO. De igual modo, EL MUNDO destaca en su primera: «Mas se queda solo». EL PAÍS dice que «Mas fracasa en su intento de dirigir el proceso soberanista». Mientras, ABC y LA RAZÓN coinciden en señalar que Mas no consigue la investidura pese a su ‘entreguismo’ a la CUP.

 

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