‘Aficiones Peligrosas’, texto inédito de la Pardo Bazán adolescente

 

Emilia Pardo Bazán comenzó a escribir ‘Aficiones peligrosas’ cuanto tan sólo tenía trece años antes de entregarla para su publicación como folletín en ‘El Progreso’ de Pontevedra. Años después, en 1898, doña Emilia entregaría a su amigo y coleccionista José Lázaro el manuscrito autógrafo, conservado hasta hoy en la Fundación Lázaro Galdiano.

Un siglo después, la Fundación Lázaro Galdiano en colaboración con la Casa-Museo Emilia Pardo Bazán y Analecta Editorial publican íntegramente, y por primera vez, esta novela primeriza de la autora gallega, que inaugura la colección ‘Textos inéditos y olvidados’.

“Sus páginas sorprenden por la profunda madurez narrativa de la autora”, explica Jesús Rubio Jiménez, catedrático de Literatura de la Universidad de Zaragoza, para quien esta obra presenta en ciernes a la “gran novelista” que fue doña Emilia Pardo Bazán.

EL PELIGRO DE LAS MALAS LECTURAS

En esta novela, la escritora reivindica el papel moral de la literatura y el derecho de la mujer a formarse y a crear, y advierte contra el peligro de las “aficiones peligrosas”, que eran para ella las malas lecturas, en una sociedad con “estrechos criterios morales” y en la que la difusión de la lectura estaba empezando a crear un “nuevo tipo de mujer”, apunta Jesús Rubio Jiménez.

En el manuscrito autógrafo original, expuesto este jueves en la Fundación Lázaro Galdiano junto con otros manuscritos e impresos de la autora conservados en la Institución, se aprecian borrones y tachones, algún dibujo, (que se ha incorporado a la portada del libro) y la caligrafía de la autora, en distintas tintas, por lo que se piensa que Pardo Bazán fue escribiendo esta obra entre los trece y catorce años.

“Con tan solo trece años -prosigue Rubio Jiménez- Emilia Pardo Bazán ya tenía buen gusto literario, dominaba el arte del diálogo y era capaz de convertir en asunto novelesco un tema como las buenas o las malas lecturas”.

Asimismo, destaca la calidad literaria de la autora gallega, que pudo “codearse” con los más grandes escritores del momento como Benito Pérez Galdós, Leopoldo Alas “Clarín” o Juan Valera.

Por su parte, Juan Antonio Yeves, director de la Biblioteca de la Fundación Lázaro Galdiano, destacó la gran amistad existente entre José Lazaro y Emilia Pardo Bazán, el episodio de amor “fugaz” que tuvieron ambos y la sólida relación que se estableció entre ellos y sus familias.

José Lazaro conoció a Emilia Pardo Bazan durante la Exposición Universal de Barcelona, en el mes de mayo de 1888. Por aquellas fechas, Pardo Bazán mantenía una relación con otro grande de las letras, Benito Pérez Galdós, pero parece ser que el encuentro con Lázaro dio lugar a un “fugaz” episodio amoroso, que llegó a ser de dominio público. Así Pérez Galdós se enteró de aquella infidelidad y la escritora gallega tuvo que confesar su falta y pedir perdón.

Es necesarios estar conectado para escribir un comentario Conectar