Incontinente Montoro

Uno empieza a estar un tanto cansado de las salidas de tono, de manifestaciones que luego son corregidas o rectificadas, por parte del ministro Cristóbal Montoro. El responsable de la hacienda pública y de nuestros cuartos en forma de tributos y aportaciones dinerarias vía impuestos, suele darnos grandes titulares a los periodistas, la gran mayoría de las veces sin consistencia, que luego tiene que cambiar y que no son confirmados pero sí corregidos por miembros del Gobierno mejor situados en el escalafón de mando.
Los informes de Cáritas, europea y española, en relación con el agravamiento de la pobreza en nuestro país, incidiendo de forma muy alarmante en la infantil, motivó una intervención agría del ministro Montoro, cuando desdeñó el estudio Foessa de Cáritas sobre la pobreza y exclusión social en España. Y lo hizo utilizando para ello el tema demoscópico y de las estadísticas. Nuevamente volvió a confundirse como en aquella ocasión en la que afirmaba que los salarios crecen más que la inflación, en relación muy directa al tema estadístico.
La auténtica verdad, que parece desconocer el ministro, es que cada vez se colapsan más los servicios de la institución de la Iglesia que tiene que atender a los millones de pobres que llaman a sus puertas .Esa es una realidad incuestionable, señor Montoro.
Creo que va siendo hora de que el ministro de Hacienda pase a ocupar el asiento político que le corresponda, según la decisión de su partido, pero fuera del banco azul donde se sientan los integrantes del Gobierno de España. Desde que tomó posesión de su cargo ha sabido ganarse a pulso, por su gestión negativa y manifestaciones en forma de verso suelto, su salida del Ejecutivo. La decisión está en manos de Mariano Rajoy, pero ya sabemos que al presidente le cuesta mucho tomar decisiones y que para él los tiempos son en pausa lenta.
Es la segunda vez, en poco más de un mes que llevo en contacto con los lectores de este diario digital, que tengo que incidir en el tema de la pobreza a través de las declaraciones de dos ministros del Ejecutivo español. La primera fue la responsable de Sanidad, y ahora el de Hacienda. No me gustaría que la lista se incrementase con más integrantes del Gobierno. Insisto, una vez más, que con la pobreza no se juega. Es un tema demasiado serio para tomarlo a la ligera.
Si un político, con mando ejecutivo y firma en el BOE, quiere enfrentarse al tema de cara debe poner en marcha medidas para erradicarla.
Lo demás es demagogia, y de la barata. La incontinencia verbal es siempre mala compañera.

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