Escotet abandona temporalmente Abanca para gestionar Banesco en Venezuela

El venezolano de origen leonés Juan Carlos Escotet, dueño de Abanca, decidió a última hora de este jueves abandonar temporalmente la presidencia no ejecutiva de la entidad gallega para regresar de urgencia a Venezuela y atender la crisis judicial que enfrenta a Banesco, primer banco privado del país y de su propiedad, con el régimen de Nicolás Maduro.

En plena campaña por las elecciones presidenciales anticipadas que se celebrarán el próximo día 20, el fiscal general de ese país, Tarek Saab, ordenó la detención de once directivos del grupo Banesco en Caracas y el Gobierno ha decretado la intevención de la entidad financiera durante 90 días por supuestas irregularidades cometidas en torno a un mercado en negro con la divisa nacional, informa ABC.

El férreo control de la divisa oficial que ejerce el régimen ha devaluado el bolívar y alimentado un mercado paralelo de dólar, lo que a su vez ha hundido por ejemplo los salarios y disparado la inflación. Todo eso ha llevado a la población a recurrir a las remesas de emigrantes e incluso a cruzar la frontera en busca de víveres. Maduro culpa en cambio a ese mercado negro de los males de Venezuela. En ese contexto, la Fiscalía, por orden del Gobierno de Maduro, ha llevado a cabo una operación contra lo que considera ataques contra el bolívar mediante especulaciones cambiarias basadas en una red de intercambio de divisas en negro en la frontera con Colombia y que a su juicio «atenta contra el desarrollo socioeconómico del país».

 

SITUACIÓN DE BANESCO

 

 

«Se determinó que el 90 por ciento de las cuentas asociadas a tales actividades desestabilizadoras pertenecen a dicha entidad bancaria y se presume que la alta gerencia de Banesco está incursa en diversidad irregularidades que atentan contra la moneda venezolana», dijo el Ministerio Público venezolano. Tras declarar ante la Dirección de Contrainteligencia Militar (Dgcim), los máximos ejecutivos de Banesco, entre los que se encuentra su presidente Óscar Doval, fueron acusados de favorecer esa red supuestamente irregular no tanto por su participación en la misma como por omisión, es decir, «por incumplimiento de sus funciones» en informar de esos movimientos a la Superintendencia de Depósitos Bancarios (Sudeban), según el fiscal.

El régimen de Maduro fue más allá y horas después decretó la intervención por 90 días de la entidad «por notorias faltas a sus obligaciones de prevención de legitimación de capitales». Al frente de la entidad ha situado a la viceministra de Finanzas, Yomana Koteich. El Gobierno dice que con esta medida busca «que la institución conserve su actividad y continúe brindando sus servicios con absoluta normalidad» y avanza que en estos tres meses de intervención «espera reconducir la administración del banco saneándolo y despojándolo de toda aquella actividad ilícita y favorecedora de la comisión de ilícitos financieros».

 

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