Las mascarillas y una tribuna de invitados sin gente marcan la constitución más atípica de la Cámara

Las mascarillas, las medidas de prevención sanitaria y una tribuna de invitados sin gente han marcado la constitución de la XI Legislatura en el hemiciclo gallego, que volverá a estar presidido por el popular Miguel Santalices, en una sesión atípica por la separación de sus señorías por mamparas y que transcurrió sin incidentes.

Gonzalo Caballero, izquierda, junto a Alberto Núñez Feijóo, derecha, en un corrillo tras la sesión de constitución del nuevo Parlamento Gonzalo Caballero, izquierda, junto a Alberto Núñez Feijóo, derecha, en un corrillo tras la sesión de constitución del nuevo Parlamento 7/8/2020

La ratificación de Santalices se produjo al filo de las 11, hora en la que estaba previsto el inicio de la sesión que, por edad, ha estado presidida momentáneamente por el diputado del BNG Xosé Luís ‘Mini’ Rivas, asistido por dos compañeros de bancada –Daniel Castro, que portó chaqueta y camiseta de Alcoa, y Paulo Ríos–. Precisamente, en el exterior del Pazo do Hórreo, se mantuvo una protesta de trabajadores de la multinacional metalúrgica.

Tras recibir los 42 votos de su grupo –incluido el suyo–, Santalices agradeció con la mano en el corazón haber sido reelegido presidente de la Cámara, lo que le valió el aplauso de sus compañeros de grupo tanto en la reunión previa como en el hemiciclo. En la mesa presidencial, se podían ver botes de gel hidroalcohólico para desinfección en el marco de una votación de los puestos de la mesa que ha sido, como rige el reglamento, con voto en urna y recuento manual.

Así, junto a Santalices, seguirá como vicepresidente Diego Calvo y asume la secretaría Corina Porro, que releva en este puesto a la lucense Raquel Arias. Precisamente, a ambas, que mantienen una buena relación que se remonta a dos décadas, se les ha podido ver juntas cerca del despacho que ahora se traspasan.

Además, la diputada del BNG Montse Prado se ha situado, con los votos de los nacionalistas y socialistas –que se apoyaron mutuamente para repartirse los puestos de la Mesa–, en la vicepresidencia segunda de la Cámara. La parlamentaria del PSOE Marina Ortega será la vicesecretaria.

Tras salir elegidos, los miembros de la Mesa tomaron posesión de sus puestos, previa desinfección por parte del personal de limpieza de la Cámara, que ha estado reforzando esta labora durante toda la pandemia, y especialmente, en las sesiones de la Diputación Permanente celebradas desde la disolución del hemiciclo en el mes de febrero.

Así, la sesión continuó con la prestación de promesa o juramento por parte de los diputados de la Cámara, a comenzar por los miembros de la Mesa. Todos los populares con puesto en el órgano rector juraron sus escaños –aunque Santalices primero prometió y luego se corrigió–, mientras que Prado y Ortega los prometieron, con un ejemplar del ‘Galiza Sempre’ y un clavel, en el caso del BNG, y una rosa, en el caso del PSOE.

Concretamente, la fórmula escogida por el BNG, la misma que en la legislatura pasada, para prometer el cargo fue: «Me comprometo a ser fiel a Galicia, a defender los derechos sociales y nacionales de los gallegos y las gallegas y su libertad y, por imperativo legal, prometo».

Una vez llamados todos los diputados, Santalices declaró constituido el Parlamento de Galicia en la XI Legislatura y el pleno guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas de la COVID-19 y de «todas las personas fallecidas por diferentes causas en este tiempo sin poder ser despedidas por su seres queridos».

El gesto pretendía también ser una muestra de «cercanía y solidaridad» con los afectados por la enfermedad y de «agradecimiento» a los profesionales sanitarios.

El Himno de Galicia clausuró una primera sesión parlamentaria en la que, de los 75 diputados, asistieron 74, puesto que la ourensana María Albert (BNG) se encuentra hospitalizada para dar a luz. No será el único bebé que nazca con la XI Legislatura, ya que la lucense Sandra Vázquez (PP) también está embarazada y respondía así a la pregunta de para cuándo nacería el niño: «Ya salí de cuentas».

Curiosamente, las dos diputadas proceden de las provincias con mayor despoblación de Galicia, un reto, el demográfico, que tiene pendiente esta legislatura plasmarse en una ley que inició su camino a finales del mandato de Feijóo que ahora termina.

CORRILLOS POLÍTICOS

Pese a la distancia marcada en el hemiciclo, fueron inevitables los corrillos políticos al término de la sesión, como el que protagonizaron el presidente de la Xunta en funciones y diputado popular, Alberto Núñez Feijóo, y el secretario xeral del PSdeG, Gonzalo Caballero, que en ningún momento abandonó la rosa roja con la que prometió su escaño.

«¡Gonzaliño!», exclamó, también en los pasillos de la Cámara, la ahora secretaria de la Mesa, Corina Porro, que en su regreso al Pazo do Hórreo fue felicitada también por el propio Caballero tras el efusivo saludo. «Me alegro por ti», le dijo el diputado vigués a quien fue también alcaldesa de la ciudad olívica.

En su conversación informal con Feijóo, el dirigente socialista puso encima de la mesa la dificultades de la mascarilla en las sesiones plenarias. Mientras, el dirigente popular, que también tuvo ocasión en esos momentos para saludar al exparlamentario Manel Gallego –cuya hija es ahora diputada—, destacó que la sesión había salido «bien», aunque hizo gestos de haber tomado nota de lo dicho.

MÁS DE 80 INVITADOS EN DISTINTAS SALAS

Aunque la imagen de la tribuna es la de una bancada atípicamente vacía, en distintas salas de la cámara, fundamentalmente familiares de los diputados, alrededor de 80 invitados –lejos de los 200 que acudieron en 2016– arroparon desde la ‘distancia social’ a los diputados, que prometieron o juraron sus cargos en esta sesión.

Pocas caras reconocibles entre los rostros con mascarillas. Además del mencionado exparlamentario socialista, que acudió como padre de la diputada Leticia Gallego Sanromán, también estuvieron el senador popular José Manuel Barreiro y dirigentes nacionalistas como Goretti Sanmartín que arroparon a Ana Pontón, ahora líder de la principal fuerza de la oposición que, como tal, se sentó en el lugar del hemiciclo que ocupó el PSOE en las últimas dos décadas.

NUEVO GOBIERNO

A partir de ahora, se abre un plazo de cinco días para la constitución de los grupos parlamentarios y de diez para la de las comisiones.

En 15 días será la sesión solemne de apertura de la legislatura, que dará paso, a finales de agosto –previsiblemente– o principios de septiembre a la sesión de investidura que colocará a Feijóo de nuevo, por cuarto mandato consecutivo, al frente de la Xunta.

Notificada la investidura al Rey Felipe VI por el presidente de la Cámara, tomará posesión de su cargo y nombrará al Ejecutivo que le acompañará en el Consello de la Xunta.

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