Los usuarios del Sistema Nacional de Salud valoran positivamente la atención recibida

Ocho de cada diez pacientes valoran positivamente, en el Barómetro Sanitario 2018, la atención prestada en las consultas de atención primaria, especialistas y durante los ingresos en un hospital público.

Los usuarios de los diferentes servicios sanitarios del Sistema Nacional de Salud en el año 2018 se muestran satisfechos de la atención recibida. Así se desprende del Barómetro Sanitario realizado por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social en colaboración con el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

Las personas que acudieron a los centros de atención primaria del Sistema Nacional de Salud manifiestan, en un 86,5% de los casos, una valoración muy positiva de la atención recibida. Las expectativas previas sobre la Atención Primaria son, además, altas ya que siete de cada diez personas señalan que la atención recibida fue más o menos igual a como esperaban que fuera.

El 84% de los pacientes destaca que la atención prestada fue buena o muy buena en las consultas de especialistas. Del mismo modo, el 88,6% de los pacientes ingresados en los hospitales del SNS evalúan positivamente la atención sanitaria recibida y un 35,3% de los pacientes se encontraron con una atención mejor que la esperada, frente a un 9,2% que considera que fue peor de lo esperado.

A su vez, el 77,5% de las personas que utilizaron los diferentes dispositivos y servicios de urgencias del SNS consideran que recibieron una buena atención.

Respecto a la opinión general de la población (usuarios y no usuarios), el 68,3% manifiesta que el sistema sanitario en España funciona bien o bastante bien aunque necesite algunos cambios, mientras que el 26,2% piensa que necesita cambios fundamentales y un 4,7% que hay que rehacerlo completamente.

En una escala de puntuación de 1 a 10, la satisfacción general de la ciudadanía con el sistema sanitario público se sitúa en 6,57 puntos.

La mayoría de las personas se manifiestan partidarias del uso del sistema sanitario público frente al privado. Así ocurre en las distintas opciones analizadas por el estudio:

• Consultas de atención primaria (68,2%).
• Consultas de atención especializada (56%)
• Ingreso en hospital (67%)
• Urgencias (64,4%)
El trato del personal sanitario, lo mejor valorado

En las consultas de atención primaria son muy apreciados aspectos como la confianza y seguridad que transmite el médico (7,68 puntos sobre 10) y el personal de enfermería (7,64), los cuidados y la atención por parte del personal médico (7,63) y de enfermería (7,64) y la información recibida sobre el problema de salud (7,53).

Respecto a las consultas de médicos especialistas son especialmente valorados el trato recibido del personal sanitario (7,56), la confianza y seguridad que transmite el personal médico (7,43) y la información recibida (7,45)

En la opinión sobre el funcionamiento de los hospitales destacan el equipamiento y medios tecnológicos que ofrecen (7,74), los cuidados y atención del personal de enfermería (7,89), la atención del personal médico (7,89) o la información que reciben los pacientes sobre la evolución de su problema de salud (7,65). El hecho de estar ingresado en una habitación compartida con otros pacientes se valora con 6,69 puntos.

Entre los aspectos susceptibles de mejora en los diferentes servicios asistenciales se identifican, fundamentalmente, los relacionados con los tiempos de acceso a los servicios: la obtención de cita el mismo día que se solicita, si así se desea, en Atención Primaria (solo un 47,7% la para el mismo día o el día siguiente) y los tiempos de espera hasta ser visto por el especialista (solo un 35,7% son vistos antes del mes).

De igual modo, la percepción sobre la evolución de las listas de espera, como en anteriores ediciones, es negativa: el 47,7% piensa que sigue igual y el 24,3% que ha empeorado. Un 8,1% piensa que ha mejorado.

La mayor parte de la población seleccionaría el sistema público en sus diferentes servicios si pudiera elegir entre éste o el privado, situándose cerca del 70% en el caso de la atención primaria y la hospitalización. Desde 2010 se ha incrementado de forma gradual el número de personas que prefieren el Sistema Sanitario Público.

Entre los temas coyunturales que se han explorado en esta edición del Barómetro Sanitario destacan los bloques relacionados con los cuidadores de personas con necesidades especiales por padecer enfermedades crónicas, demencias u otros tipos de discapacidades y el tema de los cigarrillos electrónicos y otros dispositivos similares.

El 34,8% de los entrevistados dicen que conocen a algún familiar o amigo cercano que necesita cuidados especiales por estar en alguna de estas situaciones. Cuando a estas personas se les pregunta por cuales serían las medidas que podrían tomar las administraciones para ayudar a los cuidadores, las más frecuentemente citadas son: «los servicios de atención a domicilio» (46,1%) y el «apoyo económico en forma de salario mensual a las/os familiares cuidadoras/es» (45,6%). Otras medidas incluyen los «centros de día» (20,85), las «residencias y otro tipo de alojamientos» (15,4%) o la reducción de jornada para las/los familiares cuidadoras/es (15,4%).

En relación a los cigarrillos electrónicos y tabaco sin combustión, el 85,9% de los entrevistados ha oído hablar de los primeros y un 18,9% del segundo. De entre los que conocen alguna de esta dos formas de fumar, el 62,2% considera que debe regularse su consumo en lugares públicos de igual forma a como se ha hecho con el tabaco tradicional.

Finalmente, se pregunta a todos los entrevistados si consideran que debe ampliarse la lista de lugares donde está prohibido fumar. El 41,3% opina que sí, el 46,3% que no y el 12,3 % no sabe. Entre los lugares citados por aquellos que dicen que debería ampliarse la lista de lugares donde está prohibido fumar destaca el coche particular cuando viajan menores (72,9%) o incluso cuando viajan otras personas, independientemente de su edad, distintas al fumador (64,6%) y los estadios de futbol y otros espacios deportivos al aire libre (61,4%).

Como en ediciones anteriores, el Barómetro recoge las personas mayores de 18 años que, en el último año, dejaron un tratamiento médico recetado por el Sistema Nacional de Salud por motivos económicos. En 2018 se situó en el 3%, por debajo del porcentaje registrado en 2017 (4,7%) y la cifra más baja de los últimos años, un punto de inflexión de este indicador que se espera se mantenga en esta tendencia decreciente.

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