La oposición critica la medida, que Mas considera «esperpéntica»

Artur Mas

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, dijo ayer que el PP «se plantea cargarse el Estado de derecho». En una conferencia en la Cámara de Comercio de Girona, Mas se refirió a la reforma del Constitucional, que calificó de «esperpéntica» e «inquisitorial». «Esto sí que recuerda los años treinta. No es ni Estado de derecho ni calidad democrática, es alarmante», subrayó Mas durante su intervención. Mas expresó su deseo de que «esto ayude a muchos a abrir los ojos», y concluyó: «Con todo lo que se ha luchado para abrir España al mundo, todo esto se va a pique».

De igual modo, la portavoz del Gobierno catalán, Neus Munté, consideró «inconstitucional» y «electoralista» la propuesta de reforma del Tribunal Constitucional presentada por el PP. El portavoz de Convergència en el Senado, Josep Lluis Cleries, afirmó que la propuesta supone «un ataque a la democracia en toda regla»

 

OPOSICIÓN

 

Los partidos de la oposición criticaron unánimemente la reforma del Constitucional propuesta por el PP. El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, acusó al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de plantear una reforma de manera «unilateral» con fines «electorales» y «partidistas» y le recriminó que olvide el interés general de los españoles y pretenda legislar para la «extrema derecha» de su partido. El secretario de Política Federal del PSOE, Antonio Pradas, advirtió de que la reforma «alimenta el victimismo» de Artur Mas y su lista independentista.

El líder de UDC, Josep Antoni Duran Lleida, criticó la reforma y advirtió de que es «poco inteligente» pensar que multando a Mas se va a resolver el problema de Cataluña. El secretario general de Unió, Ramon Espadaler, calificó de «oportunista» y «electoralista» la propuesta e instó al Gobierno a aplicarse a sí mismo esta iniciativa por «incumplir» sus sentencias. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, afirmó que la propuesta del PP genera más «alarma y crispación».

El portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, alertó al PP de que los «problemas políticos» como los derivados del proceso independentista de Cataluña no se resuelven con «ataques y amenazas», sino a través del diálogo. El senador del PNV Jokin Bildarratz acusó al PP de buscar «el enfrentamiento y la confrontación».

Para el líder de Podemos, Pablo Iglesias, «las amenazas» no ayudan a que los ciudadanos entiendan, y apostó «por el diálogo. También desde Podemos, Rafael Mayoral acusó al PP de «echar lecha al fuego».

Por su parte, el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, rechazó la propuesta del PP. A su juicio, los populares presentan esta iniciativa «tarde y mal» y después de toda una legislatura en la que el Gobierno ha permitido a la Generalitat que no cumpla las leyes.

«NADA QUE TEMER», SEGÚN EL GOBIERNO

 

Por su parte, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, respondió que nadie tiene «nada que temer» de la proposición presentada por el PP, salvo que incumpla la ley. Sáenz de Santamaría subrayó que la reforma lo que hace es «fortalecer» el marco constitucional.

Por su parte, el ministro de Justicia, Rafael Catalá, pidió «no preocuparse o escandalizarse» por el hecho de que el Gobierno pretenda fortalecer el Tribunal Constitucional con una reforma legal que garantiza el cumplimiento de sus sentencias. En su opinión, la reforma cumple una «laguna» del actual ordenamiento jurídico, ante el hecho de que un gobierno se niegue a cumplir los fallos del TC.

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, defendió la reforma y reclamó al resto de formaciones que se «retraten» en su defensa o no del cumplimiento de la ley.

Es necesarios estar conectado para escribir un comentario Conectar