Pontevedra:Once años de cárcel para el autor de un delito continuado de violación

La sección cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra ha condenado a once años de cárcel y a cinco de libertad vigilada al autor de un delito continuado de violación. El tribunal considera probado que el imputado agredió sexualmente entre mediados de agosto y finales de septiembre de 2015 a su expareja. Los hechos sucedieron tras la ruptura entre el acusado y la víctima, quienes mantuvieron una relación análoga a la conyugal durante cinco años. “Hubo repetidas agresiones sexuales una vez terminada la relación sentimental realizadas en un breve espacio temporal. El encausado le obligó a mantener relaciones sexuales unas ocho veces, además de la ocurrida en la furgoneta el día de la denuncia”, indican las magistradas en la sentencia, en la que subrayan que no hay duda de que el procesado actuó con “violencia e intimidación”.

La Audiencia indica que el relato de la víctima es “coherente y sin fisuras” y que ha permanecido “inalterado a lo largo del tiempo”. Además, su versión de los hechos está corroborada por los mensajes de wasap que le envió el imputado, por fotografías de daños y desperfectos realizadas por la víctima y por los informes forenses de las lesiones que presentaba la denunciante. El tribunal también le impuso al sospechoso el pago de una indemnización de 25. 000 euros y la prohibición de comunicarse por cualquier medio y de aproximarse a su expareja durante 15 años.

 

PRISIÓN PERMANENTE PAA EL PARRICIDA DE OZA-CESURAS

 

La Sala de lo Civil y Penal del TSXG ha confirmado la condena de prisión permanente revisable que la sección primera de la Audiencia Provincial de A Coruña, de acuerdo con el veredicto del Tribunal del Jurado, le impuso al hombre que asesinó a su hijo de once años en Oza-Cesuras en mayo de 2017. La sentencia considera acreditado que el acusado no aceptó la decisión de su exesposa de separarse de él en 2009 y cometió el crimen “con la intención de causarle el mayor sufrimiento psíquico posible».

Los magistrados han rechazado, tal y como demandaba la defensa del sospechoso, que el condenado se encontrase bajo los efectos de un brote psicótico cuando golpeó a su hijo con una pala de obra en la cabeza. El TSXG señala que los hechos probados “se avienen francamente mal con esa locura en la que tanto insistieron los peritos que han declarado a propuesta de la defensa”. Los jueces tampoco han tenido en cuenta la atenuante de reparación del daño que pedía la defensa. Así, recuerdan que por “los antecedentes y sucesión de los hechos”, el jurado consideró probado que la intención del acusado era la de provocar en su exesposa y madre de su hijo “el mayor sufrimiento posible”, por lo que no estimaron “relevante” el hecho de que condujese a los agentes al lugar donde se encontraba el cadáver.

El fallo de la Audiencia Provincial de A Coruña, que ha sido ratificado por el TSXG, considera al parricida autor de un delito de asesinato con alevosía, ya que la víctima era menor de 16 años, con la agravante de parentesco y de género, en concurso medial con un delito de lesiones psíquicas a su exmujer. El tribunal también le impuso la prohibición de aproximarse a menos de 1.500 metros de su exesposa y de comunicarse con ella por cualquier medio durante cinco años más que la duración efectiva de la pena de prisión permanente revisable. Contra la sentencia del TSXG que confirma la de instancia cabe presentar recurso de casación ante el Tribunal Supremo.

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