Libre pero imputado el guardia civil del suceso de Tomiño

El juzgado de instrucción número 2 de Tui ha dictado auto de libertad provisional para los dos detenidos por la presunta agresión a Olegario Giménez, conocido como ‘el rey de los gitanos’, en su vivienda de Tomiño. Ambos están imputados por un supuesto delito de amenazas con uso de armas, según fuentes judiciales.

La jueza ha decretado medidas cautelares para los dos imputados, J.A.P.G., brigada de la Guardia Civil, y A.P.G., agente forestal. Así, ha ordenado la intervención del arma del agente de la Benemérita, y ha decretado también, para ambos, la obligación de comparecer quincenalmente en el juzgado y la prohibición de acercarse o comunicarse con Olegario Giménez.

Ambos llegaron al juzgado a primera hora de la tarde, momento en el que ya se congregaba una multitud de allegados del denunciante y miembros de la familia real gitana. Éstos estuvieron toda la jornada a las puertas del edificio judicial y, a la salida del abogado de ambos imputados, arremetieron contra él.

Pese a la presencia de una veintena de agentes de la Guardia Civil, varias personas se echaron encima del letrado, al que empujaron, golpearon y dieron varias patadas. El abogado fue trasladado por una ambulancia a un centro médico.

Asimismo, a la salida de los imputados, fuertemente custodiados, les increparon, con gritos de «¡corruptos!», «asesinos» y «racistas». También lanzaron huevos y botellas de agua.

DETENCIONES

Los dos imputados fueron detenidos este martes en la vivienda del ‘rey de los gitanos’ donde, según la versión de la familia, habían acudido para «extorsionar» a Giménez y reclamarle cierta cantidad de dinero. De acuerdo con esa versión, el agente de la Guardia Civil habría encañonado al rey de los gitanos y los hijos de éste, para defenderle, le atacaron con un arma blanca en una mano, mientras que golpearon también al agente forestal.

Sinaí Giménez, hijo de Olegario y portavoz de la Asociación del Pueblo Gitano, ha desmentido que los detenidos fuesen a casa de su padre a reclamar ninguna deuda, ya que el rey de los gitanos «es solvente y no debe nada a nadie». Según ha señalado, el objetivo del guardia civil y del agente forestal era «extorsionar» a Olegario Giménez.

Por otra parte, la asociación ha criticado el hecho de que los dos detenidos comparecieron en el juzgado «sin estar esposados» y «protegidos», mientras que alguno de los miembros de la familia real gitana, fue detenido en su día, «esposado y fotografiado por ser gitano».

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