Cuatro notas sobre los debates

Existe un cierto consenso sobre al menos cuatro resultados de los dos debates electorales televisados, el primero en TVE, muy encorsetado, y el segundo, en Atresmedia, más ágil pero muy atropellado.

1. Uno es que hubo un exceso de mentiras y medias verdades, con el campo bastante embarrado, especialmente por Albert Rivera –histriónico y provocador– y Pablo Casado, que aun así mejoró actuaciones precedentes.

2. Otro sería que el presidente Pedro Sánchez –objetivo central de los ataques de sus adversarios– salió vivo de los dos debates, lo cual no puede confundirse con que saliese ganador de ninguno de ellos.

3. Un tercer consenso sería que la guerra abierta entre el PP y Ciudadanos es más cruenta de lo que parecía. 

4. Y una cuarta consideración, bastante generalizada, indica que ninguno de los dos grandes líderes, Pedro Sánchez y Pablo Casado, logró ganar en los dos debates, si bien Albert Rivera tampoco consiguió consolidar en el segundo debate la ventaja obtenida en el de RTVE, y dio paso a que emergiese Pablo Iglesias, ganador en el debate de Atresmedia.

¿Conclusión? Como escribió José Luis Méndez Romeu en Mundiario, ninguno de los cuatro candidatos tiene motivos para sentirse demasiado optimista ni demasiado pesimista.

Hasta aquí el balance de lo que se vio, pero serían distintas las conclusiones si el análisis comprendiese todo lo que estuvo –a veces incomprensiblemente– ausente de los dos debates. Veamos también cuatro ejemplos:

1. ¿Tiene lógica que los cuatro líderes de la cuarta economía de la eurozona no hablasen del euro, del futuro de Europa y del Brexit?

2. ¿Es normal que los candidatos del PSOE, PP, Podemos y Ciudadanos no se centren en desarrollar cuál debe ser el nuevo modelo económico español, dentro de la Unión Europea y de la eurozona?

3. Si, como parece, el debate era de puertas adentro, ¿por qué no se aportaron soluciones concretas sobre la necesaria disminución de la deuda pública, el imprescindible ajuste del déficit público y la frágil financiación de las pensiones?

4. ¿Tiene sentido que en un mundo globalizado Pedro Sánchez, Pablo Casado, Pablo Iglesias y Albert Rivera no analizasen las relaciones con las dos primeras economías del mundo, Estados Unidos y China, y las derivadas para España de su guerra comercial?  

En materia económica, los dos debates solo sirvieron para escenificar la división de los dos bloques en empleo, pensiones, fiscalidad y vivienda. Ya lo había intuido, días antes de ambos debates, el exministro socialista Jordi Sevilla cuando constató que en España se pasó del bipartidismo PSOE-PP «al bibloquisno» de izquierdas y derechas, sin que esos dos bloques quieran avanzar hacia la transversalidad para resolver los grandes problemas del país, lejos de enfrentamientos estériles. 

Es necesarios estar conectado para escribir un comentario Conectar