Feijóo anima a los periodistas a ser «ojos y oidos» de la ciudadanía

El presidente del Gobierno gallego, Alberto Núñez Feijóo, destacó el papel de los medios de comunicación en la consolidación del autogobierno gallego y los animó a seguir siendo “los ojos y los oídos” de la ciudadanía, narrando y analizando con claridad y rigor las cuestiones que afectan –de una manera u otro- la vida de los ciudadanos.

Durante el acto de entrega del Premio Diego Bernal 2019, que otorga la Asociación de Periodistas de Galicia a Xosé Luis Vilela Conde, consideró significativo que las mismas fuerzas que cuestionan, por elitista, el periodismo tradicional, dirijan una acusación semejante contra la democracia representativa. “Estorbamos a aquellos que sustituyen la política por el mero activismo y la comunicación por la arenga”, aseveró, recordando que la realidad demuestra que tanto la política como la comunicación de los que luchan contra las fórmulas tradicionales, acaba siendo piramidal, hermética y fratricida.

En esta línea, el responsable del Gobierno gallego incidió en que las sociedades confusas surgen cuando están huérfanas de medios de comunicación que acerquen criterios que eviten esa otra inflación que es la inflación de datos inconexos. “Darle de espaldas al pensamiento diferente para enclaustrarse en el pensamiento único lleva a sociedades fragmentadas”, abundó.

En relación al premiado, Feijóo destacó que, desde el primer artículo que publicó con solo 18 años hasta el presente, el periodista de la Costa da Morte siempre se preocupó por que el medio en el que trabaja nunca pierda la vocación con la que nació: ser la voz de la mayoría de los gallegos. “De los de la Galicia urbana y de los de la rural, de los de la costa y de los del interior, de los que prefieren la edición web y de los que siguen desayunando cada mañana con el diario en papel”, dijo, a lo que añadió que las 13 ediciones con las que cuenta el periódico demuestran que hay una vocación por llegar hasta el último rincón de la Comunidad.

“Xosé Luis Vilela dirige un medio en el que el lector va pasando de la conformidad a la discrepancia, del acuerdo al desacuerdo, y donde encuentra gente amiga y no tan amiga. No hay mejor pedagogía para vivir en una sociedad donde hay que convivir con la discrepancia”, concluyó.