Canceliñas pide perdón al médico portugués que secuestró en 2013

El acusado Saturnino Marcos Cerezo Cancelas, conocido como Canceliñas, ha pedido este martes en el juicio perdón al médico portugués que secuestró en noviembre de 2013 y ha declarado que lo trataron bien. «Lo llevamos a desayunar a un restaurante», ha dicho.

En medio de una expectación mediática en la Audiencia de Pontevedra este martes compareció ante el tribunal de la Sección Cuarta, Saturnino Marcos Cerezo Cancelas, acusado de una serie de hechos delictivos ocurridos entre el 28 de octubre y el 28 de noviembre de 2013, que incluyen robo con violencia e intimidación, lesiones y secuestro de un médico portugués.

Canceliñas ha reconocido ante los magistrados pontevedreses que, junto a su compinche, Álvaro Miguel dos Santos Barbosa, secuestró a este «pobre hombre», aunque aseguró que lo trataron muy bien.

Por su parte, el doctor Antonio Costas Veloso reconoció este buen trato «de Marcos y de Álvaro», como se ha referido a los acusados, y que Canceliñas ya le había pedido perdón anteriormente por el secuestro.

El médico, que guiñó un ojo a su secuestrador al encontrarse con él durante el juicio, comunicó su renuncia a cobrar una indemnización por lo sucedido, a pesar de haber tenido que recibir atención psicológica.


ESCOPETA

Según su relato de los hechos, Canceliñas le encañonó con una escopeta recortada en el aparcamiento de un supermercado en la localidad portuguesa de Arcos de Valdevez, donde le robó dinero en efectivo y las tarjetas de crédito con sus números secretos.

Después le obligaron a subir al coche que conducía el segundo acusado, liberándolo 24 horas después en un monte en España con unas monedas y una linterna.

El acusado Álvaro Miguel solo ha respondido a preguntas de su abogada, para asegurar que participó en el secuestro junto a Canceliñas porque tenía miedo a que hiciese daño a su familia.

ATRACO

Ambos acusados admiten su autoría del secuestro pero rechazan la acusación de la Fiscalía respecto al supuesto atraco de una casa en Torneiros, en O Porriño (Pontevedra).

Según declararon en la vista oral, tanto Canceliñas como su compinche, actuaron en defensa propia cuando fueron atacados por la supuesta víctima con un arma e indicaron que los disparos que hirieron a la pareja del dueño de la casa se produjeron de manera fortuita durante el forcejeo.

Los abogados que ejercen las defensas de los acusados insistieron con sus preguntas en la relación existente entre el propietario del inmueble y Canceliñas, quien aseguró que su supuesta víctima era un traficante para el que trabajó y al que, tras salir de prisión, le comunicó que iba a dejar de hacerlo.

Tanto el propietario de la casa, como su novia y su hijo declararon como testigos dando una versión contraria a la de los acusados, de quienes dijeron que entraron en la vivienda de manera «muy agresiva», pegando tiros, uno de los cuales alcanzó a la mujer en la nalga.

GASOLINERA

En cuanto a la última de las acusaciones, Canceliñas y Barbosa han negado haber atracado una gasolinera en el municipio pontevedrés de Tui. El empleado de la gasolinera fue incapaz de identificar a los acusados como sus atracadores, ya que los asaltantes llevaban un casco de moto y un pasamontañas cubriéndoles el rostro.

El juicio continuará el próximo jueves, día 26 de marzo. La Fiscalía pide 28 años de cárcel para Canceliñas y otros 25 para Barbosa.

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