Editoriales:Así valora la prensa la situación política

EL PAÍS:

URGE UN PACTO PARA CONVOCAR ELECCIONES

El imprescindible cambio de Ejecutivo que exige la conducta política y delictiva del partido gobernante es una mala noticia. España afronta una grave crisis institucional a causa del independentismo catalán y encara una desigual y endeble recuperación económica que un sobresalto de la envergadura de una crisis de Gobierno puede truncar. Es necesario buscar un pacto nacional con el objetivo de preservar la economía y gestionar el desafío secesionista. La tarea requiere un Gobierno al mando con la autoridad y la legitimidad que otorgan las urnas. Si Podemos cumple su promesa de no exigir condiciones para apoyar la moción del PSOE, Ciudadanos tendría en su mano la posibilidad de llegar al único acuerdo posible y deseable: convocar elecciones sin dilación. El momento es crítico y los partidos de la oposición están obligados a intentar resolver una crisis que solo Rajoy y los suyos han agravado.

EL MUNDO:

CONVOCAR ELECCIONES ES LA OPCIÓN MÁS SENSATA

Si Pedro Sánchez quiere sacar adelante su moción de censura, tendrá que pagar a los nacionalistas un precio elevado y oneroso no sólo para el PSOE sino para la gobernabilidad de España. Las exigencias planteadas por los demás partidos de la oposición para apoyar la moción revelan la irresponsabilidad e imprevisión de Sánchez, cegado por el afán de alcanzar La Moncloa cuanto antes. Una moción de este tipo nunca puede obedecer a intereses electoralistas y cortoplacistas, máxime cuando el desafío separatista en Cataluña continúa en marcha. Pero con independencia del resultado de la moción, estamos ante un tiempo político definitivamente yerto. Así que la convocatoria de elecciones generales, previo pacto político entre las principales formaciones, constituye la opción más sensata y responsable para devolver la estabilidad al Gobierno e infundir confianza entre nuestros socios europeos.

 

EL PP TIENE QUE RECUPERAR LA CREDIBILIDAD PERDIDA

El Gobierno y el PP tienen que hacer frente a su creciente pérdida de confianza ciudadana tras la sentencia del caso Gürtel, y eso no se consigue cuestionando, con buena lógica y armados de razones, la moción de censura planteada por el PSOE. Al PP no le falta méritos en la acción de gobierno, pero sí está necesitado de recuperar credibilidad política. Los dirigentes populares deben ser conscientes del compromiso que históricamente tiene asumido el PP con la sociedad española y de que, en este momento, ese compromiso pasa por un golpe de timón. Por puro instinto de supervivencia, Rajoy tiene en sus manos la oportunidad de ejecutarlo, de forma creíble, durante una moción de censura en la que el PP, y no su Gobierno, se juega un futuro que condiciona el de España.

LA RAZÓN:

ANTICIPAR LAS ELECCIONES NO ES LA PANACEA

El PSOE hace un flaco favor al constitucionalismo presentando una moción de censura en un momento en el que la Generalitat amaga con seguir adelante con el desafío independentista. El problema de Pedro Sánchez es la pérdida de la histórica base electoral socialista y en nada ayudará una estrategia tan improvisada como perjudicial para la estabilidad del país. Entra dentro de lo razonable que tras la sentencia del caso Gürtel, Rajoy no tire la toalla y se empeñe en prolongar la legislatura hasta el final, que quiera separar una etapa que ya ha sido sentenciada en los tribunales de una gestión ejemplar en los temas que realmente acuciaban al país y con los que él se comprometió electoralmente: poner a España en la senda del crecimiento. Agotar la legislatura y convocar elecciones en 2020 está dentro de la lógica de la estabilidad, a la espera de que se rindan cuentas y las urnas pongan a cada cual en su lugar.

LA VANGUARDIA:

LOS PARTIDOS CATALANES DEBEN CONTRIBUIR A LA SOLUCIÓN DE LA CRISIS POLÍTICA NACIONAL

Las consecuencias de los numerosos casos judiciales que salpican al PP recaen hoy sobre las espaldas de Mariano Rajoy, que creía poder sortear la irritación social bajo el paraguas de la recuperación económica. Dada la magnitud de los acontecimientos, el PSOE no podía mirar hacia otro lado y ha ejercido su derecho a la censura, como primer partido de la oposición. En un momento en el que la política española está ante un cambio de rasante de imprevisibles consecuencias, las fuerzas políticas catalanas, incluidas las que reclaman la soberanía, no pueden ni deben desentenderse, puesto que la solución a los graves problemas acumulados solo puede venir de una nueva fase de entendimiento y pacto. No se trata de construir castillos en el aire ni de imaginar soluciones milagrosas. Se trata de regresar plenamente a la política. La premisa “cuanto peor, mejor” debe ser arrumbada.

Es necesarios estar conectado para escribir un comentario Conectar