Manuel González y Alonso Montero llaman a integrarse en sus repectivas candidaturas a la Academia

Xesús Alonso Montero y Manuel González en un reciente encuentro
El filólogo y candidato a presidir la Real Academia Galega (RAG), Manuel González, y el escritor Alonso Montero han hecho sendos llamamientos a integrarse en sus respectivas candidaturas a la presidencia de la Real Academia tras el dimisión de José Luís Méndez Ferrín.

González se marca el reto de lograr la “transparencia total” de esta institución y los “cambios” necesarios para mejorar la actual gestión de la entidad. Asimismo, se muestra dispuesto, a pesar de que “no hay mucho tiempo”, a lograr un acuerdo con su rival, Xesús Alonso Montero, antes del pleno del día 20, en el que se votará a la ejecutiva que sucederá en el cargo al equipo de Xosé Luís Méndez Ferrín.
Del mismo modo que la candidatura de su rival, ha dejado vacantes los dos puestos en su equipo que acompañarán a Xose Luis Regueira y Francisco Fernández Rei, con la esperanza de que se produzca una “aproximación” de cara el pleno del próximo sábado. En caso contrario, ya cuenta con dos nombres que no desvelará “hasta el último momento”.
En una entrevista concedida a Europa Press, González ha desvelado que decidió permanecer en “silencio” a la espera de un “acercamiento” entre candidaturas que hasta el momento “no ha sido posible”, dado que no ha recibido “ninguna llamada” a mayores de lo publicado en la prensa.
Sobre ambas, percibe que existe una que defiende “la línea que venía transitando” la RAG y otra que “defiende una necesidad de regeneración”, aunque de momento no conoce “absolutamente nada” del programa de la alternativa que “se diferencie” del trabajo realizado.
Manuel González considera que la Academia “no tiene nada de que avergonzarse de su pasado próximo” y se marca continuar el trabajo marcado desde Francisco Fernández del Riego hasta Ferrín, en el que logró ocupar “un lugar nuclear” en la cultura gallega. A pesar de ello, está dispuesto a emprender “revisiones” y “cambios” adaptados a las exigencias sociales, para realizar un “esfuerzo” hacia la modernidad y la transparencia de la institución.
“El trabajo en los últimos años ha sido realmente excepcional”, ha destacado, recordando que se pusieron en funcionamiento las secciones previstas en los estatutos, todos los seminarios y se logró una financiación “como nunca” y una comunicación social “nunca antes vista”, además de una página web que recibe entre 5.000 y 6.000 visitas diarias.

ALEJARSE SERÍA “UN PASO ATRÁS”

“Todo lo que sea apartarse de esa línea sería un paso atrás”, ha considerado el candidato a presidir la RAG. Como ejemplo de modernidad, ha avanzado la próxima presentación de una aplicación para consultas del diccionario a través de Ipads, Iphone y android, o del portal de las palabras, una herramienta “importantísima” y “sobre todo” para el sector educativo.
A pesar de ello, reconoce que la Academia “no tuvo perspicacia” para adaptarse a algunas de las nuevas exigencias sociales y que a partir de ahora “tiene que ser absolutamente cuidadosa con la transparencia de la gestión”, comprometiéndose a que será “total”.
“El primer esfuerzo que se tiene que hacer es lograr un clima de confianza entre todos los académicos. Todos se tienen que sentir cómodos y libres para expresar opiniones y propuestas con total libertad”, ha señalado.
En este sentido, González asegura que todos los académicos tendrán una programación de los plenos y actos importantes, además de notas informativas de eventos. La gestión económica estará “permanentemente” abierta para todos los académicos “en tiempo real” y no se tomará “ninguna decisión importante” que no sea aprobada en pleno.
Asimismo, ha reconocido que otra de las exigencias sociales es adaptar su política de contratación a los tiempos actuales, dado que antes “no había tradición de sacar a concurso público los puestos de trabajo”. “Pero creo que sí que lo debe hacer”, ha insistido, para recordar que una comisión elaborará un documento que se llevará al plenario para su estudio y aprobación.

“RETOMAR” EL PXNL

Preguntado por la situación actual de la lengua gallega, González ha reconocido que es “delicada” y existen “problemas muy importantes” en ámbitos de uso, en la transmisión familiar y es “una evidencia” de que el número de hablantes es “menor”.
El académico considera, además, que “non se están adoptando medidas, ni legislativas ni políticas, suficientes para lograr una normalización real” sino que se transita por el “camino del voluntarismo y de la afabilidad”, que le parece “muy bien”, aunque matiza que “ninguna lengua se salvó con medidas basadas en esta dirección”, sino con actuaciones “claras”.
A pesar de ello, insiste en que “en 15 días no se arregla” la situación de un idioma y ve “fundamental” que la sociedad sienta que se trata de “una lengua útil”. González apuesta por “retomar la senda iniciada” por el Plan Xeral de Normalización y “lograr un gran consenso social por la lengua”, además de diseñar “medidas claras y precisas en cada uno de los sectores sociales”. “Si lo dejamos a la libertad del mercado, el futuro va a ser negro”.
Uno de estos pasos errados ha sido el conocido decreto del plurilingüismo, que González considera “el primero que supone una desprotección para la lengua gallega”, por lo que defiende recurrir la norma “hasta las últimas instancias”. “Y es posible que acabe ante los tribunales europeos”, ha insistido, aunque matiza que la RAG lo hace “por obligación” y debe tratar de “entenderse con los poderes públicos”.

COLABORACIÓN E INDEPENDENCIA

Sobre las relaciones exteriores de la RAG, ha considerado que estas “deben ser siempre impecables” y “no solo con la Xunta”, sino con “todas las fuerzas políticas” y organismos culturales, manteniendo una “relación leal” y garantizando “siempre su independencia”.
“Eso implica cierta independencia económica”, ha añadido, a renglón seguido, dado que aunque “se dieron pasos importantes”, como incorporarse a los presupuestos generales del Estado “en tratamiento de igualdad” con otras instituciones lingüísticas autonómicas, queda “mucho camino por andar” para recibir una aportación adecuada por parte del Gobierno gallego.
Así, ha recordado que la RAG recibe el equivalente a cerca de un 20 por ciento del presupuesto total de su homóloga valenciana (medio millón de euros), por lo que la Academia debe “explorar otras vías de financiación” que le permita realizar una programación independiente, que se vea acompañada de la colaboración con todas las instituciones culturales y el desarrollo de las funciones que vienen recogidas en sus estatutos.

ALONSO MONTERO

“O mucho me equivoco o llegaremos al día 20 cada uno con su equipo de cinco”. El escritor Xesús Alonso Montero no se muestra optimista ante la posibilidad de alcanzar un acuerdo para integrar en su candidatura a parte del equipo de Manuel González, su rival a presidir la Real Academia Galega. A pesar de ello, reconoce que conserva “esperanza, cada vez más tenue” y se da de plazo hasta “dos o tres días antes” de la fecha del pleno.
En una entrevista concedida a Europa Press, el candidato alternativo a suceder a Xosé Luís Méndez Ferrín al frente de la Academia ha insistido en que esta institución “no es un partido” ni se dedican a “hacer campaña electoral en ninguna parte”. Por ello, a parte de “consideraciones” que realizan sobre “qué es lo que se debe hacer”, son los 27 académicos que cuentan en estos momentos con derecho a voto “los que van a decidir” el futuro de la entidad.
Alonso Montero esperará hasta entonces para confirmar los dos nombres que le acompañarán en su equipo junto con la vicepresidenta del Consello da Cultura, Rosario Álvarez, y al teólogo Andrés Torres Queiruga, de cara al pleno del día 20, donde presentarán el programa que marcará su mandato en caso de salir elegido. “No tuve ninguna llamada”, ha reconocido el escritor, que a pesar de considerar que “eso hay que interpretarlo”, reitera que González es un “viejo amigo” con el que mantiene una buena relación.
En este sentido, ha destacado que los programas de ambos candidatos “no pueden ser distintos” dado que la Real Academia Galega es una entidad “fundamentalmente filológica” y que, a pesar de que un miembro pueda ser “independentista” o “comunista”, todos comparten “el denominador común” de “defender la lengua gallega”. “Lo podemos hacer con más o menos intensidad, más o menos compromiso, pero los programas no pueden ser distintos”, ha reiterado.
El académico ha defendido que esta institución es “la única facultada para codificar el idioma” y que a pesar de que hay “muchas” que se dedican a estudiarlo, como el Consello da Cultura o el Centro Ramón Piñeiro, sólo la RAG tiene competencias para “legislar idiomáticamente, crear los criterios y elaborar la norma culta para su utilización escrita”. “Y a eso tenemos que dedicarnos, tanto si es Don Manuel González como si soy yo quien la preside”.
El diálogo, la independencia de la entidad, y la defensa de un pleno que ejerza completamente sus funciones como órgano soberano de la Academia, son algunas de las ideas centrales de su programa con el que opta a la presidencia.
“EN CONDICIONES DE REMONTAR EL VUELO”
Alonso Montero es también el autor del conocido ‘Informe dramático sobre la lengua gallega’, datado del 73, un momento en el que el escritor “no era muy optimista” respecto al idioma, pero que en la actualidad considera que está “en condiciones para remontar el vuelo” y buscar fórmulas que favorezcan su uso por parte de la juventud y su extensión social.
“Años antes” de la Ley de Normalización Lingüística y “si no se producían determinadas circunstancias”, recuerda, el gallego estaría destinado a ser un idioma “siempre amenazado”. Así llegó la escolarización en lengua gallega, que fue un “paso de gigante”, o el incremento de su presencia pública.
A pesar de ello y al margen de las medidas que se puedan adoptar, ha incidido en que “la sociedad gallega está ahí” y es la que tiene que tomar el papel decisivo, “y no hace falta ser sociolingüista” para saberlo, sino “pasarse por el autobús”.
“De momento es insuficiente”, ha considerado, dado que aunque los jóvenes leen a Manuel Antonio y conocen a los grandes escritores gallegos, después en el recreo “juegan al baloncesto en castellano” y “utilizan la lengua de Cervantes y no la de Rosalía” para ligar en la discoteca. “Son operaciones vitales muy importantes”, ha destacado, para insistir en que, aunque existen “lagunas” y puntos que necesitan atención, el idioma “está en condiciones de remontar el vuelo”.
Por otro lado, el académico se ha mostrado rotundo preguntado por el llamado decreto del plurilingüismo en la enseñanza, asegurando que seguirá en la línea del recurso planteado por la Academia ante el Tribunal Supremo. “De ahí no nos van a mover”, ha señalado.
EL “ÚNICO” ERROR
En este sentido, Alonso Montero ha aplaudido la gestión de su antecesor en el cargo, Xosé Luís Méndez Ferrín, que ha definido como “tres años verdaderamente fructíferos en actividades, conmemoraciones” y en incrementar la presencia social de la Academia “en bastantes sectores”. “Tanto que le pedí y le rogué que terminara la legislatura”.
Lo “único” que reprocha al anterior mandato fue la polémica surgida por las supuestas contrataciones irregulares de familiares, que motivó un plenario con debate que “era necesario hacerse bastante antes”. Así, ha vinculado su opinión sobre la política de empleo de la Academia al resultado de la comisión que se encargará de elaborar un protocolo de contratación y a su estudio en el plenario.
“A partir de se momento”, añade posteriormente, las únicas discusiones serán para decidir a que figura se reconoce en el Día das Letras Galegas de 2014, ha bromeado, dado que “nunca” hay enfrentamientos por cuestiones de dinero y las dietas de desplazamiento de los académicos son muy ajustadas.
Sobre el primer punto, Montero no ha querido desvelar su apuesta para el 17 de mayo de 2014 dada su “situación de presidenciable”, aunque sí señaló que entre sus favoritos hay “figuras muy históricas”. “Incluso una del XIX”.
LA XUNTA DEBE “SOSTENER” LA RAG
Sobre las relaciones entre la institución y la Xunta de Galicia, el candidato a presidir la Academia ha apostado por el “diálogo” y ha considerado que el Gobierno gallego “tiene la obligación moral” de “mantener y sostener económicamente” a la RAG, del mismo modo que hace el Estado español con la Real Academia Española.
En este sentido, ha recordado la importancia de este tipo de instituciones “en todas las cosas” del día a día, como por ejemplo que los estudiantes tengan que escribir ‘avó’ con v y abuelo con b. “Por encima del Rey e incluso de Urdangarín, debo decir”, ha bromeado.
Así, ha considerado que el comportamiento del equipo directivo de Ferrín con la Xunta ha sido “plausible”, haciéndole ver al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que tenía que asumir esa responsabilidad económica.
“Ni Ferrín, ni yo, ni Manuel González podemos hablar con Feijóo de una manera no cortés. Tenemos que hablar de manera firme, respetuosa y cortés”, ha destacado, además de apostar por “mantener el diálogo” para intentar lograr ese objetivo a pesar de la crisis económica.
Montero también ha considerado “muy importante” el papel de las nuevas tecnologías “para que el gallego no quede con connotaciones de poca modernidad”. Así, ha valorado el papel “experto” de Manuel González en este campo, y en el que seguirá siendo destacado “sea o no presidente”.

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