La borrasca Cecilia pasará con nosotros el fín de semana

En casi todo noviembre la meteorología ha sido noticia en la Península Ibérica y en buena parte de Europa. Tras un final de octubre con temperaturas practicamente veraniegas, el tiempo invernal se instaló a mediados de mes, y desde entonces no ha dado tregua. Las bajas temperaturas, el viento y las importantes nevadas han copado los telediarios.

Sin embargo, en los últimos días las previsiones de los modelos han vuelto a cambiar de cara al largo plazo, y en estos momentos señalan una tendencia hacia una situación de algo más de estabilidad, cuando hace pocas horas mostraban un escenario totalmente opuesto. Sin embargo, en esta época hacer una previsión más allá de 4 o 5 días es aventurarse demasiado.

Sábado

A corto plazo seguiremos sin grandes cambios. Para este fin de semana se espera un tiempo que de nuevo será muy variable en España, con precipitaciones aún vinculadas a la borrasca Cecilia, ratos de sol y viento. El sábado será el día más complicado, con una borrasca que irá circulando desde el litoral cantábrico hasta el Golfo de León, ya en el Mediterráneo. Durante la primera mitad del día las precipitaciones pueden ser puntualmente intensas en el extremo norte.

La inestabilidad se irá desplazando de oeste a este conforme vayan pasando las horas, y en el centro y en el sur las precipitaciones serán más irregulares. Las nevadas podrían ser de cierta magnitud  en la Cordillera Cantábrica y en los Pirineos, aunque la nieve volverá a caer a partir de los 1. 200 metros en la mitad norte y por encima de los 1.400 en las Béticas. 

Sin embargo, el principal protagonista será el viento, con rachas que superarán los 70-80 km/h en buena parte del este peninsular, y en algunas zonas del noreste podrían alcanzarse los 100-120 km/h, incrementando la sensación de frío. Ya durante las últimas horas del sábado,la situación tendería a mejorar al retirarse la borrasca mar adentro.

El domingo subirán las temperaturas diurnas

Durante el domingo un nuevo frente afectará al noroeste y norte peninsular, con lluvias que podrían ser localmente fuertes y persistentes en Galicia, mientras que conforme nos acerquemos al sureste los claros irán ganando terreno. Las temperaturas diurnas subirán y las nocturnas bajarán, al calmar el viento. Podrían formarse algunos bancos de niebla en los valles del interior peninsular. 

A partir del fin de semana, no se esperan grandes cambios. Las borrascas volverán a circular algo más al norte, por lo que las lluvias y las nevadas seguirán visitando al noroeste y litoral cantábrico. A largo plazo hay mucha dispersión, ya que hay escenarios que señalan que la situación no cambiará demasiado, mientras que otros abren la puerta a entradas frías que afectarían a la Península Ibérica.

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