El hombre que graba todas sus conversaciones


José Manuel Villarejo, que fue comisario del Cuerpo Nacional de Policía, ha destacado como hábil recopilador de conversaciones en las que él mismo participó con personajes de relevancia pública. En muchas ocasiones, mantuvo interesantes diálogos que ahora están sirviendo para dejar en evidencia a dirigentes políticos que no parecen obrar conforme a sus planteamientos ideologías.

 

La Sentencia del Tribunal Constitucional 114/1984 establece que “Quien graba una conversación de otros atenta, independientemente de toda otra consideración, al derecho reconocido en el art. 18.3 de la Constitución; por el contrario, quien graba una conversación con otro no incurre, por este solo hecho, en conducta contraria al precepto constitucional citado”, ya que “Si se impusiera un genérico deber de secreto a cada uno de los interlocutores o de los corresponsables ex art. 18.3, se terminaría vaciando de sentido, en buena parte de su alcance normativo, a la protección de la esfera íntima personal ex art. 18.1, garantía ésta que, «a contrario», no universaliza el deber de secreto, permitiendo reconocerlo sólo al objeto de preservar dicha intimidad (dimensión material del secreto, según se dijo)”. Este razonamiento ha sido aplicado en numerosas resoluciones, como la Sentencia del Tribunal Supremo 652/2016, de 15 de julio, que indica que “La jurisprudencia ha señalado que la grabación que un particular haga de sus propias conversaciones, telefónicas o de otra índole, no suponen el atentado al secreto de las comunicaciones (STS 20-2-2006; STS 28-10-2009, núm. 1051/2009)” y que “la STS 25-5-2004, núm 684/2004 que las cintas grabadas no infringen ningún derecho, en particular el art. 18-3 CE debiendo distinguir entre grabar una conversación de otros y grabar una conversación con otros”, pues “no constituye violación de ningún secreto la grabación de un mensaje emitido por otro cuando uno de los comunicantes quiere que se perpetúe”.

 

El lado positivo de las grabaciones de José Manuel Villarejo es que ya es posible acreditar la inexistencia de coherencia de muchos dirigentes políticos, que se ha visto confirmada por el comportamiento que tienen para tratar con distinto criterio a los amigos del que fue comisario en función del partido político al que pertenezcan. Además, es cierto que los mismos archivos de audio podrán ayudar a acreditar, con una precisión espectacular, hechos que ocurrieron hace años y que, de otro modo, no podrían ser analizados por los ciudadanos, sin perjuicio de la competencia que corresponde a los jueces y tribunales por los sucesos de relevancia delictiva que se hayan podido producir.

 

En cualquier caso, cualquier persona que hable con José Manuel Villarejo podrá ser grabada, así que deberá ser prudente y no hablar demasiado, pues las palabras no se las lleva el viento cuando se dialoga con el que fue comisario del Cuerpo Nacional de Policía.

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