La prensa editorializa sobre un presidente independentista para Cataluña

EL MUNDO:

LA CUP PERMITE QUE CONTINÚE LA FARSA DEL ‘PROCÉS’

La abstención de la CUP facilitará hoy la investidura de Quim Torra, un ultranacionalista que se ha comprometido a continuar con la farsa del procésindependentista. A la CUP se le queda corto el discurso incendiario de Torra, pero era previsible que diera su apoyo al títere del fugado Carles Puigdemont. Primero porque el independentismo no puede desaprovechar su mayoría parlamentaria. Y, segundo, porque el perfil radical del candidato designado a dedo por Puigdemont garantiza la continuidad del enfrentamiento institucional que hasta ahora no ha conseguido más que dividir y empobrecer a la sociedad catalana. La formación de Govern, en principio, hará decaer el 155. En cualquier caso, el Gobierno debe mantenerse vigilante para evitar cualquier paso que conduzca a la quiebra del orden constitucional.

ABC:

OTRA INVESTIDURA FRAUDULENTA

La CUP, que hoy permitirá la investidura de Quim Torra, volverá a condicionar la legislatura en Cataluña. Resulta incomprensible que cualquier decisión en Cataluña vaya a tener que pasar por el filtro de una formación antisistema minoritaria como la CUP, tóxica para la democracia. Torra, que ya se ha comprometido a mantener a continuar con el intento de golpe de Estado para declarar la república independiente catalana, será un presidente marioneta cuyos hilos manejan de forma coordinada Puigdemont y la CUP. Los intereses electorales de Ciudadanos se han entremezclado con la laxitud del Gobierno en la aplicación del artículo 155, y el resultado es Torra, un presidente de paja, sin poder autónomo alguno, manejado a capricho desde Alemania y con un mandato provisional lastrado por la probable repetición de elecciones en otoño. La CUP y Torra representan lo mismo: un fraude a la democracia.

LA RAZÓN:

LA JUSTICIA DEBE ESTAR PREPARADA PARA LO PEOR

La abstención de la CUP permitirá hoy que Quim Torra, que ha hecho del fanatismo y la xenofobia sus señas de identidad, sea investido presidente de la Generalitat como sustituto-títere del prófugo Puigdemont. Torra puede ser un candidato de los denominados limpios, pero la Justicia debe estar preparada para lo peor, vista su intención de seguir adelante con el proceso independentista. Tanto Torra como Artadi, Pujol y, por supuesto, los políticos presos por su participación en el ataque al orden constitucional no pueden esperar que la justicia modifique su línea de actuación ejemplar. El Estado está obligado a responder con firmeza en defensa del marco constitucional, que lo es de la libertad, sin renunciar a ninguna de las opciones de las que dispone.

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