En medio de la división, los socialistas retiran a Pachi y abuchean a Blanco

El Comité nacional que el PSdeG ha celebrado este sábado se ha saldado con numerosas peticiones de “asunción de responsabilidad” al secretario xeral, Pachi Vázquez, entre las que un grupo menor, capitaneado por los más próximos a Emilio Pérez Touriño, ha ido un paso más allá al exigir la constitución de una gestora que se haga cargo del partido hasta el congreso del año próximo.

Precisamente, la fecha del cónclave centró buena parte de las intervenciones, siendo “generalizada” la petición de que la actual dirección se renueve a lo largo del primer trimestre de 2013.

Otra de las cuestiones más solicitadas en el centenar de intervenciones que se materializó –un total de 122 militantes pidió la palabra, pero una veintena rechazó después intervenir dada la hora– fue la elección del próximo secretario xeral en un congreso abierto a la totalidad de los afiliados, dejando así de lado la tradicional elección a través de un sistema de delegados.

En torno al modelo del cónclave, algunas voces hicieron también hincapié en la importancia de que fuese “ordinario” en lugar de “extraordinario”, ya que este último tipo únicamente permite “un cambio de caras” y no reformas en el ideario. Y es que, para numerosos miembros del partido, “lo más importante” en esta cita es que “el debate político” acompañe al relevo en la cúpula del PSdeG.

Una de las personas que defendió este extremo fue el histórico Ceferino Díaz, quien apeló también a la “generosidad” de “los que llevan dirigiendo el partido los últimos 30 años” para que “den un paso atrás” a fin de que la generación que ahora tiene “entre 30 y 50 años” pueda tomar las riendas de la organización socialista.

224 MIL VOTOS PERDIDOS

Al margen de estas reflexiones en voz alta sobre la importancia de acometer “cambios profundos” tanto a nivel de “personas” como de “ideas” tras la pérdida de 224.000 votos, lo que ha quedado de manifiesto en este Comité Nacional es la fractura en el partido.

De hecho, no faltó quien afeara a Pachi Vázquez que gestionase la formación de forma “feudal” o como si fuese “su finca particular” y, por ello, recibió las críticas de otros compañeros, atribuyendo el descontento de algunos afiliados a que “fueron excluidos de las listas”.

Otro socialista recibió los abucheos de parte de los asistentes, especialmente los ourensanos. Fue el exdirigente socialista José Blanco, quien pidió “renovar el partido” y “abrir un nuevo ciclo”, en un discurso que algunos interpretaron como “de semicandidato”.

Su queja sobre la “falta de democracia interna” le valió también una dura réplica por parte de la secretaria de Organización socialista en la provincia ourensana, María Quintas, quien rechazó sus “lecciones”, y la sorna del exdelegado del Gobierno en Galicia Miguel Cortizo, que vinculó los pocos aplausos que recibió el exministro a que “ya no tiene poder” en el partido.

En este escenario, voces como la del exdiputado José Manuel Lage pidieron expresamente poner fin a esta situación de desunión “cosiendo” el proyecto que se debe iniciar con “nuevas ideas, nuevos equipos y nuevas caras” que “conecten con la sociedad”

DIVISIÓN INTERNA

Así las cosas, el máximo órgano del PSOE entre congresos sirvió para escenificar la división en el partido. Y es que si el aparato provincial ourensano, varios alcaldes –como el de Culleredo– y distintos militantes evidenciaron su respaldo a Pachi Vázquez; diversos cargos institucionales –con regidores como los de Ares y Pedrafita– y orgánicos, fundamentalmente ubicados en las provincias de A Coruña y Pontevedra, protagonizaron las más duras críticas.

Por su parte, el ‘oficialismo’ de la agrupación más numerosa de Galicia, la de Vigo, se mantuvo en un tono “neutral” y el alcalde, Abel Caballero, no tomó la palabra. Tampoco se pronunció el presidente de la Diputación de Lugo, José Ramón Gómez Besteiro, pese a que su nombre figura en todas las quinielas como uno de los posibles sucesores de Vázquez.

Sí alzó la voz el sector crítico de Vigo, que apostó por la “renovación” aunque sin solicitar una dimisión inmediata que derivase en una gestora nombrada por Ferraz. El argumento, que los gallegos con asiento en la dirección federal son “Carmela Silva, Abel Caballero y Pachi Vázquez”.

De todas formas, como han remarcado tanto desde este colectivo como otros militantes socialistas, al de O Carballiño “le quedan pocos meses en el cargo” y “ya ha sido dimitido por la ciudadanía” gallega en las urnas el pasado 21 de octubre.

Es necesarios estar conectado para escribir un comentario Conectar