Cierra la central minera de Meirama

La sociedad Naturgy (antigua FENOSA) se desprenderá de todas sus centrales térmicas en junio de 2020, entre las que figura la de Meirama (A Coruña), que quedara sin actividad en ese plazo de tiempo, si bien no se descarta su transformación en materia de producción de energía, fuera del carbón.

Es una decisión que la eléctrica ha tomado dentro de su plan estratégico, después de comprometer una inversión de 1.000 millones de euros en el desarrollo de parques de energía renovable en España.

Sin emb argo, las centrales de La Robla (León) y Narcea (Asturias) echarán el cierre durante el año que viene, además de la de Anllares (León), que ya recibió el visto bueno para su cierre en diciembre.

 

AS ENCROBAS

 

La Central térmica de Meirama es una instalación termoeléctrica de ciclo convencional situada en la parroquia de As Encrobas, en el término municipal de Cerceda, en la provincia de A Coruña (España) y a 31 kilómetros de la ciudad. Consta de un grupo térmico de 563 MW que produce energía eléctrica a partir de la combustión de carbón.

La térmica de Meirama fue puesta en funcionamiento en diciembre de 1980, siendo considerada en aquel momento una de las más importantes del país, con un coste de 60.000 millones de pesetas. Se construyó en las proximidades de un yacimiento de lignito, con el objetivo de aprovechar este combustible para generar electricidad en un principio para el mercado gallego.​

 

Las reservas de la mina se estimaron en 85 millones de toneladas, y a causa de su paulatino agotamiento y su alta contaminación fue siendo sustituido como combustible por la hulla. Su agotamiento definitivo se produjo en 2008, por lo que la empresa propietaria de la mina (a cielo abierto) comenzó las labores de restauración del terreno. A su cierre, se estimaba que su producción había sido de 93 millones de toneladas de lignito, habiéndose generado en la central térmica más de 80 millones de MWh.3​

Durante su construcción, la lucha protagonizada por los vecinos de As Encrobas fue portada en los medios de comunicación. La empresa Fenosa, con el apoyo del gobierno franquista pretendía expropiar el valle con sus casas, más de 250, a precios muy bajos.

 

CONTAMINACIÓN ATMOSFÉRICA

 

Las movilizaciones populares consiguieron que los labradores obtuvieran precios dignos, aunque la dimensión del plan de explotación provocó que Fenosa acabara explotando todo el valle.

Los vecinos de la zona han expresado habitualmente su malestar por la contaminación atmosférica que produce la central, llegando a plantear denuncias por sus vertidos a la atmósfera.​ Según datos de la empresa, estas emisiones se han ido reduciendo, alcanzando el mínimo en 2008 según su declaración medioambiental de 2010.

En abril de 2012, la térmica de Meirama empleaba a unas 200 personas, entre personal directo y empleados de empresas auxiliares.

 

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