La Audiencia de A Coruña exige el pago de la sentencia del Prestige

 

 

La Audiencia Provincial de A Coruña exige a los condenados en la sentencia del Prestige el pago de las cantidades fijadas en el fallo. En la resolución judicial notificada se establece una cuantía “sin limitación” para el capitán, Apostolos I.M., como responsable civil principal, y para la propietaria del barco, Mare Shipping Inc., como responsable civil subsidiaria, “ante la más que razonable certidumbre de insuficiencia de bienes del responsable principal, dada la cuantía global de la deuda de autos”.

Para la aseguradora, The London Steamship Owners Mutual Insurance Association (The London P&I CLUB), fija un límite de 855.493.575 euros, descontada la cantidad de 22.777.986 euros consignada, mientras que para el Fondo Internacional de Indemnización de Daños Debidos a Contaminación por Hidrocarburos 1992 marca el límite en 27.986.264 euros, descontadas las sumas ya abonadas a perjudicados (120.738.452 euros).

La Audiencia establece, por ahora, el total de la ejecución de la sentencia en 2.495.429.706 euros (1.441.562.943,18 de principal; 392.923.977,98 de intereses moratorios; 87.144.811,63 de intereses procesales; 573.797.973,25 de intereses, costas y gastos de ejecución).

La suma de 2.121.084,15 euros depositada a disposición del tribunal por Repsol Petróleo tras la venta del fuel se aplicará, previa deducción de gastos, al pago de las indemnizaciones de los perjudicados a prorrata de las cantidades fijadas en la resolución notificada. Contra la orden emitida por la Audiencia Provincial de A Coruña no cabe recurso alguno.

 

LA HISTORIA

 

El petrolero Prestige fue un buque monocasco liberiano, operado bajo bandera de las Bahamas, que el 19 de noviembre de 2002 se hundió frente a las costas de Galicia, ocasionando un vertido de crudo que provocó uno de los mayores desastres ecológicos de la historia de España. El vertido provocó la creación de Nunca Máis, un movimiento popular que organizó la ola de solidaridad para limpiar la costa afectada y reclamó responsabilidades medioambientales, judiciales y políticas.

El Prestige era un petrolero monocasco con una eslora de 243 m, una manga de 34,4 m, una longitud de casco de 18,7 m, y un calado de 14 m.[1]​ Tenía un tonelaje bruto (GT) de 42 820 y una capacidad total de carga de 81 589 t. Los buques de este tamaño son clasificados como petroleros de clase Aframax.

El buque fue construido por Hitachi Shipbuilding and Engineering Co. en Maizuru, Kioto (Japón).

El 13 de noviembre de 2002 el barco se encontraba transitando, con 77 000 t de crudo a 28 millas (52 km) de Finisterre, cuando se vio inmerso en un temporal y sufrió una vía de agua. El 19 de noviembre, tras intentar alejarlo de la costa, se partió en dos a las 8 de la mañana, hundiéndose a una profundidad de 3850 m. El petrolero, que estaba en ese momento a unos 250 km de la costa española, provocó las primeras manchas negras en la costa.[2]​

La parte afectada de la costa no solo tenía gran importancia ecológica (como es el caso de las Rías Bajas), sino también una notable industria pesquera. El 2 de enero de 2003, las manchas de combustible estaban a 50 km de la costa. Posteriormente, alcanzaron las costas gallegas, originando un desastre ecológico de grandes proporciones.

La presión del movimiento Nunca Máis y los efectos devastadores del Desastre del Prestige consiguen la rectificación del gobierno del PP sobre legislación de la navegación de petroleros petroleros monocasco en las costas españolas. Equiparando la legislación a la de otros países, (por ejemplo Francia), que ya prohibían la navegación de estos buques por sus costas. Si hubiera existido una legislación como la de los otros países de la UE se habría evitado la magnitud de la catástrofe ecológica.

 

 

 

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