ETA se disuelve pero víctimas, partidos y Gobierno rechazan el perdón

El atentado contra la casa cuartel de Zaragoza se produjo el 11 de diciembre de 1987 en la ciudad de Zaragoza y fue perpetrado por la organización terrorista ETA. Consistió en la explosión de un coche bomba con unos 250 kg de amonal estacionado junto a la casa cuartel de la Guardia Civil de la ciudad, ocasionando 11 muertos (entre ellos cinco niñas) y 88 heridos

El comunicado de la banda terrorista ETA difundido ayer, en el que reconoció el “grave daño causado” en el transcurso de su trayectoria armada y pidió perdón a las víctimas “sin participación directa en el conflicto” provocó el rechazo de las asociaciones de víctimas y de los partidos políticos, a excepción de EH Bildu.

Veintiuna asociaciones y fundaciones de víctimas de ETA suscribieron un escrito conjunto que señala que el comunicado en el que ETA pide perdón “llega tarde y es incompleto”, lo considera una “falacia inaceptable” y exige “pasos que demuestren fehacientemente que ese perdón no es papel mojado”, como la “eliminación de los actos de homenaje” a terroristas. Asimismo reclama el esclarecimiento de más de 300 casos sin resolver y que “todos y cada uno de sus responsables” cumplan condena. “No admitiremos que quienes causaron tanto sufrimiento pretendan encontrar atajos para eludir todas las consecuencias que la ley prevé como respuesta a sus actos”, señala el texto.

El portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, aseguró que la banda “no tendrá jamás ninguna contrapartida” por su disolución, anunciada para dentro de dos semanas, ni por pedir perdón. “El Gobierno siempre estará con las víctimas y el relato no lo escribirán los miembros de la banda terrorista, sino el Estado de derecho y las víctimas”, dijo. Desde el Ejecutivo se hizo hincapié en que los últimos comunicados de ETA son consecuencia de “la fortaleza del Estado de derecho” y se destacó el “papel determinante” de las víctimas “en la derrota de la banda en todos los terrenos”. El ministro de Justicia, Rafael Catalá, insistió en que “no es que ETA declare el fin de ninguna actividad; es la ley y la democracia la que les ha vencido” y criticó que la banda haga “diferencias entre unas víctimas y otras”. El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, recordó que ETA “ha sido derrotada por la sociedad española con la ayuda de las Fuerzas de Seguridad, jueces y fiscales” y escribió en su cuenta de Twitter: “Siempre con el relato de las víctimas y su memoria, dignidad, justicia y verdad”.

El lehendakari Íñigo Urkullu consideró “insuficiente” el comunicado de ETA, aunque aplaudió que suponga un nuevo paso hacia el “inminente final” de la banda terrorista y reclamó que corrija el error de diferenciar entre unas víctimas y otras. “Todavía tiene la oportunidad de tener en la misma consideración a todas las víctimas y darle a su final una componente ética”, señaló.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, aseguró que el comunicado “es el reconocimiento de que ETA fue derrotada por la democracia española” y consideró “amarga” la victoria que supone la disolución de la banda, que ha dejado “cientos de personas asesinadas”. Asimismo pidió que “no se reescriba la historia del País Vasco” y que la izquierda abertzale “asuma su responsabilidad”.

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, señaló que el comunicado “llega tarde” y que “la dignidad de las víctimas requería ese reconocimiento”, ya que “reconocer el daño y el dolor causados es un paso hacia la consolidación de la paz y de la normalización política”, escribió en su cuenta de Twitter. Asimismo deseó que “ni la violencia ni la excepcionalidad deben volver jamás a condicionar la política”.

Para el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, “nunca va a vencer el relato de ETA” y precisó que “ni hubo conflicto en el País Vasco ni hubo una guerra, sino que hubo personas inocentes asesinadas” por una banda terrorista. “El único perdón que puede tener ETA es disolverse y entregarse”, apostilló.

EH Bildu elogió el contenido del comunicado y señaló que el reconocimiento del daño causado por parte de ETA constituye “una contribución definitiva a la paz, la convivencia y la reconciliación del pueblo vasco”. Su coordinador general, Arnaldo Otegi, lo calificó de “hecho histórico sin precedentes” y apuntó que supone “una interpelación para que todos asuman sus propias responsabilidades”.

El portavoz de la Comisión Europea, Margaritis Schinas, interpretó el comunicado de ETA como “el triunfo del Estado de derecho tanto en España como en Europa” y consideró que el reconocimiento del daño causado por parte de la banda “va en dirección de la paz”.

 

 

La prensa editorializa contra el terrorismo

“ETA pide un perdón insuficiente”, titula EL PAÍS, que señala que Interior “mantendrá en el régimen más duro al 88% de los 243 presos de la banda”. EL MUNDO dice: “ETA, de nuevo contra las víctimas”, se pregunta: “¿Hacia el final de la dispersión de los presos?” y recuerda que la banda aún guarda casi un centenar de pistolas y tiene 90 reclamados por la Justicia. “La penúltima ofensa de ETA”, es el titular de portada de ABC, que dice que “la banda simula pedir perdón”. LA VANGUARDIA destaca en portada que “ETA pide perdón a algunas víctimas a dos semanas de su anunciada disolución” y en páginas interiores titula: “ETA da un paso más al pedir perdón por primera vez por el dolor causado”. EL PERIÓDICO resalta que “las víctimas desechan el perdón a medias de ETA”. LA RAZÓN proclama en portada: “ETA: sin perdón” y destaca que el comunicado fue escrito en España “y precipitado por el juicio de Alsasua”. EL ECONOMISTA titula: “ETA pide un perdón parcial a solo 15 días de su disolución definitiva” y cifra el coste directo del terrorismo entre 1970 y 2003 ascendió a 25.000 millones.

 

 

EL PAÍS: ESTERTORES DE ETA

 

“Cualquier paso hacia la disolución de ETA ha de ser bien recibido y, sin duda, el comunicado emitido ayer pidiendo perdón a las víctimas lo es”. “No espere la banda terrorista, sin embargo, el aplauso de esa misma sociedad a la que sus pistoleros amedrentaron durante tantos años cuando el arrepentimiento solo brota, y con retraso, de la derrota”. “En su situación, ETA solo está en disposición de pedir clemencia: clemencia sobre todo para sus presos”. En su comunicado, ETA pide perdón, pero “introduce una obscena distinción entre sus víctimas como si la mayoría fueran responsables y/o culpables de los ataques que ellas mismas sufrieron. ETA muere y es de constatar que nació ciega y sigue sin ver”. “ETA nunca debió existir. Llevará tiempo olvidar todo el dolor que sembró y reconstruir todo lo que rompió. Con ella se irá, ojalá también, ese relato construido a medida para legitimar sus asesinatos, sus secuestros y sus vulgares extorsiones. En su epitafio pondrá: derrotada por la democracia y la razón”.

 

 

EL MUNDO: UN ‘TEXTO TRAMPA’ QUE SOLO PERSIGUE LA IMPUNIDAD

 

“Pretender reconstruir una sociedad rota por medio siglo de terror aplicando la receta del olvido, además de ser una indignidad propia de quienes carecen de ética cívica y respeto por la vida humana, supone asestar un nuevo golpe a las víctimas. Una humillación que ni la ciudadanía ni el Estado de derecho deben aceptar bajo ningún concepto”. “Por eso es inadmisible el comunicado” de ETA. “Un texto trampa que mediante la cínica fórmula de pedir perdón solo a una parte de las víctimas persigue ganarse a la opinión pública para que partidos como el de Otegi, que defienden el mismo programa secesionista y totalitario que la banda, lo rentabilice electoralmente”. “Pero además, y eso es quizá lo más preocupante, ETA aspira a blanquear internacionalmente su sangrienta historia”, y que de ello “se deriven privilegios penales y carcelarios tanto para sus presos como para los fugados”. Si el Gobierno cediese “estaría colaborando con el objetivo de la amnesia e impunidad al que aspiran los terroristas. ETA fue derrotada con las únicas armas del Estado de derecho y éste ha de mantenerse firme en la aplicación de la ley”.

 

 

ABC: ETA MIENTE E INSULTA A LAS VÍCTIMAS

 

“El comunicado de ETA difundido ayer por el diario Gara no aporta nada al estado de derrota en el que se encuentra desde hace años la organización terrorista”. “El contenido del comunicado es deleznable y mentiroso. No está dirigido a las víctimas sino al entorno proetarra, porque lo que ETA está pretendiendo es gestionar con agenda propia su defunción. Su perdón es una argucia para hipnotizar a incautos”. “Este comunicado no puede ni debe ser tomado como un avance en un proceso que está ya sentenciado con la derrota de ETA a manos del Estado. Una derrota conseguida con sangre, sudor y lágrimas, con la fuerza de las leyes y la superioridad moral del Estado”. “La dignidad nacional no puede consentir que los asesinados por ETA mueran por segunda vez”.

 

 

LA VANGUARDIA: TODO ESO NO DEBIÓ PRODUCIRSE JAMÁS

 

El comunicado de ETA “es una buena noticia”. El “reconocimiento del sufrimiento ocasionado, esa asunción de culpa y esa admisión de que todas sus acciones fueron un sinsentido no pueden ser sino bienvenidos”. Con tal reconocimiento, “ETA nos dice que la razón histórica nunca estuvo de su parte. Del mismo modo que nunca fue justificable su violencia”. “Aun así, el comunicado de ayer contiene zonas de sombra. Fuentes diversas del arco político han coincidido en señalar que es inadmisible la distinción que hace de las víctimas, como si sólo fueran merecedoras de excusas o de compasión aquellas que cayeron en las acciones armadas de modo accidental”. “Obviamente, esa discriminación de las víctimas que hace ETA es inaceptable”. Sería bueno que se “corrija” con ocasión del próximo anuncio de disolución de la banda.

 

 

LA RAZÓN: REPUGNANTE CINISMO ETARRA

 

“El camino del perdón y la reconciliación, a efectos exclusivamente morales, no puede invocarse desde la mentira, que es, en esencia, el rasgo que preside el último comunicado de la banda etarra. No hay en todo el texto un solo párrafo que pueda considerarse muestra de arrepentimiento. Todo lo contrario, con un cinismo repugnante, los terroristas justifican sus cinco décadas de horror y se permiten el desahogo de marcar diferencias entre las víctimas causadas”. No hay “novedad alguna que celebrar en el comunicado etarra o en el anuncio de la próxima disolución de ETA, que no sea la constatación de que la banda, pese a su derrota frente a la democracia española, pretende un lavado de imagen imposible, por mentiroso”. “ETA, que quede claro, no sólo no ha pedido perdón, sino que se ha permitido el lujo de volver a atacar a las víctimas”.

 

 

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