La Policía identifica a los participantes en la movilización en favor de la banda

Concentración frente a una de las cárceles.
Concentración frente a una de las cárceles.

La ‘Marcha ás cadeas’ organizada por la asociación “Que voltem para a casa” en demanda del traslado de los presos independentistas gallegos a centros penitenciarios de Galicia transcurre sin incidentes, según han señalado los organizadores. La Policía Nacional ha identificado en Ourense a los viajeros que participaban en la ruta de la zona sur, mientras que la Guardia Civil hizo lo mismo con los que seguían la ruta norte, a su paso por territorio asturiano.

La identificación de los participantes en la ‘Marcha ás cadeas’ por parte de los agentes no ha sorprendido a la organización, según ha dicho, que ya había sido notificada por la Delegación del Gobierno en Galicia de esta práctica, que han calificado de “habitual”.

La marcha que, desde Pontevedra, ha pasado por Vigo, Ponteareas y Ourense en dirección a los centros penitenciarios Madrid VII en Estremera, Madrid VI en Aranjuez y Topas, en Salamanca, ha llegado con 45 minutos de retraso a su primer destino debido a la actuación policial, que interceptó a los miembros de la expedición en la estación de autobuses de la capital ourensana.

El portavoz de este grupo, Pablo Touza, ha explicado que en las concentraciones realizadas en el exterior de las prisiones de Estremera y Aranjuez -donde se encuentran internados Roberto Rodríguez y Antom Santos, respectivamente- han contado con vigilancia policial, si bien no se produjeron incidentes.

TRATO CORRECTO

El autobús que transportaba a los participantes en la marcha que, desde Ferrol, A Coruña, Santiago, Lugo y Ribadeo se dirigía a las cárceles de Villabona, en Asturias, y Mansilla de Mulas, en Léón, se detuvo por orden de la Guardia Civil a un kilómetro del primer centro y, tras la identificación de los pasajeros, continuó su trayecto.

El portavoz de este grupo, Raúl Agulleiro, ha calificado de “correcto” el trato de la Benemérita y ha destacado que no han vuelto a tener vigilancia.

Aunque los amigos y familiares de los presos que participaban en ambas marchas -sobre un centenar de personas entre las dos- no han podido reunirse con ninguno de los presos, Raúl Agulleiro ha hecho un balance “positivo” de la ‘Marcha ás cadeas’. Las concentraciones de apoyo han transcurrido “pacíficamente”, aunque sin la posibilidad de elevar sus pancartas con globos de helio, como estaba previsto inicialmente.

Así, las movilizaciones se han limitado a desplegar pancartas y banderas independentistas y con el anagrama de ‘Que voltem para a casa’, reclamando el fin de la dispersión de estos presos vinculados a Resistencia Galega y el cumplimiento de sus condenas en prisiones de Galicia.

“No hemos podido verles, pero nos han escuchado”, ha señalado Raúl Agulleiro en alusión a Xurxo Rodriguez y Eduardo Vigo, internos en Mansilla de Mulas, y Hadrián Mosquera, en prisión incondicional en el centro penitenciario de Villabona.

“Los internos nos saludaban asomados a las ventanas y nos gritaban desde el interior de los módulos”, ha indicado Raúl Agulleiro sobre la reacción de los presos a estas concentraciones que la asociación ha descrito como “solidarias y humanitarias”.

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