Sobre la responsabilidad de Juan Carlos I

 

Unos archivos de audio que se han divulgado han generado una gran controversia porque, en los mismos, se puede escuchar a Corinna realizando algunas afirmaciones con las que implica a Juan Carlos I, actual rey emérito, en la realización de conductas ilícitas, como el posible cobro de comisiones irregulares y el supuesto blanqueo de capitales. Además, según el diario El Español, el propio Juan Carlos le suministró a Corinna unas fichas con información relativa a personajes con una fuerte influencia en la sociedad española.

Hay una fecha clave para entender las consecuencias de los actos de Juan Carlos I: el día 19 de junio de 2014. En esa fecha entró en vigor la Ley Orgánica 3/2014, de 18 de junio, por la que se hace efectiva la abdicación de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I de Borbón, conforme a su Disposición final única.

Todos los actos que Juan Carlos I realizó como monarca con anterioridad a día 19 de junio de 2014 no van a poder generar consecuencias sancionadoras para él. El fundamento de esta afirmación se encuentra en el artículo 56.3 de la Constitución, que establece que “La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad”. Sin embargo, los actos que Juan Carlos I ejecutó con posterioridad a la fecha señalada si podrán generar consecuencias penales o administrativas, pues sus conductas no se encuentran ya amparadas por la inviolabilidad, de modo que podrá existir responsabilidad. La misma, en el caso de los procesos judiciales, se estudiará, debido al aforamiento, por el Tribunal Supremo, al que corresponde, según el artículo 55 bis de la ley Orgánica del Poder Judicial, conocer “de la tramitación y enjuiciamiento de las acciones civiles y penales, respectivamente, dirigidas contra la Reina consorte o el consorte de la Reina, la Princesa o Príncipe de Asturias y su consorte, así como contra el Rey o Reina que hubiere abdicado y su consorte”.

Habrá que esperar que se proceda con la correspondiente investigación judicial. El Tribunal Supremo deberá instruir y enjuiciar una causa que, con independencia de las resoluciones que termine generando, podría llegar a provocar consecuencias políticas y mediáticas de dimensiones catastróficas.

Es necesarios estar conectado para escribir un comentario Conectar