Una veinteañera condenada a seis años de cárcel por dejar ciego a un joven

 

   La Audiencia provincial de Ourense condenó a 6 años de prisión a una joven de 26 años que dejó ciego a otro chico de 21 tras agredirle con un vaso de cristal en la discoteca ‘La Bulll’ de Ourense, en octubre de 2013.

El juicio se celebró el día 4 de junio y, según la sentencia, que se dio a conocer este miércoles, los magistrados consideran a Olalla S.R., de 26 años, «autora criminalmente responsable» de un delito de lesiones, por lo que la condenan a 6 años de prisión y prohibición de acercarse a su víctima, Jaime A.P., de 21, a menos de 300 metros durante ocho años.

Además, la condenada deberá indemnizar con 90.000 euros a su víctima, y pagar al Sergas 7.589 euros por las atenciones brindadas al agredido, además de pagar las costas procesales y los gastos de la acusación particular, ejercida por su víctima.

La Audiencia consideró probado que la acusada estaba bailando con un amiga en la tarima de la discoteca ‘La Bull’ de Ourense, el 5 de octubre de 2013, cuando subió a esa tarima el agredido y otra persona. Se entabló una discusión entre ellos y la acusada «arrojó el contenido del vaso que tenía en la mano a Jaime A., y le golpeó luego con el vaso de cristal en el rostro, sobre el ojo derecho».

«CEGUERA LEGAL»

El joven sufrió, según la sentencia, una perforación del ojo, laceración del párpado superior y pérdida de contenido ocular, cuya secuela fundamental fue la pérdida de visión del 90 por ciento, que «en la práctica» no puede minorarse a un 60 por ciento con corrección, «pues el paciente no tolera lentillas ni tiene donde colocarlas, al perder estructuras claves», según el informe médico considerado por los magistrados.

Además, la víctima no puede usar gafas «ante la diferencia de visión entre uno y otro ojo» por lo que aplicaron a sus secuelas la calificación de «ceguera legal».

Los magistrados descartaron la argumentación de la defensa sobre un daño accidental provocado por la rotura del vaso de cristal, pues tuvieron en cuenta los informes periciales que hablaban de un «traumatismo muy severo» y de la mayor probabilidad de que fuese «consecuencia de un golpe» y no «de un cristal que pudiera haber saltado accidentalmente».

También rechazaron, en la fundamentación de la sentencia, que los daños respondiesen a una «actuación imprudente» de la acusada a la que atribuyen, por el contrario, una «clara acción dolosa» o voluntaria con un objeto capaz de causar graves daños como es un vaso de cristal, y a corta distancia de su víctima por lo que pudo hacerse idea de «las graves consecuencias de su acción».

Descartaron las posibles atenuantes alegadas de legítima defensa, aunque le aplicaron la pena mínima, tal como solicitaron las acusaciones pública y particular. La sentencia no es firme y admite recurso de casación ante el Tribunal Supremo, que debe presentarse en los cinco días siguientes a la notificación de la sentencia de la Audiencia.

Es necesarios estar conectado para escribir un comentario Conectar