Pintamonas

Cuando conocí la noticia un escalofrío recorrió mi cuerpo. Atrás habían quedado los días en los que un pintamonas cualquiera había pintado unos bigotes de gato a una de las figuras de la parte exterior de la catedral de Santiago. Ahora, otro pintamonas se ha cubierto de gloría enfangada en el propio estiércol intentando destrozar, con su spray, uno de los monumentos más importante de España. Las pinturas ofensivas han hecho que vaya a la fuente limpia del regulador de nuestra lengua para comprender a este tipo de personas.

Se entiende por pintamonas al pintor de poca monta o que tiene poca trascendencia en el momento de realizar su trabajo, siempre viéndolo desde la óptica de lo artístico. Este pintamonas, en singular o plural, es incapaz de plasmar en un lienzo un cuadro, puesto que sabe que nadie se lo compraría por su mala calidad. El pintamonas se cree un gran artista cuando agita su spray y lanza la pintura sobre una zona pétrea y en ella escribe algo deleznable referido a una reivindicación que él solo es capaz de defender. Es, por tanto, una persona de escasa importancia que haciendo daño en el patrimonio de todos los compostelanos pretende destacar de una forma que roza lo penal, cuando con el diálogo todo el mundo sabría que es un auténtico pintamonas, un ser sin opinión y de escasa o nula importancia.

El patrimonio artístico y monumental no es de ningún partido político, de ninguna fuerza asamblearia, sino de toda la humanidad y somos usufructuarios los que vivimos en su entorno. Y, como es el caso de Santiago, el alcalde de la ciudad debería empezar a pensar, dejando a un lado sus posicionamientos religiosos, que la catedral es   el centro, el emblema y el punto de ebullición económica más importante que tiene la ciudad en base a los millones de personas que llegan hasta Compostela para extasiarse contemplando la basílica al final de un largo camino. La primera autoridad compostelana debería preocuparse más y trabajar para erradicar estos pintamonas utilizando para ello el consenso político con otras fuerzas.

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