Por quien doblan las campanas

Los mártires de Chicago, que tal día como hoy de 1886 dieron su vida luchando por mejorar las condiciones de los obreros, reaparecen ahora en Galicia encarnados en los trabajadores de Alcoa, Ence, Ferroatlántica, Meirama, Poligal y de otras empresas inmersas en una crisis que no cesa.

La crisis y el cierre seguro de algunas abre un boquete en el ya débil tejido industrial gallego, dejará en el paro a miles de trabajadores y llevará la angustia a las familias que dependen de sus salarios. PUBLICIDAD

iLos casos de Alcoa y Ence son especialmente indignantes. La segunda crisis de la factoría coruñesa se produjo en octubre esde entonces los trabajadores fueron engañados sistemáticamente con buenas promesas por el Gobierno de España y por sus «delegados» en Galicia. Engañados hasta en el último Consejo de Ministros, que no aprobó el prometido estatuto energético para la industria de consumo eléctrico intensivo, lo que ellos consideran una traición del ejecutivo.

En cuanto a Ence, es sabido que hay personas partidarias de que la empresa abandone su actual emplazamiento para «regenerar» la ría. Otras defienden su permanencia porque da trabajo, cumple con todos los parámetros ambientales y afirman que el agente contaminador de las aguas es la depuradora que gestiona el Concello.

Sin entrar en ese dilema, es inadmisible que un Gobierno amplíe la concesión a Ence y que otro Gobierno cambie de criterio y abdique de la defensa -o reconducción- de esa concesión en los tribunales y siembre incertidumbre sobre su futuro sin darle como alternativa una salida para su reubicación en la comarca o en Galicia.

¿Consecuencias? Inseguridad jurídica para inversores y empresas, pérdida de inversiones de Ence, que ya se bate en retirada, de unos 5.100 empleos directos e indirectos, la ruina del sector forestal gallego y el daño a la economía de Pontevedra que depende, en gran medida, de las nóminas de la pastera.

«Nunca preguntes por quién doblan las campanas», dice John Donne en el poema que inspiró a Hemingway. Hoy, día del trabajo, las campanas doblan por los trabajadores de estas y otras empresas que luchan por sus empleos en solitario, abandonados por quienes deberían ampararlos. Y doblan por la industria gallega.

Un apunte final. Las mentiras y promesas falsas sobre Alcoa -Pedro Sánchez garantizó su futuro en A Coruña el 10 de marzo- y el abandono gubernamental de Ence fueron premiados en las urnas. Los gallegos somos así de generosos.

José Castro es periodista

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