El Tribunal Europeo de los Derechos Humanos condena a España por parcialidad

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), condenó a España por no reconocer la parcialidad de la jueza de la Audiencia Nacional Ángela Murillo contra el líder de la izquierda abertzale, Arnaldo Otegi. En su sentencia por el conocido como caso Bateragune de la reconstrucción de Batasuna, el Tribunal considera que aceptar la recusación de la jueza por parcialidad contra Otegi en un caso y rechazarla en otro procedimiento diferente contra él y otros cuatro miembros de la izquierda abertzale, solo unos meses después, vulnera el Convenio Europeo de Derechos Humanos.

Además de Otegi, fueron juzgados en 2011 Rafael Díez Usabiaga, Sonia Jacinto García, Miren Zabaleta Telería y Arkaitz Rodríguez Torres. Los dos primeros fueron condenados a diez años de prisión y el resto a ocho. Todos están hoy en libertad tras haber cumplido sus condenas. En el origen del proceso, según recuerdan los diarios, está la respuesta que dio la magistrada cuando Otegi no quiso contestar si condenaba la violencia: “Sabía yo que no me iba a responder a esa pregunta”, dijo.

La Audiencia Nacional condenó a Otegi a dos años de cárcel por enaltecimiento del terrorismo. Otegi recurrió la parcialidad de Murillo y el Supremo le dio la razón. La Audiencia lo absolvió en la repetición del juicio. Dos meses después, en el juicio donde se les imputaba a los cinco el delito de pertenencia a banda armada, se repitió la recusación contra Murillo, pero esta vez sin éxito. Una sala especial de la Audiencia la rechazó, al argumentar que la imputación por pertenencia a una organización terrorista no tenía “nada que ver” con el enaltecimiento del terrorismo. Los cinco demandantes recurrieron al Supremo, que redujo sus penas. En cambio, no les dio la razón sobre la alegación de parcialidad.

En su fallo, Estrasburgo dice que la imparcialidad “podía ser objeto de una duda razonable”. De hecho, hace notar que Murillo “utilizó expresiones que implicaban que ella ya se había formado una opinión desfavorable” de Otegi “antes de que el caso fuera decidido”, lo que era “claramente incompatible” con su participación en el segundo juicio. Las partes disponen de tres meses para solicitar que el caso sea revisado por la Gran Sala de la corte europea.

Los periódicos recogen que no es la primera vez que la corte europea da la razón a Otegi. Ya lo hizo en marzo de 2011, cuando condenó a España por vulnerar su libertad de expresión al imponerle una pena “desproporcionada” de un año de cárcel por un delito de injurias al Rey.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, dijo ayer que la sentencia no pone “en entredicho” la imparcialidad de la justicia española, tras expresar “todo el respeto” a la resolución y defender que “para cualquier demócrata” el Tribunal de Estrasburgo “tiene toda la legitimidad del mundo”.

El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, dijo no tener “necesidad” ni “intención” de calificar los fallos de los tribunales de justicia, además de entender que en España y en Europa “impera la imparcialidad”.

El portavoz adjunto del PSOE en el Congreso, Rafael Simancas, reiteró su respeto a todas las sentencias judiciales y defendió con “firmeza” a la justicia española. El delegado del Gobierno en el País Vasco, Jesús Loza, tras señalar que la sentencia debe acatarse, añadió que “habrá que estudiarla ante la posibilidad de establecer algún recurso”.

El líder del PP, Pablo Casado, consideró que, con independencia de que el Tribunal de Estrasburgo dé la razón a Otegi por la parcialidad de una juez, debería ser él quien pidiera perdón. La portavoz del PP en el Congreso, Dolors Montserrat, dijo estar “triste” con la sentencia. El portavoz de Ciudadanos en el Parlamento, Carlos Carrizosa, señaló que un “error procedimental” no “blanquea” la figura del dirigente abertzale, al que definió como “una persona totalitaria que ha sido miembro de una banda terrorista”.

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, tildó de “mala noticia para la democracia española que los tribunales europeos vuelvan a decir que estamos incumpliendo los estándares de procedimiento a nivel europeo”. “Es grave que esto ocurra y espero que PP y Ciudadanos no salgan diciendo que también el Tribunal de Estrasburgo es proetarra”, añadió.

Para el lehendakari, Íñigo Urkullu, ha llegado el momento de hacer una reflexión sobre “lo que ha podido ser la perversión de la utilización de la Justicia para condicionar la vía política”.

La consejera de la Presidencia y portavoz del Gobierno catalán, Elsa Artadi, dijo que la sentencia constata los “abusos” en España y dijo ver “paralelismos” entre ese juicio y el del caso procés. El portavoz de JxCat, Eduard Pujol, calificó de “bofetada con la mano plana” la sentencia sobre Otegi y advirtió de que los líderes independentistas tampoco podrán tener un juicio justo. La portavoz de ERC en el Parlamento catalán, Anna Caula, resaltó el “nuevo fracaso de la vía represiva y de judicialización de la política”.

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