La suspensión de litigios ante la duda de las transacciones sobre cláusulas suelo

Un auto del Tribunal Supremo dictado el pasado día 10 de septiembre de 2019 determina la suspensión de todos los litigios que se encuentran en manos del órgano jurisdiccional superior en relación con la validez de los pactos y novaciones por los que se modifica una cláusula suelo abusiva de modo que el usuario renuncie al ejercicio de acciones en un proceso a cambio de que la entidad bancaria devuelva una cantidad de dinero de lo indebidamente cobrado. El motivo de la suspensión es la resolución de las cuestiones prejudiciales planteadas mediante el Auto del Juzgado de Primera Instancia nº3 de Teruel, de 26 de junio de 2018, ante el Tribunal de Justicia de la unión Europea, por el que se pregunta si la renuncia de acciones judiciales contenida en el contrato de novación debe ser también nula, en la medida en que los contratos que firmaban los clientes no informaban a los mismos de que estaban ante una cláusula nula ni tampoco del dinero o importe económico que tenían derecho a percibir como devolución de los intereses pagados por la imposición inicial de las “cláusulas suelo”. Además, se cuestiona si el clausulado de acciones incluidas en las condiciones generales de contratación del contrato de novación modificativa puede considerarse una cláusula abusiva por su contenido en el marco del artículo 3.1 de la Directiva de 1993 sobre la contratación con consumidores y usuarios, en relación con el anexo de cláusulas abusivas y, en concreto, con el apartado q) de ese anexo, por el que serán cláusulas abusivas, aquellas que tengan por objeto suprimir u obstaculizar el ejercicio de acciones judiciales o de recurso por parte del consumidor, dado que limitan el derecho de los consumidores al ejercicio de derechos que pueden nacer o revelarse después de la firma del contrato, como ocurrió con la posibilidad de reclamar la devolución íntegra de los intereses pagados al amparo de la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 21 de diciembre de 2016.

Hay que tener presente que la eficacia del pacto para modular los efectos de una cláusula abusiva es contraria a la normativa de la Unión Europea, pues, conforme a la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 14 de junio de 2012, “contribuiría a eliminar el efecto disuasorio que ejerce sobre los profesionales el hecho de que, pura y simplemente, tales cláusulas abusivas no se apliquen frente a los consumidores (véase, en este sentido, el auto Pohotovost’, antes citado, apartado 41 y jurisprudencia citada), en la medida en que los profesionales podrían verse tentados a utilizar cláusulas abusivas al saber que, aun cuando llegara a declararse la nulidad de las mismas, el contrato podría ser integrado por el juez nacional en lo que fuera necesario, garantizando de este modo el interés de dichos profesionales”.

El Tribunal Supremo ha hecho lo correcto suspendiendo los procesos vinculados con la materia indicada pues, de ese modo, podrá garantizar la eficacia de los derechos y de las obligaciones para las partes implicadas, pudiendo destacarse que, probablemente, se declarará la nulidad de los acuerdos sobre cláusulas abusivas, pues lo nulo no es válido y no se puede permitir que produzca efectos, aunque solo sea parcialmente.

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