Rajoy confía en que el domingo termine la incertidumbre sobre Grecia

Rajoy_Consello Europeo BruxelasEl presidente del Gobierno, Mariano Rajoy ha manfestado, al término del Consejo Europeo extraordinario de Bruselas convocado para analizar la crisis creada tras el referéndum griego, que el país heleno tiene que presentar su solicitud del nuevo programa, cuya condicionalidad se discutirá, y desea que el próximo domingo se termine esta situación de interinidad.

​El jefe del Ejecutivo ha explicado que, por unanimidad, los jefes de Estado y de Gobierno de la zona euro han acordado que Grecia presente en las próximas horas una solicitud de un nuevo programa ante el MEDE, que estará sujeto a condicionalidad. Ese programa lo revisarán las tres instituciones (el BCE, el FMI y la Comisión Europea) y si lo aceptan lo enviarán al Eurogrupo, que se reunirá el sábado. Más tarde, el domingo, serán los jefes de Estado y de Gobierno de todos los países de la Unión Europea quienes se reúnan en un Consejo Europeo extraordinario convocado al efecto.

A juicio de Rajoy «lo fundamental es terminar con la situación de incertidumbre» y lo que hay que hacer ahora es colaborar para que las cosas salgan bien, pero atendiendo a las reglas de las instituciones europeas. Grecia, ha dicho, está en una situación difícil, «sinceramente creo que se ha perdido mucho tiempo», pues de una previsión de crecimiento se ha pasado a un crecimiento negativo, está aumentado el desempleo, la gente no puede sacar sus depósitos y su dinero de los bancos. «Esto no puede seguir así, esto es muy malo para los griegos, malo para Grecia y malo para la Unión Europea por lo que significa de incertidumbre», ha añadido.

Por esta razón, ha subrayado, es preciso actuar con rapidez, pero respetando las reglas de juego que se ha marcado la Unión Europea, porque ello da «credibilidad, da certidumbre y da seguridad» a la zona euro.

CUMBRE EXTRAORDINARIA

Los Veintiocho celebrarán el próximo domingo una cumbre extraordinaria en la que deberán decidir de forma definitiva sobre la situación de Grecia, según indicó ayer el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, quien al concluir la reunión de los líderes de la eurozona dijo que «la situación es muy grave y lamentablemente no se puede excluir el peor escenario». Tusk subrayó que el plazo final para alcanzar un «acuerdo definitivo» acaba esta semana. Grecia debe presentar a más tardar el jueves sus propuestas. El sábado se celebrará una reunión extraordinaria del Eurogrupo, que debería cerrar dicho acuerdo, que sería refrendado por los líderes el domingo en una nueva cumbre, esta vez a Veintiocho.

Tusk dijo que una salida del euro de Grecia «afectaría a toda Europa, también en el sentido geopolítico», por lo que apeló a la «responsabilidad» de unos y otros, con el objetivo de lograr un acuerdo aceptable para todos, «sin vencedores ni vencidos». Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, admitió que su Ejecutivo tiene preparado «en detalle» un plan ante el riesgo de la salida de Grecia del euro.

La canciller alemana, Angela Merkel, dijo que «aún no se dan las condiciones» para iniciar las negociaciones sobre un tercer programa de ayuda a Grecia, y añadió que espera que Atenas presente «propuestas detalladas» antes del jueves. Merkel afirmó también que no habrá una quita de deuda para Grecia, aunque se mostró abierta a tratar más adelante la sostenibilidad de la misma si Grecia cumple con sus obligaciones.

El presidente francés, François Hollande, afirmó que el grexit «no es una solución» que desee Francia, sino una «consecuencia» si fracasan las negociaciones, por lo que pidió «responsabilidad» tanto a Atenas como al resto de miembros del euro. «No pensemos tampoco que no costaría nada que Grecia saliera del euro», apuntó.

Por su parte, el primer ministro de Italia, Matteo Renzi, mostró su esperanza en que la cumbre que los jefes de Estado y de Gobierno de la UE del próximo domingo sea el «final», y que este sea «feliz».

TSIPRAS

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, afirmó ayer que espera alcanzar un acuerdo con sus socios a finales de semana y dijo que utilizará el resultado del referéndum como un «arma contundente» para defender sus posiciones. Para Tsipras la cumbre de ayer se desarrolló en un clima «positivo», y explicó que en las «próximas horas» va a dar comienzo un «proceso que va a ser rápido» y que tiene el «objetivo de lograr un acuerdo a finales de semana». El mandatario griego insistió en que el acuerdo debe ser «socialmente justo» e incluir «la reducción de la deuda».

Tsipras se ha comprometido a presentar en las próximas horas un nuevo programa de rescate ante el Mecanismo de Estabilidad Financiera (MEDE) y antes del jueves la condicionalidad del mismo. Petición que será analizada por el Eurogrupo del sábado y el domingo por un Consejo Europeo extraordinario.

 

OBAMA

Entretanto, el presidente de EEUU, Barack Obama, analizó ayer la situación de Grecia en sendas conversaciones telefónicas con el primer ministro griego, Alexis Tsipras, y con la canciller alemana, Angela Merkel, según informó la Casa Blanca. En un comunicado posterior, la Presidencia estadounidense subrayó que Obama y Merkel coincidieron que el interés de todos es «alcanzar un acuerdo duradero que permita a Grecia retomar las reformas, retornar al crecimiento y alcanzar la sostenibilidad de su deuda dentro de la zona euro». Por lo que respecta a la conversación con Tsipras, la Casa Blanca indicó que Obama transmitió al primer ministro griego «el interés de todos» por alcanzar «un acuerdo mutuamente aceptable».

Por otro lado, el secretario de Estado de Economía, Íñigo Fernández de Mesa, dijo ayer, en un foro organizado por elEconomista, que «el problema de Grecia es la falta de crecimiento, no su deuda». Al respecto, recordó que Atenas sólo destina el 2% del PIB al pago de intereses, frente al 3% de España.

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