Pero que mal…¡pero gobierna!

Dejó escrito Platón en el 380 a. de C. que “los reyes filósofos son los hipotéticos gobernantes de la utópica Galípoli. Si su ciudad estado ideal debía existir alguna vez, los «filósofos [debían] convertirse en reyes… o esos a los que hoy se llama reyes [deben]… filosofar genuina y adecuadamente».
En pleno siglo XXI considero que las testas coronadas deben de “reinar” adecuando su papel a lo que las constituciones correspondientes le confieran. Lo que si es cierto es que los gobiernos deben gobernar, no sé yo tanto si por filósofos, que quizá, lo que sí deben estar formados por personas con enjundia, conocimiento y experiencia.


Salvo casos excepcionales, la clase política española en general adolece de muchas de estas virtudes, y que tengamos que oír de sus bocas que improperios tales como “este gobierno en funciones” …; cuando pretenden referirse al caótico ejecutivo socialista actual, me parece cuanto menos de vergüenza tal desconocimiento básico de las leyes y su funcionamiento; aunque por otro lado vistas las barbaridades que algunos han coronado, ya no sé qué pensar.


Lo cierto es que el gobierno de Sánchez en estos momentos y a día de hoy no está en funciones, otra cosa es que utilice su posición privilegiada para seguir de acuerdo a la legalidad, no sé si tanto a la moralidad, actuando como mejor le convenga en medio de una época electoral.


Como les decía, el ejecutivo de Sánchez no está en funciones, y no lo digo yo, que también, si no que así versa en la Ley 50/1997, de 27 de noviembre, “del Gobierno”, dice expresamente en su Título IV, artículo 21 lo que sigue: “Artículo 21. 1. El Gobierno cesa tras la celebración de elecciones generales, en los casos de pérdida de confianza parlamentaria previstos en la Constitución, o por dimisión o fallecimiento de su presidente. 2.

El Gobierno cesante continúa en funciones hasta la toma de posesión del nuevo Gobierno, con las limitaciones establecidas en esta Ley.3. El Gobierno en funciones facilitará el normal desarrollo del proceso de formación del nuevo Gobierno y el traspaso de poderes al mismo y limitará su gestión al despacho ordinario de los asuntos públicos, absteniéndose de adoptar, salvo casos de urgencia debidamente acreditados o por razones de interés general cuya acreditación expresa así lo justifique, cualesquiera otras medidas…6.

Las delegaciones legislativas otorgadas por las Cortes Generales quedarán en suspenso durante todo el tiempo que el Gobierno esté en funciones como consecuencia de la celebración de elecciones generales”.


No sé si somos conscientes que la dilapidación económica que suponen los “viernes sociales” al erario público, y que están acabando con lo poco que quedaba en caja, y que Pedro Sánchez y su gabinete ministerial nos cuesta 146 millones de Euros al día. En fin, será este un tema a valorar de forma sería el próximo 28 de abril cuando acudamos a hablar con nuestro voto en las elecciones generales.


Hasta entonces y aunque se endurezca el discurso de las diferentes fuerzas políticas ya que comienza la campaña electoral; mal que nos pese a muchos, además de al dinero público, no nos llevemos a engaño ya que, si algo es cierto de toda esta descabellada vorágine, es que el gobierno de Sánchez peor que mal, pero gobierna.

Rosanna López Salgueiro, politóloga

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