Torra advierte a Sánchez que en un mes retirará su apoyo

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, advirtió al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de que si no presenta antes de noviembre una propuesta para “un referéndum pactado, vinculado y reconocido internacionalmente”, el independentismo “no podrá garantizarle ningún tipo de estabilidad en el Congreso”.

Durante su intervención ante el pleno en el inicio del debate de política general en el Parlamento catalán, Torra señaló que “la paciencia de Cataluña no es infinita y el margen de Pedro Sánchez se ha acabado”, tras lo que anunció el envío de una carta al presidente del Gobierno, pidiéndole una reunión “lo antes posible” para “negociar”. Torra, que dijo no querer “volver a escuchar a Sánchez hablar de diálogo si no se ejerce y tampoco si no se concreta con claridad”, pidió al jefe del Ejecutivo “compromisos concretos y valientes” y dejar las “amenazas y vaguedades”.

En otro momento, Torra lamentó que Sánchez le haya acusado de “poner en riesgo la normalización política animando a los radicales a asediar a las instituciones democráticas”. Torra añadió que “quien pone en riesgo la normalización política” es el Gobierno central, “manteniendo presos políticos y exiliados e impidiendo el derecho de autodeterminación de Cataluña”, dijo. El presidente de la Generalitat incidió en que el Estado y su “deriva autoritaria represiva” son los “máximos responsables de la tensión en las calles”.

Por otra parte, Torra instó al presidente del Gobierno a retirar las impugnaciones ante el Tribunal Constitucional sobre leyes sociales catalanas y avisó de que, si no lo hace, comenzará el proceso para volver a aprobar esas normativas en el Parlamento catalán. Tras subrayar que “la solución no es un nuevo Estatut“, Torra destacó que no renunciará “nunca” al “mandato del 1-O” y que “el derecho de autodeterminación” pertenece al pueblo.

Sobre los altercados frente al Parlamento catalán y la Jefatura Superior de Policía de Cataluña, Torra los calificó de “aislados” y “nada representativos”, señalando también que “el camino de la independencia no es éste” y conminando a que “la movilización sea siempre radicalmente no violenta”, tras lo que habló de “movilización permanente.

Por su parte, el líder de ERC en el Parlament, Sergi Sabrià, pidió “gestos de manera inmediata” por parte del Gobierno, además de señalar que a su formación no le incomoda “hablar de noviembre” y que “los apoyos no pueden ser gratuitos”.

El parlamentario de la CUP Vidal Aragonés, reclamó al Gobierno catalán “que se plante” y apueste por “una ruptura clara”, en lugar de fórmulas para “acatar y aceptar la acción represiva del Estado”. La también diputada de la CUP, Maria Sirvent, advirtió a Torra de que “el derecho de autodeterminación no se negocia, se ejerce”.

El portavoz de Ciudadanos, Carlos Carrizosa, advirtió de que con el ultimátum Torra ha salido a cobrarse la “hipoteca” del presidente del Gobierno. Según Carrizosa, Torra es “el cobrador del lazo” tras lo que instó al presidente del Gobierno a requerirle que cumpla con la Constitución.

El líder del PSC, Miquel Iceta, pidió a Torra que no pierda el tiempo con un ultimátum, porque el Gobierno nunca aceptará negociarlo, “No hay que esperar al mes de noviembre, no habrá autodeterminación”, dijo, al tiempo que señaló que el presidente catalán “ha perdido la oportunidad de trazar un nuevo rumbo”.

Desde Catalunya en Comú-Podem, Joan Josep Nuet, criticó a Torra que no tenga “orientación ni una estrategia clara”. Según señaló, “se ha colocado, él mismo, en una ratonera”.

La diputada del PP, Andrea Levy, dirigiéndose al Ejecutivo, le pidió “que no tenga miedo a las urnas”. En su opinión, el Gobierno “está literalmente chantajeado por los independentistas”.

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