La margarita de Feijóo

Como en la canción infantil, ahora que vamos despacio vamos a contar mentiras. La voz de los vientos de papel trae la noticia de que Alberto Núñez Feijóo está deshojando la margarita para decidir si será o no candidato a seguir presidiendo la Xunta en 2016. La noticia es mentira, aunque la insinúe el propio protagonista, porque Feijóo no cree en las margaritas. Dicen que tiene una lupa demoscópica de mirar el futuro y, como el espejo mágico de la madrastra de Blancanieves, ella le ha dicho que no volverá a tener mayoría absoluta, es decir, no seguirá gobernando en Galicia. También es mentira porque el futuro político, visto desde el presente, siempre es futuro imperfecto.

Y Feijóo cree en la perfección de su hoja personal de servicios. Individualmente aún no ha tenido ningún revés electoral, las caídas en las municipales y las pérdidas de las Diputaciones están adjudicadas al partido. No obstante, huyendo de la mancha de aceite que se extiende como el chapapote, está decidido a no ser cabeza de cartel. Pero también es mentira, aun siendo cierto que busca la mejor foto para sustituir la suya.

Y en el terreno de la sustitución brillan tres estrellas: Pastor, Rueda y Puy. La lupa le dice al presidente que la ministra Ana Pastor es quien goza de mayor solvencia entre el electorado de derechas, pero es mentira que pueda mantener el poder en la Baviera española. Para la lupa, quien más puja es Alfonso Rueda, pero en la calle y en sectores del propio PP no lo ven capaz de cautivar a otros votos que no sean los ya cautivos. Asegura la lupa que Pedro Puy puede ser el rostro más acorde y poseer el talante más esperanzador para la derecha. Sin embargo, no habiendo querido ser conselleiro en tiempos de bonanza, parece dudoso que acepte ser jefe de la oposición bajo la tormenta. Toda esta especulación, naturalmente, también es mentira.

En la mesa verde de juegos de Monte Pío el presidente tiene extendido el tarot de las esperanzas. Y le ha salido en el centro la carta del ermitaño que, como Diógenes, anda buscando los caminos de la luz y de la verdad. La luz puede estar en su buena estrella para encabezar la lista de una de las cuatro provincias gallegas en las próximas generales. Acompañaría a Rajoy en la victoria o en la derrota. Su verdad victoriosa futura podría ser el Ministerio de Fomento, que Ana Pastor dejaría libre para venir a Galicia. Su verdad derrotada podría ser el liderazgo del PP sin Mariano en la nueva travesía del desierto. Pero también esta potencial adivinación de brujas es mentira.

Ahora que vamos despacio, yo les doy una exclusiva: Feijóo no será candidato en 2016. ¿Verdad o mentira?

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