La Diputación de Ourense colabora con el CSIC en la búsqueda de fármacos contra el COVID-19

El presidente de la Diputación de Ourense, Manuel Baltar, ha anunciado que la institución provincial pondrá a disposición del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) la capacidad de los sistemas informáticos de computación de la Diputación para cooperar en los trabajos informáticos y de proceso de datos de las investigaciones contra el COVID-19, en concreto, para realizar simulaciones de interacción de fármacos que ayuden a encontrar tratamientos contra el coronavirus.

“Tecnología solidaria al servicio de la ciencia”, define Baltar esta línea de colaboración con el CSIC, que se une a la estrategia que desde viene desarrollando en los últimos meses la Diputación de Ourense para hacer frente a la pandemia en los ámbitos sanitario, social, económico y ahora también en lo que se refiere a investigación de vanguardia para acelerar la búsqueda de un fármaco que actúe contra el coronavirus.

Este proyecto es una iniciativa de ciencia ciudadana promovida por el CSIC y la Fundación Ibercivis a través del proyecto COVID-PHYM, en el participa la Diputación de Ourense junto a otras administraciones del Estado, con el objetivo de encontrar un fármaco que frene la pandemia. “Es una tarea que exige una gran capacidad de cálculo y la unión de equipamientos informáticos en lo relativo al proceso de datos, y el hecho de que Ourense forme parte de la búsqueda de soluciones al problema del coronavirus es algo que nos enorgullece como provincia y como administración provincial”, valora Manuel Baltar.

El proyecto COVID-PHYM evaluará la capacidad de varios fármacos para inhibir la multiplicación del virus SARS-Cov-2, causante de la enfermedad COVID-19. Con su participación, la Diputación de Ourense cede la capacidad de cálculo de sus ordenadores en los momentos en los que estén en reposo, creando, entre todos, una plataforma de supercomputación. El proyecto es un vehículo de información y de implicación de la sociedad en la tarea de investigación contra esta pandemia.

El trabajo de los científicos consiste en realizar simulaciones de la interacción de fármacos empleados contra el ébola, la infección por VIH, la gripe o la hepatitis B con la maquinaria de replicación del genoma del virus SARS-Co-V. Para ello se recurre a técnicas informáticas y a la ayuda de los ordenadores de miles de personas voluntarias conectadas a través de una plataforma de computación. Estas operaciones mostrarán si alguna de las moléculas logra inhibir una proteína clave en la multiplicación del virus. De ser así, el fármaco se convertiría en un candidato idóneo para ser probado en ensayos clínicos con personas.

Según los expertos, un ordenador convencional tardaría varios años en ejecutar los cálculos necesarios para llevar a cabo la investigación. Por eso, el proyecto cuenta con el apoyo de miles de ordenadores personales que forman parte de la plataforma de computación distribuida de Ibercivis, a la que cualquier persona se puede unir. Las operaciones se dividen en pequeños paquetes que se envían a cada dispositivo. De esta forma, se alcanzará una capacidad de cálculo similar a la de un supercomputador y se podrán desarrollar todas las actividades del proyecto.

Además de la Diputación de Ourense, en este proyecto participan también los gobiernos provinciales de Cádiz, Córdoba y Sevilla. El proceso consiste en que cada equipo conectado a la plataforma recibe una colección de datos y las instrucciones para analizarlos. Los resultados obtenidos se devolverán al proyecto para ser estudiados por el equipo investigador. El proyecto no causa merma alguna en la capacidad de proceso del sistema informático provincial, ya que la plataforma utilizada (BOINC), desarrollada por la Universidad de Berkeley (USA), aprovecha los sistemas en reposo o baja actividad -por la noche o fines de semana- para realizar sus cálculos.

Gran potencia de cálculo

En este sentido, los investigadores del proyecto afirman que disponer de fármacos eficaces contra el coronavirus es esencial para disminuir la severidad y la mortalidad de la enfermedad. Pero la compleja labor que supone buscar un compuesto capaz de neutralizar una proteína concreta es como probar un enorme número de llaves para abrir una cerradura y cuando este proceso se simula por medios informáticos exige una gran potencia de cálculo para medir la fuerza de la interacción de las posibles asociaciones entre el fármaco y la proteína.

El proyecto científico, diseñado por el grupo Biophym del Instituto de Estructura de la Materia del CSIC, contempla diversas etapas de trabajo que incluyen tanto la generación de datos como su análisis e interpretación posterior. A lo largo del trabajo se analizarán, entre otros medicamentos, el Remdesivir (usado en el tratamiento del Ebola), el Favipiravir (usado en el tratamiento de la gripe) y el Tenofovir (usado en el tratamiento del SIDA y la hepatitis B) como posibles candidatos a inhibidores de la ARN-Polimerasa.

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