Espejismos

DICEN que han visto a Inés Arrimadas en una esquina pidiendo un escaño, por favor. Y que ha pasado por su lado Núñez Feijóo sin mirarla, ni hacerle la caridad de abrirle la puerta de Galicia. No está claro si la mujer llevaba en la mano una tira de cupones de la ONCE o los avales caducados de Cataluña. Vender no se sabe bien qué vende después del descalabro, portazo y cierre de Albert Rivera, el magnífico. Cs no está ni se le espera más acá del Padornelo y Piedrafita. En Euskadi tres cuartos de lo mismo, aunque consigan ir arropados por el PP. Y en su comunidad de origen la decepción ciudadana es tan grande que presumir del olvidado triunfo es un desnortado espejismo.

Estamos, sí, en tiempo de espejismos tras las convocatorias electorales gallegas y vascas, mientras las catalanas no acaban de salir de la incubadora. La mendicidad de Arrimadas, en contraste con la soberbia autocomplaciente de Rivera, representa al manual de la decepción, por lo general escasamente estudiado por los políticos en ejercicio. Hemos empezado a subir las escaleras de los pronósticos, de las encuestas internas y externas, de la confección de listas, de los desayunos con sueños y las cenas con inquietudes. Las sedes de los partidos están llenas de espejos planos, cóncavos y convexos para que cada cual se mire en aquel de su agrado. Las realidades de la calle, que pueden verse por las ventanas, apenas despiertan interés. Es lo habitual en estos momentos de promesas y proclamas.

Hemos inaugurado una nueva conquista del voto. El adelanto de las elecciones parece que beneficia al PPG, que Casado está llevando al precipicio y Arrimadas pretende. También beneficia al PSdeG de Gonzalo Caballero respaldado por un Pedro Sánchez incombustible. Al BNG de Ana Pontón le ha dado aires para recuperar el oxígeno perdido en el Hórreo. Sin embargo, a la macedonia de emergentes los ha pillado rotos y desprevenidos. Reflejadas por los espejos, estas son las cuatro imágenes principales de campaña, que se resumen en una: ¿seguirá Feijóo o gobernará Caballero? El resto son espejismos.

Periodista

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