Acotaciones

** De provocadora podría calificarse la decisión de Pedro Sánchez de tomarse unos días de vacaciones teniendo como tiene todos los deberes por hacer de cara a esa investidura que de nuevo dice estar dispuesto a intentar y las muchas actuaciones que urgen de cara al gobierno de la nación.

​Llevamos casi tres meses de Gobierno en funciones y estamos sin Presupuestos, sin perentorias reformas económicas, sin control parlamentario al Ejecutivo,  sin pactos de Estado, sin las liquidaciones financieras que las comunidades autónomas precisan como agua de mayo, sin Gobierno ante la sentencia contra los golpistas catalanes que se avecina y ante un bréxit cada día más cerca. ¡Y Sánchez, de vacaciones en Doñana sin haber retomado los contactos con quienes en verdad pueden decidir!

Todo ello confirma lo que decíamos hace unos días en esta misma página: que está deliberadamente dejando para las prisas y urgencias del final la salida al bloqueo que él mismo ha organizado. Ya hasta el ministro en funciones y secretario de Organización del partido, José Luis Ábalos lo reconoce sin ambages: “Estas situaciones suelen resolverse en el último minuto”.

​Lo que, con todo, llama también la atención es la escasa ofensiva dialéctica que al respecto están desplegando los partidos de la oposición. Presionan poco. Le están dejando hacer demasiado. Tendrían -creo- que ser más beligerantes ante un proceso que pasará a la historia de nuestra democracia como uno de los más sonrojantes y escandalosos.

​Si España venía siendo el cuarto país de la UE que más días tarda en formar el oportuno Gobierno, a este paso no tardará en sobrepasar a la mismísima Bélgica, paradigma en Europa de los vacíos de poder. 

** BBVA. Opiniones hay para todos los gustos. Por lo que a él le afectó el caso, para el empresario Luis del Rivero la imputación al BBVA como persona jurídica por la contratación de servicios con la empresa del ex comisario Villarejo puede tener consecuencias devastadoras para la entidad financiera. Por su parte, para el economista y ex presidente de la CNMV Manuel  Conthe la eventual condena penal al Banco tendrá escasa trascendencia práctica y se traducirá en una multa asumible.

​Para éste, sin embargo, la dirección del BBVA está gestionando la crisis de forma incomprensible y alimentando con alguna de sus decisiones “la película” más desfavorable. Por eso, aunque los penalistas siempre aconsejen a sus defendidos el silencio, en defensa de su reputación al Banco le convendría dar -añade- una explicación pública y completa de lo ocurrido, aunque ello entrañara reconocer errores e incluso responsabilidad penal.

​No creo que la entidad haga mucho caso a la sugerencia. Un poco lo mismo se recomendó en su momento a varios partidos políticos por casos de terrorismo de Estado y corrupción y nunca lo llevaron a cabo. Suelen preferir destruir pruebas. 

** Prolíficos. Según cálculos solventes y contabilizando todas las Administraciones, la “producción legislativa” en España se habría multiplicado por cuatro a lo largo de los últimos cuarenta años hasta situarse en el entorno de las doce mil normas anuales. Y si bien la producción normativa a nivel central no ha experimentado cambios drásticos en los últimos años, la complejidad regulatoria llega sobre todo de la mano de las comunidades autónomas: sólo en 2018, un 70 por ciento del total, muy por delante del 15 por ciento que significó la normativa estatal. La más prolífica fue Cataluña.

​El año pasado se publicaron más de un millón de páginas en Boletines oficiales del Estado y de las administraciones regionales. Lógicamente, una sociedad moderna y una economía de mercado necesita una legislación acorde a su tamaño. Pero no menos cierto es que la sobrerregulación puede convertirse en un cuello de botella para iniciativas empresariales y generar gran incertidumbre en los agentes económicos. Repleta como está de duplicidades y de normativas contrapuestas, la preceptiva unidad legislativa de mercado sigue pendiente.  

** Lugo es la segunda de las cuatro provincias gallegas con más bajo PIB y la 38ª de las cincuenta y dos circunscripciones nacionales de similar rango territorial. Un poco lo mismo podría decirse de otros indicadores socioeconómicos. Se trata de un mal endémico que por muy diversas causas viene de lejos. 

​Al menos así lo entendíamos muchos. Pero no. Porque de acuerdo con el nuevo presidente de la Diputación y alcalde de Monforte, el socialista José Tomé, el responsable es el Partido Popular, que tiene -dice- a la provincia lucense como la cenicienta de sus políticas. 

Resulta admirable que el PSOE, que tantos años ha gobernado en Madrid, esto es, donde se distribuyen las grandes inversiones para esas infraestructuras de las que tanto se quejan no sea nunca responsable de nada.

Es necesarios estar conectado para escribir un comentario Conectar