Gobierno y Generalitat constatan “discrepancias” en el soberanismo

La Comisión Bilateral entre el Gobierno y la Generalitat finalizó sin acuerdos concretos y constató las “discrepancias” relativas especialmente al proceso soberanista y a los presos independentistas. La ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, aseguró que el Ejecutivo “tiene un proyecto para Cataluña, un proyecto para España con Cataluña dentro, un proyecto integrador” que pasa por culminar los traspasos de competencias pendientes, reducir la conflictividad con la Generalitat, activar las inversiones en esta comunidad y llegar a acuerdos para aliviar las dificultades financieras del Govern.

El Ejecutivo reiteró su rechazo al referéndum de independencia que pedía el Govern, que planteó crear un grupo de trabajo sobre este asunto para analizar cómo poder convocar una consulta pactada. “No existe el derecho de autodeterminación”, subrayó Batet. La propuesta del Gobierno pasa por una reforma de la Constitución y otra del Estatut que serían sometidas a referéndum. En cuanto a los presos soberanistas, el Gobierno recordó al Govern que su libertad compete a la justicia y que escapa de sus competencias. Batet pidió a los dirigentes catalanes que garanticen la “neutralidad” del espacio público.

No obstante, la ministra hizo un balance positivo del encuentro y consideró que la relación con la Generalitat tiene que fundamentarse en el diálogo, el respeto y la lealtad federal entre gobiernos. Anunció que el Ejecutivo activará todas las comisiones mixtas Generalitat-Estado y las subcomisiones previstas en el Estatut relativas a financiación, infraestructuras, inversiones y traspasos.

El conseller de Acción Exterior y Relaciones Institucionales, Ernest Maragall, dijo que “en la reunión no se ha mencionado ni se ha aportado la más mínima definición de este proyecto para Cataluña” y criticó que el Gobierno “en ningún momento ha planteado ninguna idea ni propuesta de fondo”. Aunque valoró positivamente que se haya establecido un calendario de comisiones y subcomisiones para abordar “cuestiones concretas”, lamentó que no se hubiera puesto sobre la mesa una “solución inmediata” para recuperar el contenido de leyes sociales suspendidas o recurridas al Tribunal Constitucional. El representante del Govern aludió a la “distancia” de planteamientos entre ambos gobiernos, sobre todo acerca de los “presos y los exiliados” y el referéndum de autodeterminación. “Queríamos hablar de cosas que para Cataluña son muy importantes en materia de derechos”, dijo en referencia a estos asuntos, “pero nos hemos encontrado con un ‘no'” y “ningún avance”. “Esto no nos parará”, advirtió.

Ciudadanos acusó al Gobierno de Pedro Sánchez de estar “legitimando a aquellos que quieren romper el país, que ya se han saltado la ley, que no han expresado ningún propósito de enmienda y que quieren volver a saltarse la Constitución”, según dijo ayer el secretario general, José Manuel Villegas, que instó al Ejecutivo a suspender reuniones “que dan alas a los separatistas y convoque elecciones”.

Desde el PP, Dolors Montserrat criticó “una comisión bilateral donde el separatismo se alimenta de la debilidad de Sánchez, que solo pretende ganar tiempo porque está hipotecado con el independentismo” y que está “arrodillado” ante el soberanismo. Para el vicesecretario de Organización, Javier Maroto, es “grave” que el Gobierno haya permitido que en orden del día de la reunión “se contemplara un punto sobre las vías de participación democrática” en Cataluña.

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