Acotaciones

** Después de semanas de tibieza, en realidad el Gobierno español no ha reconocido a Guaidó como presidente de Venezuela.  Sólo le ha encomendado que en el plazo más breve posible –sin acotar tiempo- convoque unas elecciones presidenciales libres, democráticas, con garantías y sin exclusiones. De ahí no ha pasado ni pasará. ¿Cómo lo podrá llevar a cabo el así dicho “presidente encargado”? Misión imposible. La posición oficial al respecto de Pedro Sánchez viene a ser,  pues, más una cortina de humo para parecer que se hace que otra cosa Y por lo demás, un exagerado ejercicio de autobotafumeiro.

Así las cosas, muchos se preguntan qué hubieran dicho Sánchez, su ministro de Exteriores y socios como Podemos si con un Gobierno de derechas al estilo Maduro unos tres millones de personas hubieran tenido que abandonar el país, faltaran medicinas y alimentos básicos, centenares de ciudadanos hubiesen sido encarcelados y otros treinta y tantos hubieran resultado muertos. ¿Habrían andado con tantos remilgos Sánchez y compañeros de viaje?  Seguro que no.

** Pedro Sánchez sigue colocando sus peones con nombramientos de alto nivel en empresas públicas o participadas por el Estado a través de un procedimiento  que en su día prometió no aplicar: el del dedazo. Veintitantos casos lleva ya. Los últimos, en las personas de Miguel Sebastián, ex ministro con Zapatero, y del veterano socialista andaluz y ex dirigente sevillano de UGT Antonio Cuevas,  a los que ha buscado acomodo en la tecnológica Indra, donde la estatal Sepi es accionista mayoritario. Sustituyen a dos consejeros puestos en su día por el PP. Hispasat y Red Eléctrica están al caer. Es decir, que las prácticas no cambian a pesar de que el Partido Socialista acampó en Moncloa para “regenerar la vida política.

** Está de moda la distinción entre socialismo y sanchismo. Albert Rivera, por ejemplo, echa mano de tal diferenciación para ir preparando el terreno de cara a futuros pactos postelectorales. Y en sureaparición mediática con ocasión de su libro “España en la que creo” Alfonso Guerra dice y repite que “el nuevo PSOE es otro PSOE”.

Hay algo, sin embargo, en que socialistas clásicos y sanchistas nuevos con el presidente del Gobierno al frente se parecen como dos gotas de agua. Y es que tanto para unos como para otros la extrema izquierda no existe. Nunca hablan  de ella. Sólo existe la extrema derecha: aquí y ahora, Vox.

** Autobús nuevo, aseo, ambulancia, bocadillo, botella de agua, fruta y yogur. Módulo de respeto en la cárcel de llegada. Desde luego, el trato dispensado por el Gobierno a los golpistas catalanes presos en el traslado a Madrid ha sido exquisito. Praxis  habitual de la casa. Pero esto así,  sólo para los presos varones. El traslado mixto está prohibido. Las mujeres viajaron en una furgoneta especial de la Guardia Civil.

** Galicia recibió el año pasado 1.506.102 turistas extranjeros, lo que supuso un incremento del 16,6 por ciento en relación con 2017. Junto con La Rioja, fue así la comunidad que más creció en términos relativos. Siguieron País Vasco, Extremadura y Madrid. Por el contrario, los datos no han sido tan buenos para tres destinos clásicos: Cataluña, la comunidad que más viajeros foráneos recibe (19 millones largos), se estancó; Baleares apenas aumentó su registro, y Canarias anotó la mayor caída.

** Hace pocas horas se ha jugado en Atlanta (Georgia) la final de la Liga de fútbol americano, el gran evento deportivo del año en Estados Unidos, pero también el gran show del marketing y la publicidad. La CBS, cadena encargada de la retransmisión del encuentro, vendió el espacio de 30 segundos de anuncio por entre  5,1 y 5,3 millones de dólares; esto es, 175.000 dólares por segundo, y eso a pesar de que este año apenas subió su coste.

El precio, en cualquier caso, se sitúa muy por encima del otro gran evento televisivo en aquel país: la gala de los óscar, donde el mismo espacio de tiempo en antena cotiza en torno a los 3 millones de dólares.

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