La derrota por cláusulas abusivas implica pagar las costas procesales

La Sentencia del Tribunal Supremo 472/2020, de 17 de septiembre, ha resuelto un litigio que se inició por cláusulas abusivas en un contrato de préstamo multidivisa. El recurso de casación se interpuso por la problemática de las costas procesales, cuya cuantía suele ser bastante alta, porque la Audiencia Provincial que conoció del asunto no condenó en costas a la entidad bancaria por existir dudas sobre la resolución del caso.

El artículo 394.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil establece que “En los procesos declarativos, las costas de la primera instancia se impondrán a la parte que haya visto rechazadas todas sus pretensiones, salvo que el tribunal aprecie, y así lo razone, que el caso presentaba serias dudas de hecho o de derecho”, añadiendo que “Para apreciar, a efectos de condena en costas, que el caso era jurídicamente dudoso se tendrá en cuenta la jurisprudencia recaída en casos similares”. Esta norma, no obstante, puede permitir excepciones, excluyéndose la dispensa de condenar en costas aunque pueda haber dudas sobre la situación.

Para confirmar la Sentencia del Tribunal Supremo 419/2017, de 4 de julio, y asumir la doctrina establecida recientemente por la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 16 de julio de 2020, que en los litigios sobre cláusulas abusivas, si en virtud de la excepción a la regla general del vencimiento por la existencia de serias dudas de hecho o de derecho, el consumidor, pese a vencer en el litigio, tuviera que pagar íntegramente los gastos derivados de su defensa y representación, no se restablecería la situación de hecho y de derecho que se habría dado si no hubiera existido la cláusula abusiva y, por tanto, no quedaría indemne pese a contar a su favor con una norma procesal nacional cuya regla general le eximiría de esos gastos, de modo que se produciría un efecto disuasorio inverso, pues no se disuadiría a los bancos de incluir las cláusulas abusivas en los préstamos hipotecarios, sino que se disuadiría a los consumidores de promover litigios por cantidades moderadas. 

Algunos podrán pensar que la doctrina recogida en la Sentencia del Tribunal Supremo 472/2020, de 17 de septiembre, carece de apoyo normativo. Sin embargo, hay que tener presente que el artículo 7.1 de la Directiva 93/13/CEE del Consejo, de 5 de abril de 1993, sobre las cláusulas abusivas en los contratos celebrados con consumidores, indica que “Los Estados miembros velarán por que, en interés de los consumidores y de los competidores profesionales, existan medios adecuados y eficaces para que cese el uso de cláusulas abusivas en los contratos celebrados entre profesionales y consumidores”. Además, también podría afirmarse que, en materia de cláusulas abusivas, no hay “serias dudas de hecho o de derecho”, sino, a lo sumo, dudas que terminarán resolviéndose a favor de los consumidores y usuarios, salvo en casos excepcionales, atendiendo a numerosas resoluciones ya dictadas, como la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 21 de diciembre de 2016.

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